El Chapo Guzmán solicita a la justicia estadounidense ser extraditado a México
El exlíder del Cartel de Sinaloa ha enviado una carta en inglés al juez donde pide “ser enjuiciado” en su país por los cargos pendientes. El magistrado Brian Cogan ha denegado la petición


Joaquín El Chapo Guzmán, exlíder del Cartel de Sinaloa, ha vuelto a enviar una carta al juez Brian Cogan en la que solicita ser extraditado a México. De acuerdo con el documento, el otrora hombre más buscado del mundo ha insistido en obtener “un trato igualitario de la ley” en su caso y ha solicitado, además, “ser enjuiciado” en su país por sus cargos pendientes. El capo cumple cadena perpetua desde 2019 por varios delitos relacionados con el tráfico de drogas y permanece desde entonces recluido en la prisión federal de máxima seguridad ADX Florence en Colorado, Estados Unidos.
La carta, enviada el pasado 23 de abril y recibida el 1 de mayo por la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, no es la primera que ha enviado El Chapo denunciando las condiciones de su encarcelamiento o demandando un “trato justo” en la apelación de su sentencia. En esta nueva misiva , escrita a mano y en inglés con algunos errores gramaticales, ha insistido en las supuestas violaciones a su proceso.
“He escrito varias cartas sobre lo justo y válido de mi solicitud de apelación para mi siguiente audiencia, para obtener un trato justo de la ley. Este es un pedido respetuoso respecto a la violación de la Corte en la ‘evidencia contundente’ que no fue probada para evitar la desestimación de mi caso. Le pido a la Corte de Distrito mi derecho a ser trasladado de regreso a mi país y enfrentar cargos por la violación de mi veredicto en aras de la imparcialidad en la ley federal”, reza un fragmento del escrito enviado por el capo.
Cogan ha respondido con otra carta a Guzmán este lunes, en la que detalla que en las últimas dos semanas ha recibido hasta cinco peticiones por parte del criminal. “Algunos de estas cartas son inentendibles y ninguno tiene base legal. Por lo tanto, estas peticiones han sido denegadas”, dice un fragmento del documento firmado por el magistrado.
En la anterior carta que envió, hace apenas dos semanas, Guzmán pidió la “protección” de sus derechos humanos tal como contempla la Constitución estadounidense. En ese texto, ha asegurado que, de acuerdo con “las leyes constitucionales, la corte tiene el derecho a que [estas] sean conectadas y usadas para una protección igualitaria” en su caso.
La última vez que el entorno del exlíder del Cartel de Sinaloa levantó la voz por las condiciones en las que se encuentra fue el pasado febrero. En esa fecha, su abogada Mariel Colón afirmó al diario mexicano Reforma que su cliente ha bajado mucho de peso y ha sufrido episodios de taquicardia en los últimos meses. “Se encuentra bajo condiciones de confinamiento bastante extremas, en mi opinión, son inhumanas y violan la Constitución estadounidense. Son crueles”, aseguró.
El capo fue detenido en México en enero de 2016, después de dos espectaculares fugas de prisiones en México. La última, del penal del Altiplano, concebido como de máxima seguridad, en julio de 2015. La huida, digna de una producción hollywoodense, fue posible a través de un túnel con ventilación, iluminación, tanques de oxígeno y raíles para una motocicleta conectado con su celda, lo que provocó una crisis en el Gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto. Su última captura puso fin a su historia. En 2017 fue extraditado a EE UU, desde donde en más de una ocasión ha denunciado las condiciones de aislamiento extremo a las que está sometido, las mismas que se aplican a terroristas.
El Chapo permanece recluido bajo el esquema SAMs (Medidas especiales, administrativas y de extremo aislamiento, por sus siglas en inglés). En esa zona se encuentran personajes de la talla de Theodore John Kaczynski, más conocido como Unabomber, el científico-terrorista que mandaba cartas bomba; Dzhokhar Tsarnaev, uno de los responsables del atentado de la Maratón de Boston en abril de 2013 y Richard Reid, entrenado por Al Qaeda, que intentó detonar un zapato bomba en un vuelo entre París y Miami en 2001, entre otros presos.
Los hijos de Guzmán, apodados Los Chapitos, tomaron el legado criminal de su padre. Con estrategias violentas han sembrado el terror en el vacío de poder que dejó el gran capo y su otrora histórico socio, Ismael El Mayo Zambada, traicionado y entregado a la DEA en 2024, disputando el poder de su debilitada organización criminal debido a las acciones de seguridad bilaterales entre México y EE UU.







































