Ricardo Monreal critica la campaña interna de Morena: “Es un timbre de orgullo que me excluyan”

El jefe de la Junta de Coordinación Política del Senado asegura que no fue invitado al acto de Toluca, pero no desiste: “Aspiro a ser el presidente de la reconciliación nacional”

El jefe de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal.
El jefe de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal.HENRY ROMERO (Reuters)

Cualquier opción, ir o no ir, encerraba un mensaje. Y en la puesta en escena de la unidad de Morena que se vio el domingo en Toluca hablaron tanto los asistentes como los que no fueron. La ausencia más elocuente fue la de Ricardo Monreal, jefe de la bancada del partido oficialista en el Senado. En la fotografía que marcó el comienzo del proceso de sucesión del presidente, Andrés Manuel López Obrador, estaban los principales aspirantes: el canciller Marcelo Ebrard, la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y el secretario de Gobernación, Adán Augusto López. Faltaba otro dirigente que nunca ocultó su aspiración a competir y que, sin embargo, en las últimas semanas ha criticado abiertamente los tiempos de la campaña interna, por adelantada, y ha acusado a la estructura del movimiento de haberle marginado. “Es un timbre de orgullo que me excluyan”, ha querido dejar claro Monreal este lunes.

El presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara Alta asegura que no fue invitado al evento, pese que el presidente de Morena, Mario Delgado, mantiene lo contrario. Ambos coinciden en que a finales de la semana pasada tuvieron un contacto telefónico. Sin embargo, el veterano senador ha aclarado que no se trató de una invitación al desayuno privado que precedió el mitin celebrado en la capital del Estado de México. “Solo recibí el jueves o viernes una llamada del presidente Mario Delgado para que, a través mío, se les invitara a los senadores y senadoras a asistir al acto de las once de la mañana”, ha explicado en declaraciones a los medios. Además, ha agregado, nunca le confirmaron un espacio para intervenir en el acto público como sí hicieron, además de Delgado, Sheinbaum, Ebrard, Adán Augusto López, Citlalli Hernández y los gobernadores electos de Quintana Roo, Oaxaca y Tamaulipas.

Con esas premisas, no se hubiera tratado de una participación en paridad de condiciones. Esa es precisamente la piedra angular de la crítica de Monreal. “Les deseo suerte a quienes anticipadamente se les ha incluido o referido como aspirantes a la candidatura presidencial. Por mi parte, seguiré en la lucha”, ha afirmado el político, que lleva más de dos décadas acompañando a López Obrador, antes de añadir: “Sostengo con toda ecuanimidad y ponderación, desde el poder se pueden construir artificialmente candidaturas, pero serán endebles, caprichosas”. Sin formular acusaciones directas, ha rechazado “la utilización de recursos públicos para las promociones personalizadas”, aunque ha descartado denunciar formalmente a los aspirantes. “Quiero tener la fiesta en paz, son compañeros del movimiento. No lo voy a hacer como no estoy haciendo actos previos”, ha continuado.

Monreal no renuncia, además, a pedir que la selección del candidato de Morena se haga a través de unas elecciones primarias en lugar de dos encuestas, como confirmó el domingo el propio de Delgado. Dentro de un año la dirección del movimiento se dirigirá a sus simpatizantes para definir al sucesor o a la sucesora del mandatario y mientras tanto se prepara para renovar su organización con un congreso nacional previsto para septiembre. Tanto López Obrador como Delgado se oponen sin matices al método de las primarias abiertas con el argumento de que sus adversarios podrían influir en el proceso.

El dirigente sostiene que las encuestas siempre le han perjudicado, pero no se da por vencido. “Aspiro a ser el presidente de la reconciliación nacional”, ha enfatizado. “Yo me siento tranquilo, mi lucha nunca ha sido fácil, antes como oposición al Gobierno, ahora dentro del Gobierno, pero finalmente sigo siendo considerado por ellos como un opositor”.

López Obrador se ha pronunciado brevemente sobre el acto de Toluca durante su conferencia de prensa matutina. Ha asegurado que no estaba al tanto de las invitaciones pero se ha mostrado favorable a incluir a todo el mundo. “También, a Esteban, a Ricardo Monreal, a Tatiana. Hay compañeras, compañeros de primera”, ha dicho en referencia a Esteban Moctezuma, embajador en Washington y a Tatiana Clouthier, secretaria de Economía. El jefe de los senadores de Morena nunca ha lanzado críticas directas al mandatario. “Yo le tengo respeto al presidente, no me voy a confrontar con él”, ha vuelto a dejar claro sin anticipar, no obstante, cuáles serán sus planes si finalmente los engranajes del partido acaban por apartarle.

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Sobre la firma

Francesco Manetto

Estudió Filosofía y Letras y en 2006 empezó a trabajar en EL PAÍS tras cursar el Máster de Periodismo del diario. En Madrid se ha ocupado principalmente de información política y, como corresponsal en la Región Andina, se ha centrado en el posconflicto colombiano y en la crisis venezolana. Actualmente trabaja en la redacción de Ciudad de México

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