Los Sounders hacen historia al conquistar la final de la Concacaf tras golear a los Pumas

Los de Seattle rompen la racha de 16 años de triunfos de los clubes mexicanos en el torneo

El uruguayo Nicolás Lodeiro sostiene el trofeo de la Liga de Campeones de la Concacaf.
El uruguayo Nicolás Lodeiro sostiene el trofeo de la Liga de Campeones de la Concacaf.Ted S. Warren (AP)

Los Sounders de Seattle han escrito esta noche su nombre en la historia del fútbol estadounidense. El equipo, quien tiene una de las mejores aficiones de Estados Unidos, abarrotó un estadio con 68.000 almas para dar al deporte local un nuevo título: campeones de la Liga de Campeones de la Concacaf (la confederación de América del norte, central y el Caribe). La escuadra se impuso 3-0 (5-2 en el global) tras un duro partido frente a los Pumas de la UNAM, un valiente adversario lleno de jóvenes que perdió sin saberlo esta final hace una semana en Ciudad de México, cuando dejó escapar una ventaja de dos goles en casa. Los Sounders cumplen la misión que buscaba su gerente general, Garth Lagerwey: un triunfo que los convirtiera en un club “inmortal”. La victoria rompe una racha de 16 años de hegemonía de equipos mexicanos.

La primera parte estuvo marcada por duras entradas y los golpes. Fue un juego de manual de la Concacaf, una región donde la fortuna suele sonreír a quienes resisten de mejor forma los castigos sobre la cancha. El exceso del estilo físico limitó desde muy temprano las salidas de ambos equipos por los laterales y centró el tráfico por la parte central de la cancha del Lumen, de césped sintético. Los felinos mostraron temprano su interés por seguir el guion de la primera parte de esta final: defender su meta y apostar por un contraataque que pudiera sorprender a los estadounidenses.

Pumas ablandó a los Sounders a golpes. Los universitarios acumularon 13 faltas en el primer tiempo (20 en todo el partido por 10 de los locales) y dos cartones amarillos, (para José Galindo y Leonel López). Este duro estilo marcó el ritmo del arranque y frustró los planes planteados por Brian Schmetzer. El entrenador, visiblemente frustrado, perdió a dos de sus titulares antes que el reloj marcara los primeros 30 minutos del encuentro. El lateral camerunés Nouhou abandonó el campo por una lesión. Minutos después, los Sounders sufrieron otra baja en el mediocampo con la salida del brasileño Joao Paulo, quien fue sustituido por el mexico americano Obed Vargas, de solo 16 años.

El peruano Raúl Ruidiaz dio los primeros avisos de que la muralla que había enviado al campo Andrés Lillini podría resquebrajarse. El primer llamado lo hizo en el minuto 14 con un tímido remate de cabeza que terminó en las manos de Alfredo Talavera, el sólido guardameta de los universitarios. Los Sounders pisaron más el área de sus enemigos en el primer tiempo, pero no lo hicieron con claridad.

El gol llegó en el descuento. Xavier Arreaga recibió el balón en el área enemiga, cerca del punto penal. Lo pasó a Ruidiaz, quien tenía ya la pierna derecha preparada para el disparo, que fue desviado por la defensiva universitaria. Talavera no pudo corregir su trayectoria ni llegar al balón. El momento borró la amarga memoria de un sufrido inicio para los más de 68.000 espectadores, que no dejaban de cantar a su equipo. Esta ha sido la mejor entrada registrada en competencias de Concacaf, superando los 66.000 espectadores que logró el América en el Estadio Azteca en 2018.

Aficionados de los Seattle Sounders celebran la victoria frente a los Pumas de Ciudad de México.
Aficionados de los Seattle Sounders celebran la victoria frente a los Pumas de Ciudad de México.JASON REDMOND (AFP)

Los Pumas quisieron corregir el rumbo en el segundo tiempo. Querían evitar lo que el destino parecía imponer. Los papeles se invirtieron y saltaron a la cancha armados con la garra que les caracteriza en busca de recortar distancias en el marcador. Fueron más peligrosos a la ofensiva en el complemento, pero el momento de mayor peligro lo trajo un tiro libre cobrado por el argentino Juan Dinenno, quien recibió al final del encuentro el premio del goleador de la competencia. El equipo de Lillini, no obstante, tuvo un solo disparo a portería en los 90 minutos. Los de la UNAM han alargado esta noche una sequía de títulos que se extiende una década.

La urgencia de los mexicanos abrió finalmente el partido en sus últimos minutos. Pumas buscaba con más ganas que fútbol el descuento, lo que Seattle supo aprovechar con una ofensiva tejida desde el lado derecho que tomó mal parada a la defensa universitaria. Ruidiaz esperaba en el área, donde no perdonó con un tiro pegado al poste derecho para marcar el doblete. La iniciativa de los locales terminó pesando sobre los universitarios, que minutos antes del silbato final vieron al uruguayo Nicolás Lodeiro anotar el tercer gol de la noche, la guinda a una noche soñada. Este tanto dio el anhelado título a los Sounders y consolidó a Seattle a lo que es, una de las capitales mayores del fútbol en Estados Unidos.

La leyenda de los Sounders llevaba mucho tiempo cocinándose. En una de las cabeceras del Lumen, la hinchada local mostraba tres mensajes monumentales a los visitantes. “Reyes de Cascadia”, por su hegemonía en el clásico regional ante el equipo de Portland; “Monarcas de la MLS”, donde han conquistado dos títulos en tres finales y “Próximamente: Concacaf”. Esa fue la ruta que el equipo trazó para convertirse en un equipo del rincón del noroeste del país en una escuadra con proyección internacional. Eso es lo que han querido mostrar al mundo. Solo dos equipos estadounidenses habían ganado el precedente de la Liga de Campeones actual. El DC United lo hizo en 1998 y el Galaxy de Los Ángeles lo consiguió hace 22 años.

La apuesta de los Sounders fue clara esta temporada. El club buscaba un título internacional, por lo que aflojó en la búsqueda de la conquista de la MLS, donde se encuentra actualmente en el puesto 12 (de 14) de la conferencia oeste, con solo dos triunfos en siete encuentros. En la competencia de Concacaf, sin embargo, cerró esta noche una campaña invicta. Empató todos sus partidos fuera de casa, incluso donde fue exigido frente al mexicano León y, posteriormente, por el NYC en semifinales. Derrotó a todos los rivales en las vueltas. Hoy el grupo tiene un boleto para el Mundial de clubes de la FIFA, una competencia que aún no tiene fecha definida. Será una nueva oportunidad para que Seattle y Estados Unidos hagan crecer su reputación dentro el fútbol internacional.

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Sobre la firma

Luis Pablo Beauregard

Es uno de los corresponsales de EL PAÍS en EE UU, donde cubre migración, cambio climático, cultura y política. Antes se desempeñó como redactor jefe del diario en la redacción de Ciudad de México, de donde es originario. Estudió Comunicación en la Universidad Iberoamericana y el Máster de Periodismo de EL PAÍS. Vive en Los Ángeles, California.

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