Así ven al líder de la secta sexual NXIVM sus adeptos: de “psicópata” y “depredador” a “hombre de paz”

Los abogados de Keith Raniere, declarado culpable de tráfico sexual y otros seis cargos en Nueva York, piden cartas a sus simpatizantes para que se le dé una sentencia reducida de 15 años

Un boceto de Keith Raniere, fundador de NXIVM, en su juicio en Nueva York.
Un boceto de Keith Raniere, fundador de NXIVM, en su juicio en Nueva York.Reuters

“Un depredador sexual”. “Un hombre brillante”. “Un psicópata”. “Un promotor incansable de la paz en México”. Así describen varios antiguos seguidores a Keith Raniere, líder de NXIVM (se pronuncia Nexium), un grupo señalado por la Justicia estadounidense como una secta sexual que esclavizó, abusó y marcó sin anestesia a decenas de mujeres. Raniere ya fue declarado culpable de siete cargos que incluyen posesión de pornografía infantil y tráfico sexual por un jurado el año pasado y está a la espera de ser sentenciado en Nueva York el próximo 27 de octubre. La Fiscalía pide cadena perpetua y la defensa, una pena reducida de 15 años de prisión. Para sustentar sus peticiones, ambos bandos han pedido a las personas que pasaron por la organización que escribieran cartas, en un retrato epistolar que ha dejado dos facetas contrastantes: la del “gurú” que destruyó vidas y familias, y la del “genio” que terminó “injustamente” en la cárcel.

“Para que su carta sea lo más efectiva y convincente, usted debe hablar de una cualidad única que a su criterio refleje mejor los atributos positivos de Keith. Por favor sea específico y dé tantos detalles como sea posible”, se lee en un documento de recomendaciones al que tuvo acceso EL PAÍS enviado por Brafman y Asociados, la defensa de Raniere, en septiembre del año pasado. “Su carta debe ser honesta”, insisten los abogados, al tiempo que piden abstenerse de dar opiniones sobre “las injusticias del sistema de justicia penal” o “por qué usted piensa que Keith no hizo nada malo” y de compartirla en redes sociales. “Usted debe hablar de corazón sobre cómo esta investigación y este juicio han afectado su vida”, se agrega en tres páginas de sugerencias para abogar por el líder de NXIVM, que se fundó en 1998 y llegó a tener más de 18.000 clientes principalmente en México, Estados Unidos y Canadá. El compilado de cartas favorables ha quedado clasificado de momento, pero algunas han sido parafraseadas o citadas en un memorándum de la defensa.

El juicio contra Vanguardia, como se hacía llamar entre sus simpatizantes, destapó una serie de atrocidades y escándalos: sexo con una menor mexicana a la que llamaba Virgen Camila; el encierro en un cuarto de Daniela, la hermana de la víctima, durante dos años; la creación de DOS —un harén secreto con alrededor de un centenar de mujeres que eran reclutadas con engaños—, y una base de seguidores ricos, poderosos y dispuestos a mentir y amenazar para encubrir sus abusos.

“La tortura física y emocional que mis hermanas tuvieron que soportar no debió permitirse que le pasara a nadie. Mi familia aún sufre por él… es una amenaza para la sociedad”, dice Adrián, familiar de las víctimas, que fueron centrales en el caso, en una carta presentada por la Fiscalía. “Keith hizo cosas inhumanas a mis hijas a mis espaldas (…) se llevó la frescura de mis niños, su espontaneidad, su curiosidad, su amor propio”, afirma la madre.

Para dar un giro a la imagen de su cliente, la defensa optó, entre otros argumentos, por recordar los supuestos planes que Raniere tenía para frenar la inseguridad en México. “Keith nos enseñó mucho sobre violencia, miedo y apatía. Mi experiencia sobre él es que era un hombre brillante e inteligente que entendía a la gente, al mundo y a sus problemas”, sostiene en su carta Wayne LeBarón, miembro de un clan de mormones disidentes en el norte del país que ha tenido notoriedad tras ser víctimas de varios crímenes trágicos, como la masacre de tres mujeres y seis niños a manos del crimen organizado el año pasado.

La relación de Raniere con los LeBarón se remonta a 2011, cuando Emiliano Salinas, hijo del expresidente Carlos Salinas (1988-1994) y principal socio de Raniere en México, promovió la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad, que viajó por el país para exigir el fin de la violencia junto a figuras como el poeta Javier Sicilia y a Julián LeBarón, familiar de Wayne. El documental Encender el corazón, producido y pagado por NXIVM, también utilizó como figura central a los LeBarón para hacer un alegato pacifista al mismo tiempo que promovía a Raniere.

El testimonio de Enrique Moreno, otro mexicano, apuntala el relato “heroico” del líder de NXIVM, que “dejó la seguridad de su hogar” para mudarse a Santiaguito, “una peligrosa y deteriorada chabola a las afueras de Ciudad de México”, según los abogados. “Las herramientas que se me dieron cambiaron mi vida de golpe”, dice José Manuel Ospino, un costarricense que asegura que pudo superar el síndrome de Tourette gracias a Raniere, haciendo eco de uno de los argumentos más comunes entre sus seguidores para defender "el carácter científico” de sus teorías.

“Keith ha sido mi amigo, mi socio y mi maestro desde hace más de 10 años, cuando lo conocí me pareció un tipo muy inteligente, chistoso, humilde”, cuenta vía telefónica Eduardo Asunsolo, uno de los pocos mexicanos que mantuvo contacto con Raniere desde que está tras las rejas. Asunsolo decidió escribir porque considera que “el juicio fue una farsa”, que se fraguó cuando Mark Vicente y Sarah Edmonson, dos de las personas de más alto perfil en la organización, idearon un plan para llevar a Raniere a la justicia. “Me invitaron a una campaña para difamarlo cuando se enteraron de DOS, años antes del juicio me dijeron que iban a ir a los periódicos a inventar y a exagerar sobre una trama de tráfico sexual”, asegura.

Asunsolo, calificado por excompañeros como un defensor abnegado, recibió por correo electrónico instrucciones de Raniere en enero pasado, seis meses después del veredicto de la corte, para que organizara un concurso con recompensas de hasta 25.000 dólares para quien encontrara inconsistencias en el caso, según el sumario judicial. Él responde que el concurso será para quien encuentre evidencias y ha retado a la Fiscalía a firmar una declaración jurada sobre la probidad de su trabajo en el caso.

“No me puedo creer este cuento de terror”, señala Asunsolo, que dirige la organización Make Justice Blind —que aboga por personas encarceladas injustamente— y The Forgotten Ones, un grupo que baila afuera del centro donde está detenido Raniere para protestar contra el sistema penitenciario de EE UU. Ambas iniciativas, igual que Encender el corazón o un notorio evento con el Dalai Lama, son calificadas por los detractores como una maniobra publicitaria a favor de Raniere. “Siempre se piensa que hay una mano negra cuando Keith está detrás de algo”, contesta.

El juicio también ha revelado cartas enviadas por dos bufetes mexicanos contratados por NXIVM para amedrentar a las primeras mujeres que dejaron el grupo de esclavas: “Mis clientes quieren darle la oportunidad para cooperar y minimizar el impacto que esto tenga en su vida. Las investigaciones criminales van a aumentar en cantidad y minuciosidad, y no van a parar hasta que se haga justicia”, se lee en uno de los documentos, que fue redactado por el propio Raniere y Clare Bronfman, su brazo financiero y heredera de Seagram. Hay, incluso, una misiva con medidas cautelares impuestas por un ministerio público en México.

“He visto y leído que en los últimos dos años los medios retratan a Clare como una persona fría, despiadada y malvada”, escribe Edgar Boone, el mexicano con el grado más alto y antiguo miembro del consejo de la organización, “en mi experiencia ella tiene un deseo profundo de ayudar a los demás”. “Siempre echaba una mano y daba oportunidades para que la gente pudiera vivir mejores vidas”, apunta Carolina López Patiño, una bailarina que ha trabajado con Anima Inc, una empresa de espectáculos en Ciudad de México que tuvo como socio a Raniere.

Las cartas de otros miembros de la cúpula mexicana de NXIVM, con vínculos a la política y a la farándula, han brillado por su ausencia, al menos en la versión pública de los documentos. Otros han tomado la oportunidad de escribir como parte de su emancipación del grupo. “Era un narcisista manipulador… una figura mesiánica”, afirma Ivy Nevares, expareja de Raniere y colaboradora cercana por más de 15 años, en su blog. Nevares, que presentará una declaración en la audiencia de sentencia de Raniere, explica que en la filosofía del grupo “no existen las sectas ni las víctimas” y “la victimización es una decisión”, lo que lo hace un “depredador” peligroso.

Los que han hablado son los menos. La presentación de las cartas llega en un punto en el que la mayoría sigue haciendo un corte de caja sobre su paso por NXIVM, la ponderación entre lo aprendido y los crímenes del líder, su papel como víctimas y victimarios. Hay confusión, enojo, culpa y miedo, cuentan antiguos miembros. The Vow, el documental de HBO, detalla cómo personas exitosas e inteligentes acababan seducidas y el difícil proceso de abandonar la comunidad, pero deja a los mexicanos completamente fuera de la historia. Fue en México donde el grupo obtenía más ingresos; donde tres familias de expresidentes tomaron cursos; donde Raniere huyó en 2017 y fue capturado en 2018; de donde eran la mitad de los colaboradores más cercanos al líder, pero también donde no ha habido ninguna consecuencia legal contra el grupo. Será la misma corte que llevó a juicio a El Chapo y a Genaro García Luna la que condenará a Raniere, a 3.000 kilómetros de la frontera.

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