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Raquel Buenrostro: “Los empresarios lo único que necesitan son certezas y ver que no son persecuciones personales”

La máxima autoridad tributaria de México habla de las tensiones con abogados “groseros” que asesoran a grandes corporativos y de su próximo blanco: el comercio exterior.

Isabella Cota
Raquel Buenrostro
Raquel Buenrostro, en las oficinas de la Secretaría de Hacienda en Ciudad de México.Nayeli Cruz

Las acusaciones en su contra, tienen sin cuidado a Raquel Buenrostro, titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en México. La funcionaria dejó de lidiar con abogados que representaban a las empresas y empezó a cobrarles directamente a los empresarios, con quienes hoy, asegura, tiene buenas relaciones. El gremio legal se quejó en una carta al Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, acusando al SAT de vulnerar el debido proceso, pero Buenrostro, sin entrar en mayor polémica, solo apunta: “Se generó un recelo por parte de los despachos, porque ellos se quedan sin trabajo”.

En una entrevista con El PAÍS en su despacho en el Centro Histórico de la Ciudad de México, la matemática y funcionaria del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador comparte que con solo cobrar los impuestos que debían algunos grandes contribuyentes ha recabado ya el equivalente al 2% del producto interno bruto. “Y todavía no terminamos”, asegura. Hay sectores enteros de la economía, como el comercio exterior, que no se han auditado en décadas. La funcionaria opina que, si se llegara a discutir una reforma fiscal, el país se beneficiaría de aumentar la tasa impositiva al sector minero. Y sí, aclara Buenrostro, las tensiones con el gremio de los abogados en México son ciertas, pero no le preocupan porque su trabajo y su éxito la respaldan.

En una carta con fecha del 27 de agosto, la Barra Internacional de Abogados acusó al SAT de Buenrostro de amenazar el Estado de Derecho: “Reportes de advertencias a los contribuyentes para que se abstengan de utilizar a sus abogados en procedimientos de acuerdos administrativos, e incluso, amenazas de proceder penalmente en contra de contribuyentes que omitan llegar a un acuerdo, son muy perturbadores”, dice el texto. “El sugerir que los contribuyentes deban llegar a acuerdos administrativos con las autoridades sin la representación de sus asesores legales, no es aceptable”, agrega. Buenrostro responde: “La presunción viene porque sí se les está acabando el trabajo”. Desde que llegó a su puesto en diciembre de 2018, la funcionaria arrancó una revisión exhaustiva de los impuestos pendientes de grupos corporativos, lo cual, ha llevado a correcciones de la planeación hecha por despachos de contadores y abogados contratados por los corporativos para pagar sus impuestos. “Al principio, eran durísimos para hablar. No aceptaban el diálogo, eran prepotentes, eran groseros los despachos, porque ellos estaban defendiendo su trabajo", explica la funcionaria.

Entonces, cuenta Buenrostro, el SAT se acercó con los directores generales y presidentes de los consejos de administración de las empresas con quienes hoy trabajan directamente. Ha habido algunos que prefieren irse a juicio para defender su pago de impuestos. “Si no hubiéramos tenido la relación que tenemos, se hubieran ido a una tercera instancia”, dice Buenrostro, “los empresarios lo único que necesitan es la certeza jurídica para invertir su dinero y ver que no son persecuciones personales”.

México recauda entre el 13% y el 16% de su PIB en impuestos, una tasa baja en comparación con otras economías emergentes. El presidente López Obrador ha prometido no subir impuestos por lo que para aumentar los recursos del Gobierno, dependen de cobrar los impuestos que se deben. De los 12.000 grandes contribuyentes que tiene el país, Buenrostro ya ha cobrado a 627. “Entonces faltan muchísimos de los grandes. Luego, a parte, nosotros no nos hemos metido casi a temas de comercio exterior que también es un área que no ha sido revisada como en 20 años y donde se evaden muchos impuestos por sobre todo por lo que le llaman las importaciones temporales”, dice la funcionaria.

Esto refiere a bienes traídos del extranjero y declarados como temporales, por lo que son exentos de pago de impuestos. El SAT ha encontrado que, en muchos casos, esos bienes nunca regresan a su país de origen y permanecen en México, por lo que deben pagar un impuesto. “Ahí hay un campo y un potencial muy fuerte", apunta Buenrostro. El SAT tiene ya en la mira a un padrón de empresas importadoras y exportadoras que revisará con lupa.

Sobre la necesidad que tiene el país de recaudar más impuestos, Buenrostro abre la discusión de lo que, para ella, sería una buena reforma fiscal. “En México, las reformas fiscales que se hacen para obtener mayores ingresos yo las veo sanas siempre y cuando todo el mundo pague”, dice. “Lo que estamos tratando de hacer es que primero paguen todos y veamos si pagando todos de qué tamaño se requiere la reforma fiscal".

A la pregunta de qué excepciones o huecos en el código fiscal le gustaría cambiar, Buenrostro apunta a la minería. “El sector minero tiene algunos beneficios que son muy difíciles de acreditar, son muy difíciles de fiscalizar, se prestan a muchas cosas,” dice la jefa del SAT, “y el sector minero paga, yo creo que en México, una tasa o carga fiscal más pequeña en todo el mundo. Hay algunos sectores que sí nos convienen revisar y las mineras siempre representan varios puntos del PIB”.

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Sobre la firma

Isabella Cota
Es corresponsal económica para América Latina. Como periodista de investigación trabajó con Quinto Elemento Lab, NHK, BusinessWeek y OpenDemocracy, entre otros. También fue staff de Bloomberg News y Reuters en Centroamérica y Reino Unido. Es licenciada en Comunicación y Máster en Periodismo de Negocios y Finanzas por City University London.

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