¿Qué está pasando en la guerra que el ataque de EE UU e Israel contra Irán ha desatado en Oriente Próximo?
La ofensiva en el territorio iraní continúa, el Ejército israelí amplía los ataques en Líbano y el conflicto se extiende más allá de la región
La guerra desatada el pasado sábado conjuntamente por Estados Unidos e Israel contra Irán llega este jueves a su sexto día, y los ataques empiezan a ampliar su alcance territorial. Aquí recogemos los hechos más relevantes hasta el momento y los principales datos del día.
¿Qué sucede en el territorio iraní?
La ofensiva mantiene a la capital de Irán, Teherán, donde residen casi diez millones de personas, como uno de los puntos más bombardeados. Imágenes satelitales distribuidas por la empresa Vantor y geolocalizadas por EL PAÍS muestran que varios de los principales edificios del Gobierno iraní ya han sido destruidos; entre ellos, la Asamblea de Expertos, el edificio del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, el cuartel de la Guardia Revolucionaria, la antena de la radiotelevisión estatal iraní y la Oficina Presidencial.
En todo el país ya se contabilizan más de 1.230 muertos, de acuerdo con la agencia iraní Tasnim. El ejército de Israel ha anunciado este jueves otra “amplia” ola de ataques contra lo que califica de “infraestructura del régimen terrorista” en Teherán.
¿A dónde ha llegado el conflicto hasta el momento?
El punto neurálgico de la guerra sigue estando en Oriente Próximo, pero las fronteras del conflicto se expanden cada vez más. El miércoles, los enfrentamientos llegaron al océano Índico, donde Estados Unidos hundió un buque de guerra iraní frente a las costas de Sri Lanka, con 180 personas a bordo. Además, el Pentágono dice haber alcanzado más de 2.000 objetivos y hundido una veintena de barcos en Irán.
La Guardia Revolucionaria iraní ha asegurado este jueves que ha atacado un petrolero estadounidense en la parte norte del Golfo, y que el buque acabó envuelto en llamas. También ha lanzado ataques contra posiciones de grupos kurdos en el Kurdistán iraquí y contra Israel, según la agencia estatal Fars. Pese a ello, un alto cargo del partido gobernante en la región autónoma del Kurdistán iraquí ha aseverado en declaraciones a EL PAÍS que no permitirán que su territorio se use para atacar Irán.
Las autoridades de Azerbaiyán han denunciado asimismo que misiles y drones lanzados desde Irán han caído en su territorio, cerca del aeropuerto de Najicheván, en un exclave fronterizo con Turquía y Armenia. Además, Turquía, un país miembro de la OTAN, interceptó el miércoles un misil lanzado desde Irán que se dirigía a su espacio aéreo.
Una de las estrategias de defensa de Irán ha sido extender el conflicto a los países del Golfo, aliados de Estados Unidos en la región. Este jueves, Qatar ha evacuado a los residentes cercanos a la embajada de Estados Unidos en Doha y las autoridades cataríes han denunciado un ataque con misiles en una zona residencial.
Para evitar sumarse a la lista, Siria cerró temporalmente su frontera con Líbano, donde mantiene a miles de soldados para evitar infiltraciones de la milicia chií Hezbolá, tras recibir una advertencia de que el Ejército israelí podría bombardearlos.
¿Por qué el Líbano está directamente afectado?
Además de los ataques en Irán, Israel avanza también sobre el Líbano, su vecino del norte. Este jueves, el Ejército israelí ha ordenado evacuar a decenas de miles de personas de varios barrios de los suburbios de Beirut. Además, ha asegurado que ha atacado barrios del sur de la capital libanesa y del norte del país, causando al menos dos muertos.
Hezbolá, una milicia proiraní, había retomado el conflicto con Israel el lunes en apoyo a Irán. Según el Ministerio de Sanidad libanés, la ofensiva israelí en Líbano ha causado 78 muertos (siete de ellos niños) y 437 heridos. También se contabilizan unos 80.000 desplazados.
El miércoles, el Ejército israelí emitió un “aviso urgente” a los 250.000 residentes del sur del Líbano para que se desplacen hacia el norte del río Litani (a unos 30 kilómetros de Israel), “por su seguridad”. Un portavoz militar publicó en su cuenta en X que las tropas israelíes actúan en respuesta a las “actividades terroristas de Hezbolá”. Según declaró, “cualquier movimiento” en la zona al sur del Litani “pondría en peligro sus vidas”.
¿Está la Unión Europea cada vez más involucrada?
La expansión del conflicto empieza a tener repercusiones en la Unión Europea. Francia ha movilizado a efectivos para defender sus intereses en la región, promueve una coalición militar para proteger el estrecho de Ormuz y no descarta una ofensiva en suelo iraní si se ve atacada, aunque subraya que eso sería una acción defensiva, no ofensiva. El país ya ayudó a Emiratos Árabes Unidos a derribar drones enviados por Teherán.
Italia también estudia enviar defensa aérea a los países del Golfo, al igual que Francia y Alemania. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha asegurado, no obstante, que Italia no entrará en la guerra.
El Reino Unido también ha desplegado fuerzas y equipos militares en la región para proteger a Chipre (tras el ataque que sufrieron las bases británicas en la isla), pese a los recelos que ha mostrado el primer ministro británico, Keir Starmer. Países Bajos enviará igualmente efectivos a esa zona, junto a Francia y España. Grecia, por su parte, ha decidido instalar una batería antimisiles en la isla mediterránea de Kárpatos y ha enviado buques militares a Chipre. De hecho, un dron impactó en una base de la fuerza aérea británica en esta isla, miembro de la UE y situada a unos 200 kilómetros del Líbano y 350 de Israel.
La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha convocado este jueves una nueva reunión extraordinaria, que se ha celebrado a media mañana, de los ministros de Exteriores de los Veintisiete para abordar la escalada del conflicto en Oriente Próximo.
Quien también pasa a tener un papel algo más activo en el conflicto es Ucrania, que enviará a expertos en la lucha antidrones a países atacados por Irán.
¿Cuál es la posición del Gobierno español?
Tras los ataques contra bases militares británicas en Chipre —cuya autoría se atribuyó inicialmente a Irán, aunque esa autoría no ha sido confirmada—, España ha enviado a esa isla la fragata ‘Cristobal Colón’, según han adelantado fuentes gubernamentales a EL PAÍS. El Ejecutivo asegura que esa decisión no implica entrar en guerra contra Irán ni apoyar la ofensiva de EE UU e Israel, sino que supone solo ofrecer protección a Chipre, un país miembro de la UE.
Esta iniciativa llega después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, declarase el miércoles que España nunca se sumará a esta guerra, la que calificó de “desastre”. Tras recordar las consecuencias negativas de la guerra de Irak en 2003 y remarcar a la vez su repudio al régimen de los ayatolás en Irán, Sánchez aseguró: “No vamos a ser cómplices de algo malo para el mundo por miedo a las represalias de alguno”.
El día anterior, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había amenazado con cortar “todo el comercio con España” por su rechazo a autorizar el uso de las bases militares en su territorio para la ofensiva contra la República Islámica.
Los esfuerzos del Gobierno también se dirigen a la evacuación de 22 ciudadanos españoles de Irán. En la operación, acompañada de cerca por la diplomacia española, el grupo recorrió más de 500 kilómetros por carretera hasta cruzar la frontera con Azerbaiyán. Este jueves se espera que lleguen a Madrid en vuelos desde Bakú, capital de este país, o de Estambul (Turquía). Todavía quedan 131 españoles en Irán, pero Exteriores ha asegurado que todos los que querían salir del país ya lo han hecho. Esta operación se suma a otras que han traído de vuelta a 346 españoles desde Omán y Abu Dabi.
¿Qué impactos económicos hay?
El estrecho de Ormuz se encuentra oficialmente cerrado desde la tarde del lunes por la Guardia Revolucionaria iraní, que ha amenazado con abrir fuego contra cualquier barco que intente cruzarlo. Este paso es la ruta de salida de prácticamente toda la producción petrolera de Oriente Próximo y por él pasa una quinta parte del crudo mundial, según la Agencia Internacional de la Energía.
Con el bloqueo, los países de la región reducen significativamente su capacidad para exportar, lo que tiene un impacto en el aumento del precio del petróleo. El barril de Brent, de referencia en Europa, ha retomado este jueves las subidas, tras una pequeña recuperación el miércoles, con un alza del 3% que le lleva a superar los 84 dólares.
Europa, en principio, no debería verse especialmente afectada porque importa la mayor parte del crudo de Noruega y de Estados Unidos, no del Golfo. Arabia Saudí es el quinto proveedor europeo; e Irak, el séptimo.