Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El chavismo intenta que los opositores se abstengan en las elecciones regionales

El Gobierno de Maduro trata de agudizar las divisiones de un sector de la oposición que considera que votar legitima una dictadura

Los sondeos son claros. Cuantos más venezolanos participen en las elecciones del domingo, que elegirán a 23 gobernadores de provincias, el chavismo perdería el control de vastas áreas del país. Para evitar una derrota tan catastrófica como la de diciembre de 2015, cuando la opositora Mesa de la Unidad Democrática tuvo dos tercios de los asientos del Parlamento, el régimen ha echado a andar la maquinaria del Estado para provocar la abstención de las bases opositoras.

Nicolás Maduro saluda a sus seguidores en Palacio presidencial de Miraflores en Caracas.
Nicolás Maduro saluda a sus seguidores en Palacio presidencial de Miraflores en Caracas. AFP

Al régimen lo anima la certeza de que, si agudizan las divisiones de un sector del antichavismo, que considera que votar en la Venezuela de Nicolás Maduro legitima una dictadura, podrán influir en quienes no están muy convencidos de participar. 

A principios de esta semana el fiscal general designado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Tarek William Saab, terció en esta cuestión que, a tres días de los comicios, aún consume a algunos opositores. “Algunas personas están hablando de forma indigna de Venezuela diciendo que acá hay una tiranía. Quieren mostrar que somos un Estado fallido, delincuente y forajido. Si así fuera, ¿por qué se inscribieron en las elecciones regionales factores políticos que adversan al Gobierno? Quienes dicen que en Venezuela hay una dictadura deberían abstenerse, no hacer campañas, ni pagar cuñas en la radio y la prensa. Si lo hacen están legitimando a la democracia venezolana y reconocen que somos un país libre”, dijo Saab.

Es una interpretación que, con variaciones, es la misma que ha hecho Maduro en sus intervenciones. El mandatario quiere que los ganadores juren su cargo ante la ANC, el Parlamento compuesto por diputados chavistas que hizo elegir a finales de julio para evitar las trabas que implicaba lidiar con un Poder Legislativo en manos de la oposición.

La oposición ha hecho del desconocimiento a la Asamblea Constituyente un punto de honor porque fue convocada, según sus argumentos, al margen de la ley y elegida en elecciones fraudulentas, según la empresa que provee el software al Consejo Nacional Electoral. En las reuniones con los delegados del régimen en República Dominicana, promovidas por el Gobierno de ese país y el expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, descartaron reconocer esa institución, como pretende Maduro.

El Consejo Nacional Electoral también ha obrado para evitar una derrota amplia del régimen. Primero retrasó la convocatoria durante casi un año con el argumento de que los partidos políticos debían renovar su nómina de inscritos. Esta semana ha decidido mudar 199 colegios electorales ubicados en las zonas donde se concentraron las protestas de la oposición entre abril y agosto pasados. “Ahora están en lugares más seguros”, dijo la responsable del Consejo Tania D’ Amelio.
Lejos de comunicar algún tipo de desánimo a su militancia, la coalición opositora ha preferido aceptar la decisión como uno de los tantos obstáculos que deben enfrentar en el pedregoso camino hacia el palacio de Miraflores, la sede del Ejecutivo. En esa ruta, que culminaría en diciembre de 2018, los comicios regionales del domingo representan una de las paradas más importantes.

Más información