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Kuczynski se prepara ya para tejer un Perú dividido pero sin crisis económica

La diferencia se ha hecho “irreversible” según los expertos aunque Fujimori no lo admite

Simpatizantes de Kuczynski protestan en la oficina electoral.
Simpatizantes de Kuczynski protestan en la oficina electoral. AFP

Las personas que decidieron las elecciones en Perú cabrían holgadamente en el Estadio Nacional de Lima, con capacidad para 50.000 espectadores. Casi finalizado el recuento, al 99,5% escrutado, Pedro Pablo Kuczynski (PPK) obtenía una victoria ya prácticamente segura sobre Keiko Fujimori por 39.000 votantes. “Ya es irreversible, tendría que sacar Fujimori el 70% en todas las mesas restantes, es altamente improbable”, asegura Alfredo Torres, presidente de IPSOS Perú y responsable de unas encuestas que de nuevo acertaron. El sábado pronosticaron la victoria por 0,6 puntos de PPK. Finalmente, será por 0,3. Kuczynski se prepara ya para tejer un país roto y dividido pero con una situación económica mucho mejor que la de Argentina o Brasil, dos países en los que acaban de ascender liberales como él y han tomado medidas de ajuste.

El recuento en Perú está siendo agónico. Todos los analistas coinciden en que la decisión ya es irreversible al menos desde el martes, pero el fujimorismo se resiste a reconocer la derrota y algunos de sus portavoces alientan las esperanzas de sus seguidores. El voto exterior consolidó la victoria de PPK, aunque Fujimori ganó en Japón, donde se refugió su padre cuando fue procesado. Ahora está encarcelado en Perú. Pese al retraso, la tensión está siendo mucho menor de la que podía esperarse en un país tan dividido y con un pasado reciente de violencia y régimen autoritario. Perú se está tomando con calma este momento decisivo. No todos, claro. Unos centenares de personas se manifestaron en la noche del martes a las puertas del organismo electoral, la ONPE. De un lado los fujimoristas, con sus banderas naranjas y cartelería, más organizados. De otro un pequeño grupo de fieles de PPK, que cantaban el himno nacional y reivindicaban la democracia. En medio, por si acaso, medio centenar de policías. Pero no había ambiente especialmente tenso. Todo más suave de lo esperado.

Kuczynski ha decidido mantener el silencio hasta que su rival admita la derrota. Pero ya trabaja en lo más difícil: preparar un Gobierno y un plan para hacer frente a la situación económica pero sobre todo política de un país en el que el presidente solo tiene 18 congresistas suyos frente a los 73 de Fujimori. Kuczynski deberá buscar grandes acuerdos para gobernar. Pero no se enfrenta a una gran crisis económica. “Sus problemas son más políticos que económicos. Las expectativas no son malas, sobre todo por los precios de los metales en los que el Perú es fuerte, como plata y oro. Hay problemas de caja, y PPK ha prometido muchas cosas que implican gasto, como un gran plan de infraestructuras. Pero la deuda es muy baja y hay crecimiento económico”, señala Gonzalo Zegarra, director de Semana Económica, la revista más seguida por los empresarios, que lanzó un duro editorial contra las malas artes del fujimorismo en plena campaña. “PPK ya tiene la confianza de los mercados que Humala tuvo que conquistar. Ahora le falta gobernabilidad. Es un hombre con gran apertura mental, ahora tiene que convertirse en un político. Además, tiene el bicentenario de la independencia (2021) como gran excusa para construir un relato”, remata.

Perú ha crecido mucho en los últimos años, incluso al 9%. Ahora lo hace al 3% pero la gente está molesta, el crecimiento no ha llegado a todos, hay mucha inseguridad y una desigualdad que no baja. “Nosotros lo llamamos el crecimiento infeliz. Nuestras encuestas detectan que la gente está muy descontenta con la salud pública, la educación, el transporte, la inseguridad. Ese es el gran reto. Y buscar acuerdos. Los programas de PPK y Fujimori no eran muy diferentes. Hay muchos empresarios amigos de ambos que tenderán puentes. Están obligados a entenderse por la realidad parlamentaria”, resume Torres, de IPSOS.

“PPK no necesita hacer un gran ajuste como Argentina o Brasil, ni siquiera grandes reformas, el Perú ha tenido mucha continuidad de política económica y le ha ido bien. Las expectativas empresariales son buenas. Tiene la gran ventaja, que no tenía Humala, de que conoce el Estado por dentro, fue ministro de Economía y primer ministro. Puede hacer una buena gestión. Su principal problema es político. Durante la campaña ha demostrado una capacidad política casi nula, solo reaccionó en la última semana. Está claro que le cuesta entender la lógica de la política peruana. Tiene un entorno muy de derecha, tendrá que buscar puentes con todos los sectores, también de centro-izquierda. Para él, por su estilo, no debería ser un problema. Hay que ver si logra imponerse a su entorno”, analiza David Rivera, director de la revista Poder.

Pese a ganar por la mínima, varios analistas coinciden en que PPK tiene todo preparado para hacer un buen Gobierno, entre otras cosas porque viene de un presidente hundido en las encuestas como Humala. Ahora depende de este hombre de 77 años cumplir con las expectativas.

Montesinos habla por celular desde la cárcel

JACQUELINE FOWKS

Vladimiro Montesinos, quien fue asesor de inteligencia del expresidente Alberto Fujimori y jefe de facto de las fuerzas armadas, preso en el centro de reclusión de máxima seguridad de la Base Naval en El Callao, ha regresado a la actualidad de la política peruana con una gran polémica. Montesinos es parte de una investigación fiscal y otra de la Inspectoría de la Marina, informó este martes el ministro de Defensa, Jakke Valakivi, después de que se descubriera que usa teléfonos móviles desde la cárcel, algo estrictamente prohibido.

El diario La República difundió una imagen del vídeo de circuito cerrado, del pasado viernes, en el que se ve a dos técnicos acercándose a la celda de Montesinos. Uno entra al recinto y el que aguardaba vio que su compañero, al salir, tenía un bulto en el bolsillo y le preguntó: la respuesta fue que el exasesor le pidió guardar ese celular.

La noticia circuló con intensidad en las redes sociales desde la noche del viernes, aunque quedó en un segundo plano por las elecciones. Sin embargo, este martes, cuando los congresistas retomaron sus funciones, volvió la polémica. “El fiscal de la nación tiene un patata caliente en la mano”, comentó el congresista Daniel Abugattás. “Si (Montesinos) ha estado cinco años con comunicación externa durante el Gobierno de Ollanta Humala, creo que toditos deben pasar por una investigación de inmediato. ¿Cómo logró tener esa facilidad si no hubo coordinación con el INPE, el ministro de Justicia, los mandos de la Marina?”, cuestionó Abugattás, quien fue miembro del oficialismo al inicio del gobierno de militar en retiro Humala.

En noviembre de 2013, la denuncia de que un operador de Vladimiro Montesinos, Óscar López Meneses, gozaba de protección policial similar o mayor a la de un dignatario -tres vehículos policiales, dos patrulleros y un portatropa- desató las alertas acerca de un posible vínculo entre el montesinismo y el actual Gobierno. El caso nunca terminó de ser investigado y el presidente lo calificó de corrupción policial. López Meneses cumplió condena por tenencia ilegal de armas, por haber recibido dinero del exasesor presidencial y fue acusado de haber ocultado equipos de interceptación telefónica que se utilizaron en el Servicio de Inteligencia Nacional cuando era dirigido por Montesinos.

El técnico de segunda de la Marina William David Hidalgo aseguró que Montesinos usaba el móvil hace tres o cinco años. Es decir, durante este Gobierno. Hidalgo relató que entró a la celda de Montesinos para subir al techo y arreglar la antena del televisor, y fue entonces cuando le puso una bolsa en el bolsillo. “Me pide desesperadamente '¡guárdalo!, ¡guárdalo!, ¡guárdalo!'; pedido que me sorprendió, aturdió y me dejó atónito, teniendo la equivocada reacción de acceder al pedido”, confesó Hidalgo en el informe legal de descargo. La Fiscalía hizo una diligencia en la celda del exasesor presidencial el viernes, luego del incidente, pero no halló el chip del móvil, reportó La República.

Montesinos cumple desde 2010 una condena de 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad cometidos durante el Gobierno de Fujimori, pero también fue sentenciado por desvío de fondos y por vender armas a las FARC.

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