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La CNTE afirma que no rapó a los maestros que no hicieron huelga: “Nosotros no fuimos”

La policía arresta al primer sospechoso un día después de la escandalosa agresión en Chiapas

Profesores rapados en Chiapas por no hacer huelga.
Profesores rapados en Chiapas por no hacer huelga.

Este miércoles se ha producido la primera detención por el caso de los maestros rapados en Comitán (Chiapas). Un líder de la Organización Popular Independiente Emiliano Zapata ha sido arrestado como supuesto partícipe de la agresión. Minutos después miembros de su grupo asaltaron la Fiscalía local e hicieron destrozos antes de que la policía recuperase el control de la sede.

Por lo demás, un día después de los hechos la bárbara escena de profesores mexicanos siendo rapados en público por no ir a la huelga ha dado paso a una situación de aula de primaria: ¿Quién ha sido?

Todos los ojos miran a la CNTE, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, un sindicato que se opone con agresividad a la reforma educativa en México. Y con la noticia ganando volumen en los medios, la CNTE, que ya ha sido acusada otras veces de agredir a profesores no adeptos a su causa, se levanta del pupitre y exclama: "Nosotros no fuimos".

Eso decía esta mañana a este periódico un dirigente de la organización, Pedro Gómez: "Estábamos todos concentrados en nuestras protestas en Tuxtla" –a 150 kilómetros de Comitán, donde ocurrió la agresión a los profesores–. "Lo digo categóricamente. No fue la CNTE".

Otro líder del sindicato, Manuel Mendoza, ha dicho que fueron "agentes infiltrados del Estado" para desprestigiar el movimiento contra la reforma y ha condenado lo sucedido. Ayer, sin embargo, decía que no lo condenaba y sin ligarlo directamente a la CNTE lo definía como "una advertencia".

Los profesores maltrados en Comitán, además de ser trasquilados con tijeras, fueron forzados a caminar descalzos por el pueblo con carteles al cuello con frases como "Nos pelaron por traidores" o "Soy un maestro vendido".

La CNTE se encuentra en huelga indefinida contra una reforma que socava las viejas prebendas sindicales en el sistema educativo, y el motivo de la agresión a estos profesores –a falta de definirse la autoría– fue que no seguían la huelga.

Otra de las versiones, en sintonía con la detención de este miércoles, es que los responsables eran miembros de un colectivo de campesinos local afín al sindicato radical. Entre los agredidos de momento sólo se conoce la versión de uno de ellos, Armando Castellanos, que ha asegurado que "no fueron maestros", lo que cortaría el lazo directo del caso con la coordinadora de profesores.

El Gobierno investiga para seguir identificando a los agresores. En caso de que fuesen profesores serían despedidos, ha declarado el subsecretario de Educación Javier Treviño, que subrayó que mientras siga la violencia el Gobierno no dialogará con los maestros opositores, a los que calificó de "vándalos".

La Comisión Nacional de Derechos Humanos se ha pronunciado y ha pedido que se castigue a los culpables de "los actos vejatorios".

A falta de cuatro días para las elecciones estatales y municipales del 5 de junio en México, cuyos prolegómenos han sido el combustible para que repique la agresividad de los maestros disconformes, uno de los principales motivos de preocupación por la seguridad de los comicios son las protestas contra la reforma educativa. Este mismo miércoles, en Oaxaca, Estado vecino de Chiapas, activistas de la CNTE retuvieron a siete policías y los expusieron en público, de una manera similar al caso de los maestros rapados, con carteles que decían: "Soy policía y reprimo a maestros".