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Felipe Capitaine: “Si mi hijo hubiera violado a la joven yo lo habría escuchado”

El padre de uno de los Porkys insiste en Enrique es inocente y que todo ha sido un montaje

Enrique Capitaine es uno de los Porkys que han detenido
Los cuatro jóvenes apodados Los Porkys de Costa de Oro.

La noche en la que Los Porkys de la Costa de Oro violaron supuestamente a una menor de edad, el padre del líder del grupo estaba en la habitación de al lado durmiendo. Felipe Capitaine, exalcalde de un municipio veracruzano, escuchó a su hijo llegar de madrugada para pedirle dinero y seguir la fiesta. Este miércoles, Enrique Capitaine Marín, de 22 años, ha sido detenido. Está acusado de pederastia simple, por la que enfrenta cargos de seis a 30 años de cárcel. "Él entró a casa solo. Es inocente", señala el padre desde el otro lado del teléfono.

El caso ha sacudido al país en las últimas semanas porque todo apuntaba a que los más poderosos podrían evadir fácilmente a la justicia. Las protestas por la impunidad de los ricos en el Estado mexicano de Veracruz alcanzaron el debate nacional. Después de un año de la denuncia de la joven, los cuatro chicos ni siquiera tenían una orden de aprehensión.

Daphne Fernández, señaló que la violación ocurrió en la casa del exalcalde y el culpable definitivo era Enrique Capitaine Marín, de 22 años. "Mi habitación está pegada a la de Enrique, si fuera como dice la joven, yo habría escuchado todo", señala Felipe Capitaine.

Esa noche del 2 de mayo de 2015, le había dejado el Mercedes deportivo a su hijo para que lo luciera con sus amigos. Alrededor de las dos de la madrugada los cuatro de la pandilla salieron de la discoteca PH, en la zona de moda del Puerto de Veracruz, y subieron al lujoso vehículo a la joven. Daphne Fernández señaló que todo comenzó ahí, que la obligaron a subir, que dentro del auto abusaron de ella y que al llegar al domicilio de Capitaine, éste la violó.

El origen de Los Porkys

Ese 2 de enero de 2015, los chicos que ocupaban el lujoso auto de Capitaine cuando salían de la discoteca todavía no se apodaban Los Porkys.

El mote se lo ganarían después de que su situación se pareciera cada día más a la de aquellos Porkys de Xalapa que marcaron el imaginario colectivo de los veracruzanos en los años noventa y principios de los 2000. Todos juniors o mirreyes, chicos de familias poderosas e influyentes de la región, hijos de empresarios y políticos, señalados por la comisión de un crimen y exonerados de las consecuencias penales. Aquellos mataron a un joven a golpes y, como los actuales, pese a estar implicados en el caso, lograron sortear la Justicia y cruzar las fronteras. Pasaron siete años hasta que uno de ellos fue detenido.

De los cuatro jóvenes que forman el conocido grupo de Los Porkys, sólo tres han recibido una orden de detención. Y los que enfrentan cargos más altos son los que, según la declaración de Daphne, sólo abusaron de ella en el coche. Diego Cruz y Jorge Cotaita están acusados de pederastia tumultuaria (de 12 a 40 años de cárcel). El cuarto, Gerardo Rodríguez Acosta, queda libre porque, según el expediente, no cometió ninguna agresión. Hasta el momento sólo Capitaine ha sido detenido.

El padre de Capitaine insiste en que en el expediente del caso los testigos les dan la razón a los acusados, que sólo ella señala que subió por la fuerza. "Pasaron 27 segundos en lo que ella se cambió al asiento del copiloto, no es suficiente tiempo como para que abusaran de ella, como dice, en la parte de atrás", apunta el exalcalde. "Mi hijo es más pequeño que la joven, ella mide 1,75 y pesará unos 90 kilos, ¿cree que pudo tomarla a la fuerza, así como así?", cuestiona Felipe Capitaine.

El joven está llamado a declarar este jueves, aunque su padre prefiere que se reserve su derecho a no hacerlo y que se siga ampliando el expediente con más pruebas. Las familias de los otros chicos junto con la de Capitaine han demandado al padre de Daphne, Javier Fernández, de extorsión a cambio de no denunciar a los Porkys. La defensa de Daphne insiste que en que lo único que quieren es retrasarlo todo para que no se haga justicia.

En unos vídeos que se difundieron hace unos meses se escucha una conversación de todos los padres en la que Fernández les pide que los obliguen a pedir perdón. Los padres se muestran consternados. Después de ese encuentro, Fernández grabó a los cuatro jóvenes pidiendo disculpas. Pero desde que se hiciera público todo el material, la guerra entre las familias no ha dado tregua en las redes sociales y en los medios de comunicación.

El caso alcanzó su punto de ebullición cuando se dio a conocer la noticia de que tres de ellos habían huido del país fácilmente, al no tener ninguna orden de detención. Al estallar el escándalo, la Fiscalía emitió rápido las órdenes de detención. La Interpol recibió las fichas rojas a principios de abril. No ocurrió nada. Felipe Capitaine cuenta que su hijo ni siquiera se había movido del país.

Daphne sí se marchó a Europa con su hermana cuando todo estalló. Su abuela, María Elena Bretón, una conocida hotelera del Puerto de Veracruz , la sacó de México y contó a este diario que la chica está feliz lejos de todo: "No siento miedo de que no se haga Justicia. Más bien siento tristeza. ¡¿En qué país vivimos?!".

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