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La estructura de empleo público creada por el kirchnerismo se inquieta

Sindicatos kirchneristas y antikirchneristas temen ajustes en caso de que venza Macri

Cooperativistas de la organización Tupac Amaru, en Jujuy, al norte de Argentina, fabrican materiales de construcción con la ayuda del Estado.
Cooperativistas de la organización Tupac Amaru, en Jujuy, al norte de Argentina, fabrican materiales de construcción con la ayuda del Estado.

Durante 12 años de Gobierno, el kirchnerismo ha creado una amplia estructura estatal con miles de nuevos puestos de empleo público. Los empleados del Estado, después de una drástica reducción en los 90, han aumentado un 46% con los Kirchner. Los empleados públicos son el 14,8% de los trabajadores, el nivel más alto de Latinoamérica. Mauricio Macri aún no ha aclarado qué hará con este grupo pero muchos de ellos ya se están movilizando para evitar su victoria. En el partido de Macri, Propuesta Republicana (PRO), explican que su jefe político no hizo ningún ajuste masivo en los ocho años que lleva como alcalde de Buenos Aires y descartan que los vaya a hacer en un eventual gobierno de Argentina.

Los sindicatos están en alerta. “Los empleados públicos tienen razón por qué preocuparse”, opina el líder síndical antikirchnerista Pablo Micheli en diálogo con EL PAÍS. “No vamos a ser agoreros, pero vamos a estar preparados. Está bien que un gobierno nuevo cambie los asesores, pero no vamos a aceptar despidos sin reemplazo ni que echen a uno por el solo hecho de ser kirchnerista”, añade Micheli. Hugo Yasky, líder sindical kirchnerista, es más tajante aún: “Corren riesgo empleos. En Buenos Aires debió armonizar su gobierno con la política social nacional, pero ahora deberá pagar a los que apoyaron su candidatura”.

El temor de los kirchneristas se extiende a otros empleos públicos, subvencionados y protegidos, como los espacios de memoria sobre la última dictadura militar (1976-1983), que en parte están gestionados por las organizaciones de derechos humanos; el recinto ferial Tecnópolis, de 50 hectáreas, con una muestra permanente gratuita de difusión de la ciencia, los canales de televisión Encuentro (educativo), Paka Paka (infantil), DeporTV, TEC (ciencia), Acual Federal (con producción de las provincias) y Acua Mayor (para pensionistas); las nueve universidades fundadas en estos años y la ampliación de las estructuras de las ya existentes; los 255.000 cooperativistas subvencionados por el plan Argentina Trabaja o los 5.000 de la organización social kirchnerista Tupac Amaru; los 870.000 jóvenes de 18 a 24 años con subsidios del programa Progresar para estudiar; los 100.000 empleados de empresas en crisis que reciben ayudas del Ministerio de Trabajo para evitar despidos o los cientos de miles de puestos de trabajo en industrias que subsisten por el proteccionismo que impuso el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Hay preocupación en los espacios de memoria sobre la última dictadura militar

En el ayuntamiento de Buenos Aires aseguran que allí han mejorado la calidad y el pluralismo de los medios de comunicación públicos de la ciudad, pero admiten que está por definirse qué harán con los nuevos canales que creó el kirchnerismo. Aclaran que demandan poco presupuesto y podría reorganizarse dentro de dos o tres años, no en un comienzo de gobierno en el que habría otros conflictos políticos más prioritarios por resolver.

En Cambiemos planean mantener el apoyo a cooperativas de trabajo, pero aclaran que buscarán más transparencia en la selección, los participantes y la adjudicación de fondos. Sobre la protección a empresas, en el partido de Macri aceptan que “Argentina es peronista y proteccionista” y no podrán liberalizar la economía de un día para el otro, por lo que mantendrían ciertos sectores protegidos con barreras. Añaden que sus economistas están instruidos para evitar cualquier medida que ponga el empleo en peligro.

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