Javier Ambrossi, nuevo columnista de ICON: “Soy impúdico. Pensar en alto es sanísimo, como lo es equivocarse”
El director, guionista y productor debuta como columnista en el número de febrero de ICON, donde escribirá mensualmente mientras trabaja en el montaje de su última película junto a Javier Calvo, ‘La bola negra’
Javier Ambrossi es director, guionista y productor, ha sido actor, y de vez en cuando ejerce de jurado, profesor de interpretación y presentador (lo volverá a demostrar en el inminente Benidorm Fest 2026). Ahora también es columnista. Aquí, en ICON, desde este mes de febrero. Su columna lleva el nombre de Un hombre soltero y coge por los cuernos la parte más pública de su ruptura con Javier Calvo, su expareja sentimental: la primera entrega, titulada Ciudades encima de ciudades/Ciudades debajo de ciudades, reflexiona sobre la vida después de una separación. Está en la página 8, en el caso de que decida leerlo en papel desde este mismo sábado, fecha de publicación del nuevo número, y siempre que quiera aquí, si decide hacerlo en nuestra edición digital.
Desde que decidió cerrar su cuenta de Instagram, Ambrossi no tiene redes sociales. “Acumulo un montón de cosas que me van pasando y que no comparto con nadie y ahora tendré una oportunidad muy buena de transmitir lo que vivo y lo que pienso con más reposo del que tienen las redes sociales. Estudié Periodismo. Leo a diario EL PAÍS en papel y sus suplementos, soy suscriptor. Formar parte de esto es algo único, es un sueño. Esa cosa de escribir la tengo desde siempre. Es una oportunidad muy única y muy interesante”.
Ambrossi, que se encuentra en pleno proceso de montaje y posproducción de La bola negra, su nueva película como director, guionista y productor junto a Javier Calvo, cita entre sus referentes del columnismo a plumas de esta casa que, a partir de ahora, también serán compañeros. “Rosa Montero, Elvira Lindo, Manuel Jabois, Sergio del Molino, Carlos Boyero y Elsa Fernández-Santos son de lectura obligada siempre. Soy muy lector también de The New Yorker. Todo lo que tiene que ver con la mezcla entre ficción, autoficción, actualidad y opinión me interesa muchísimo. Mis dioses de la autoficción son Karl Ove Knausgard y Emmanuel Carrère”.
Un hombre soltero se añade a otras columnas mensuales de ICON como Francamente, querido (la columna mensual de Elsa Fernández-Santos) y Vestidos para la aventura (la de Jacinto Antón). En Ciudades encima de ciudades/Ciudades debajo de ciudades, Ambrossi no se esconde: partes de su vida pública y de su vida privada están en ella, tal vez consciente de que un columnista rara vez traza una línea roja entre ambas. “Soy impúdico”, explica a ICON. “Lo demuestro siempre que voy a una entrevista, no me importa compartir todo lo que pienso. Creo que pensar en alto es sanísimo, como lo es equivocarse. Creo que hay que reivindicar también el error en la opinión. Y la evolución es higiene. Solo se puede cambiar de opinión si articulas tu pensamiento. Lo que pasa ahora es que no hay pensamiento porque no hay expresión. Para mí es muy importante la expresión. El poso y el análisis de lo que piensas da pie a la evolución, a pensar diferente, pero claro, la evolución necesita reflexión y la reflexión necesita tiempo”.
Ambrossi señala que ha mostrado también esa faceta impúdica en el podcast literario que presenta junto a Alana S. Portero y Maria Barrier en SER Podcast. “En Esta noche libro también siempre hay reflexión, al igual que vivencias personales. Y en las ficciones de las que soy guionista, productor y director siempre hay autoficción, siempre me ha gustado meter cosas mías. En Paquita Salas hay millones de anécdotas mías, en Veneno la fascinación por la tele, en La Mesías hay una catarsis de mi propia vida. En todo lo que he escrito siempre hay esa autoficción muy velada".
Frases como “el tiempo te vuelve menos romántico y más honesto” o “el presente siempre paga la nostalgia”, presentes en su primera columna en ICON, siguen esa estela y también sugieren cierto poso pesimista, pese a que en sus recientes apariciones públicas (por ejemplo, en La Revuelta) se ha mostrado tan luminoso y divertido como siempre. “Esto es una cosa totalmente coyuntural de la primera columna, que hablaba de esto, pero no soy ni nostálgico ni triste, ni pesimista”, explica. “Todo lo contrario, aunque habrá temas en los que sí. Creo que tener una columna mensual me va a ayudar también a entender también qué pienso. Eso es lo que más me acerca a este proyecto, entender qué pienso de muchas cosas. Hemos llegado a un punto en el que solo se dice ‘Me gusta’, ‘No me gusta’, ‘Lo amo’, ‘Lo odio’. A mí eso no me interesa en absoluto”.