La enfermera cree que el roce de un guante con su cara pudo contagiarla
- Teresa Romero explica por teléfono a EL PAÍS que el momento más crítico fue cuando se despojó del traje protector
TRES HERIDOS TRAS EL SACRIFICIO DEL PERRO. Decenas de defensores de los derechos de los animales tratan de evitar la muerte de Excalibur, sacrificado esta tarde en la casa de Teresa Romero en Alcorcón (Madrid). / LUIS SEVILLANO
"Espero salir de esta, tengo que salir de esta", ha asegurado la auxiliar contagiada de ébola cuando ha sido contactada por este diario a través de una llamada telefónica. "Estoy bien, bueno, es un decir, estoy mejor", ha señalado la sanitaria desde el hospital Carlos III de Madrid donde fue ingresada en la madrugada del pasado martes. Teresa Romero ha agradecido a sus compañeras el trato recibido. "Me dicen que tenga mucho ánimo".













