Una asimetría rebelde
Parece una imagen de fotomatón. Quizá lo sea: reparen en ese fondo neutro, en esa luz plana que hiere como un parpadeo televisivo, y en esa frontalidad característica de las fichas policiales. Pero fue el único retrato que la familia pudo proporcionar a la prensa tras el hallazgo del cadáver. Y eso ya debería significar algo. Cuando el recuerdo de 56 años de existencia se reduce a una gélida instantánea de cabina, es que el mundo te ha ido recortando derechos hasta reducirlos a nada. Nurul Amín Shah Alam mira a la cámara como quien no termina de entender lo que se espera de él. Era ...
Parece una imagen de fotomatón. Quizá lo sea: reparen en ese fondo neutro, en esa luz plana que hiere como un parpadeo televisivo, y en esa frontalidad característica de las fichas policiales. Pero fue el único retrato que la familia pudo proporcionar a la prensa tras el hallazgo del cadáver. Y eso ya debería significar algo. Cuando el recuerdo de 56 años de existencia se reduce a una gélida instantánea de cabina, es que el mundo te ha ido recortando derechos hasta reducirlos a nada. Nurul Amín Shah Alam mira a la cámara como quien no termina de entender lo que se espera de él. Era casi ciego, analfabeto, y no hablaba inglés: tres formas distintas, aunque acumulativas, de oscuridad. No sabemos si con su ojo excéntrico veía las amenazas de un mundo, llamémosle, normal.
Fue detenido el pasado mes de febrero por la Patrulla Fronteriza en Búfalo (Estado de Nueva York) y liberado días más tarde en cualquier sitio, a varios grados bajo cero. Significa que deambuló de un lado a otro sin ver nada, sin hablar nada, sin leer ninguna indicación. Se fue seguramente con la misma docilidad con la que había existido. Una de esas vidas de “por aquí”, “firme aquí”, “espere aquí”. Y él, siempre aquí, pero nunca del todo.
La foto tiene algo de documento administrativo, de trámite. Sirve para un carné, para un permiso, para un archivo, aunque en este caso, nos ayuda a recordar que estuvo entre nosotros. Un rectángulo o un cuadrado, en fin, donde cabe apenas un nombre. Quisiera uno creer que en el desajuste de su ojo izquierdo hay al menos una resistencia mínima. Una asimetría rebelde.