La Unión Europea no llega a un acuerdo para la autorización del nuevo maíz transgénico

El dictamen científico favorable del maíz transgénico BT-11, publicado en marzo de 2002, no sirvió ayer para derribar las reticencias de los seis países más contrarios a estas manipulaciones genéticas y terminar con la moratoria que hay de hecho en la UE desde 1998. En la reunión de los 15 expertos de la UE mantenida ayer en Bruselas, votaron a favor de la luz verde al maíz BT-11 España, Reino Unido, Finlandia, Suecia, Irlanda y Holanda, que sólo sumaron 33 votos. En contra votaron Grecia, Dinamarca, Francia, Austria y Portugal (29 votos), y se abstuvieron Bélgica, Italia y Alemania (25). Hací...

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El dictamen científico favorable del maíz transgénico BT-11, publicado en marzo de 2002, no sirvió ayer para derribar las reticencias de los seis países más contrarios a estas manipulaciones genéticas y terminar con la moratoria que hay de hecho en la UE desde 1998. En la reunión de los 15 expertos de la UE mantenida ayer en Bruselas, votaron a favor de la luz verde al maíz BT-11 España, Reino Unido, Finlandia, Suecia, Irlanda y Holanda, que sólo sumaron 33 votos. En contra votaron Grecia, Dinamarca, Francia, Austria y Portugal (29 votos), y se abstuvieron Bélgica, Italia y Alemania (25). Hacía falta mayoría cualificada (62 votos) para permitir este transgénico.

La decisión es un serio revés para la Comisión Europea, que, basándose en informes científicos, defiende que hay que levantar esta moratoria porque los OGM (organismo genéticamente modificados) son totalmente seguros. El Ejecutivo europeo confiaba, además, en que una vez aprobada la batería de medidas legislativas que imponen límites en los contenidos, controles rigurosos y etiquetado detallado a los OGM, la Unión Europea abandonaría su oposición a estos productos. El maíz BT-11 para consumo humano lo comercializa la firma suiza Syngenta (antes Novartis) y en Estados Unidos se usa para las palomitas de maíz. Es resistente al piral (la mariposa del maíz).

Este asunto tendrá que ser revisado ahora por el Consejo (los Gobiernos europeos), que tienen un plazo de tres meses para decidir. Si no consiguen ponerse de acuerdo, la Comisión podría autorizar este nuevo producto sin consultar. El portavoz de la Comisión, Reijo Kemppinen, señaló que en abril del próximo año entran en vigor todas las directivas y reglamentos relativas a transgénicos, dando a entender que para entonces quizá las cosas sean diferentes.

Estados Unidos, Canadá y Argentina han denunciado la moratoria de la UE ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Estados Unidos es el máximo productor mundial de transgénicos. En maíz, el 34% de sus cultivos son transgénicos. En la UE, sin embargo, la opinión pública es contraria. Hay 18 variedades de transgénicos en los campos europeos (España tiene ya 32.000 hectáreas cultivadas), pero desde 1998 no se ha autorizado ningún nuevo producto, a pesar de que ya hay 30 que han presentado su petición ante Bruselas.

La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria emitió el pasado jueves su primer dictamen científico, favorable, al maíz transgénico NK603 de Monsanto.

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