Ir al contenido
_
_
_
_

Bolsonaro, en el banquillo: quién es quién en el complot golpista de Brasil

Tres generales, un almirante, dos comisarios de policía y un teniente coronel serán juzgados junto al expresidente por urdir una asonada para mantenerse en el poder

Jair Bolsonaro
Naiara Galarraga Gortázar

Cuando el expresidente de Brasil Jair Messias Bolsonaro (2019-2022) sea juzgado en los próximos meses por liderar a partir de 2021 los preparativos de un intento de golpe de Estado, junto a él se sentarán en el banquillo otros siete hombres -militares o policías- que ocupaban cargos vitales en el corazón del Gobierno y las Fuerzas Armadas. La sala primera de la máxima corte ha decidido por unanimidad este miércoles abrir juicio contra los ocho tras aceptar la denuncia presentada el mes pasado por el fiscal general, Paulo Gonet. Según el pliego de acusación, ellos integraban “el núcleo crucial” de la asonada.

Están acusados de los delitos de pertenencia a una organización criminal armada, intento de abolición violenta del Estado de derecho, golpe de Estado, daño al patrimonio público y deterioro de patrimonio protegido, que pueden sumar 43 años.

Los ocho forman el primer grupo de los 33 denunciados por organizar e instigar la ruptura del orden constitucional que culminó en el asalto a las principales instituciones de la república, en Brasilia, en enero de 2023, cuando el presidente Lula llevaba una semana de vuelta al poder. Unos 500 de los autores materiales del asalto han sido condenados.

Estos son los ocho procesados y las acusaciones contra cada uno, según la fiscalía. Sus abogados sostienen que puras conjeturas y defienden la inocencia de su cliente sin restar gravedad al ataque a la democracia.

Jair Messias Bolsonaro, 70 años

Expresidente

Desde que salió de la presidencia ejerce de jefe de la oposición al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Capitán del Ejército en la reserva y diputado insignificante antes de alcanzar la Presidencia en 2018, Bolsonaro está acusado de liderar la organización criminal armada que ideó e implementó los planes golpistas para garantizar su permanencia en el poder. Una estrategia que arranca en julio de 2021, cuando en su directo semanal en YouTube emprende una campaña sistemática para minar con su discurso y la ayuda de milicias digitales la credibilidad del sistema electoral. Para entonces, las condenas contra Lula habían sido anuladas y subía en las encuestas electorales.

El entonces presidente también amenazó, en un Consejo de Ministros y en un mitin el día de la Independencia de 2021, con desobedecer al Tribunal Supremo. Manejó borradores de documentos para dar apariencia de legalidad a lo que sería una ruptura del orden constitucional mientras alentaba a sus seguidores a mantenerse acampados ante los cuarteles. Durante los dos meses de la transición allí estuvieron, reclamando abiertamente una intervención militar.

Jair Bolsonaro en Brasilia, el 25 de marzo de 2025.

Y en una reunión con la cúpula militar en el palacio de Planalto, planteó a los comandantes de las tres armas para que se adhirieran al golpe y les presentó un borrador de decreto para legalizarlo. Ante las reticencias, modificó el documento y unos reunió de nuevo otro día. Los jefes del Ejército y de la Aeronáutica se negaron a sumarse, mientras el de la Marina aceptó. Y, según la acusación, Bolsonaro estaba al tanto del plan —impreso en la Presidencia— que contempló el asesinato del presidente electo Lula, de su sucesor en caso de muerte, el vicepresidente Geraldo Alckmin, y del juez Alexandre de Moraes, instructor del caso.

En el poder entre 2019 y 2022, fue el primer presidente de extrema derecha en la historia de Brasil. Hasta entonces era famoso por su misoginia, su racismo y su discurso nostálgico de la dictadura. Será el primer mandatario juzgado por golpismo.

General Walter Braga Netto, 68 años

Ministro y candidato a vicepresidente

Fiel escudero de Bolsonaro, dirigió dos importantes ministerios como la Casa Civil y el de Defensa. Desde diciembre está encarcelado acusado de entorpecer las investigaciones. La fiscalía sostiene que aprobó el plan que contemplaba cometer un doble magnicidio y acabar con el juez más poderoso del país. También le acusa de visitar durante la transición el campamento golpista de Brasilia, frente al espectacular cuartel diseñado por Oscar Niemeyer. Allí les dice a los seguidores impacientes por la inminente toma de posesión de Lula: “Calma, lo vamos a resolver”. También sugirió “convertir en un infierno” las vidas de los jefes militares que rechazaron sumarse a la aventura golpista con una campaña de hostigamiento en redes sociales.

Teniente coronel Mauro Cid, 45 años

Secretario de Bolsonaro y delator

Era la persona que acompañaba a Bolsonaro a todas horas y le llevaba el móvil. Su correveidile también en la trama golpista, quien transmitía los mensajes a otros de los denunciados. La policía lo detuvo inicialmente acusado de falsificar a cartilla de vacunación del presidente y de su hija, Laura, una adolescente, para que ambos pudieran viajar a Estados Unidos en plena pandemia, aunque no estaban vacunados de la covid. Tras cuatro meses en prisión preventiva, aceptó colaborar con la justicia e incriminar a su jefe y sus cómplices. Su delación premiada es el testimonio en el que se asienta el caso.

Teniente coronel Mauro Cid

General Gustavo Heleno, 77 años

Ministro de Seguridad Institucional

De este general de la reserva dependía la seguridad de la Presidencia y la agencia de espionaje interno. La fiscalía considera que contribuyó a sembrar dudas en torno a la seguridad de las urnas electrónicas, habló de usar la Abin para infiltrar las campañas electorales e hizo seguimiento de los debates sobre los diversos borradores de minutas para legalizar la ruptura constitucional porque lo anotó en su agenda.

Comisario Anderson Torres, 49 años

Ministro de Justicia

Los investigadores encontraron en su vivienda uno de los borradores de minuta para legalizar maniobras golpistas. La Fiscalía acusa también a este comisario de policía de movilizar a la policía de carreteras para dificultar el voto en estados del nordeste, feudos tradicionales del Partido de los Trabajadores de Lula, el día que Lula derrotó a Bolsonaro por la mínima. Y reconoció haber mentido al afirmar que las votaciones habían sido manipuladas.

Terminado el mandato junto a Bolsonaro, Torres fue nombrado secretario de Seguridad Pública del gobierno de la capital, Brasilia, por lo tanto, el responsable del orden público cuando ocho días después, el bolsonarismo atacó los tres poderes. Pero él estaba en EEUU, de vacaciones de Año Nuevo. A la vuelta, fue detenido. Pero regresó sin teléfono móvil.

Almirante Almir Garnier, 64 años

Comandante de la Marina

Está acusado de participar en la elaboración de una minuta del golpe. Y cuando el presidente Bolsonaro convocó a la cúpula de las Fuerzas Armadas en su despacho tres semanas antes del relevo presidencial para presentarles el documento con el que pretendía mantenerse en el poder, el comandante de la Marina aceptó mientras sus colegas del Ejército y de la Aeronáutica se plantaron. Según el fiscal general, con esa negativa neutralizaron la asonada. Garniel también participó en la campaña posterior de ataques y desinformación contra ambos y sus familias.

General Paulo Sérgio Nogueira, 67 años

Ministro de Defensa

Asistió a la reunión donde los planes golpistas fueron presentados a la cúpula de las Fuerzas Armadas y discutió su contenido. También es señalado por la fiscalía por intentar alterar los resultados de la auditoria que técnicos de las FFAA hicieron sobre la seguridad del sistema de votación.

Comisario Alexandre Ramagem, 52 años

Director del espionaje interno

Policía Federal, asumió la protección de Bolsonaro después de ser apuñalado durante la campaña electoral de 2018. Se hizo amigo de los hijos del entonces y fue nombrado director de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin). La fiscalía sostiene que anunció la creación de un grupo en el seno de la agencia para buscar supuestos fraudes en el sistema de urna electrónica que Brasil usa hace casi tres décadas. También utilizó la Abin en operaciones de contraespionaje a rivales, y para diseminar falsedades.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Sobre la firma

Naiara Galarraga Gortázar
Es corresponsal de EL PAÍS en Brasil. Antes fue subjefa de la sección de Internacional, corresponsal de Migraciones, y enviada especial. Trabajó en las redacciones de Madrid, Bilbao y México. En un intervalo de su carrera en el diario, fue corresponsal en Jerusalén para Cuatro/CNN+. Es licenciada y máster en Periodismo (EL PAÍS/UAM).
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_