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Roy Barreras: “El cambio son las reformas. Lo demás es show”

El presidente del Congreso asegura que pondrá a trabajar a todas las comisiones a pleno rendimiento para llevar a cabo las reformas de forma exprés

Roy Barreras, político, escritor y médico cirujano de Colombia
Roy Barreras, político, escritor y médico cirujano de Colombia, durante una entrevista para el diario EL PAÍS, en Bogotá, el 13 de Julio del 2022.NATHALIA ANGARITA
Juan Diego Quesada

Su presencia, desde que ha entrado en una sala enmoquetada del hotel Hyatt de Bogotá, resulta abrumadora. Cita a Foucault, a Byung-Chul Han, a Rulfo. Enumera de carrerilla las leyes que ha promulgado, las maestrías que ha estudiado. Muestra tanta soltura que queda claro que esta no es la primera vez, este truco lo lleva siempre oculto bajo la chistera. Es una de esas personas a las que el exceso de atención las llena de energía. Aunque cuando uno lo tiene delante, acaba preguntándose quién es en verdad Roy Barreras, de 58 años. ¿El médico que creía en la mano dura de Álvaro Uribe? ¿El que después se empeñó en sacar adelante la paz con la guerrilla de las FARC? ¿O el que ahora acompaña con entusiasmo a Gustavo Petro? Algo está claro: se trata de uno de los políticos más astutos de este país. Muchos le cuelgan la etiqueta de oportunista, pero cabe preguntarse si no estamos ante un hombre que sabe interpretar como pocos el tiempo que le ha tocado vivir. Petro le ha encargado la Presidencia del Congreso, donde necesita mayorías sólidas para llevar a cabo todas las reformas que quiere sacar adelante de inmediato. Barreras está convencido de que lo conseguirá. De joven, después de tres meses en la selva, se inició como chamán. “Han llegado a la conclusión de que enredo a todos porque soy brujo”, dice.

Pregunta. El Partido Liberal estuvo en contra de Petro en campaña. Ahora usted ha logrado que se sume al Gobierno. ¿Es capaz de convencer a cualquiera?

Respuesta. Petro recuerda que el progresismo fue el liberalismo desde el siglo XIX. Yo no soy petrista ni soy de izquierdas. Pero Petro es el liberal más importante del último siglo en Colombia. Sin duda. Cuando ganó, sorprendió al medio país que no le votó anunciando un gran acuerdo nacional. He recibido la instrucción del presidente de construir las mayorías parlamentarias. Destaco que están los Comunes, la guerrilla liberal que transmutó en las FARC y que estuvo 70 años combatiendo al Estado y dejaron las armas. Ahora son partido de Gobierno. Están los partidos que ganaron con nosotros...

P. Y los que perdieron.

R. Sí, el Liberal, el Conservador, la U. Hoy tenemos la banca más grande en el Congreso con la que inicia cualquier presidente en la historia del país. Más del 80% acompaña a Petro.

P. ¿El presidente electo ha confiado en usted por esa flexibilidad y capacidad de negociación?

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R. Confía en que pueda encontrar las mayorías para sacar adelante las reformas, que son el verdadero cambio. Dentro de un año todos los senadores y senadoras que han decidido acompañar el Gobierno de Petro y Francia van a estar orgullosos de haber sido gestores del cambio. Los partidos perdedores, gracias al cambio, son ahora partidos ganadores.

P. ¿Cómo casa ese discurso de cambio con ministros que ya han estado en otros gobiernos, como el ministro de Economía, José Antonio Ocampo, o el canciller Álvaro Leyva? O, ya puestos, con usted mismo.

R. Somos los mejores ejemplos de cambio. Hace 11 años tuve el honor de hacer en mí ponencia el reconocimiento del conflicto armado. ¿Qué más cambio que después de 50 años reconocer un conflicto que se había negado? Hace una década aprobé la ley de víctimas. ¿Qué gran cambio fue ese? Nueve millones de víctimas negadas ahora se reconocen. Fui el autor del marco para la paz y después tuve el honor de ser negociador y firmante. Soy el autor del estatuto de oposición y no lo aburro con 106 leyes más...

P. Se lo agradezco.

R. No hay un senador que haya hecho más cambios que yo en Colombia. Con humildad se lo digo. Pero le digo que Ocampo, profesor emérito de la Universidad de Columbia, hace 30 años le propuso a Colombia un cambio muy importante y no lo dejaron trabajar suficiente. Quería escapar del modelo globalizante de la apertura económica que inundó a Colombia de alimentos importados. Él quería una reindustrialización basada en el campo. Ese era José Antonio Ocampo. Hoy, después de una larga y exitosa tarea, viene a imprimir un sentido de economía social al Gobierno. Y Álvaro Leyva sí que ha representado el cambio. Es un hombre que se ha jugado la vida entera por la paz. Gracias a Leyva nosotros pudimos desarrollar algo que se llamó el fast track, y gracias a él inventamos un mecanismo de negociación que se llamó el cónclave que destrabó el proceso de paz con las Farc. Será un gran canciller. El cambio es eso, lo demás es discurso y show.

P. Usted ha estado con Uribe, Santos y ahora con Petro. ¿No es difícil de entender esa evolución?

R. No lo entienda mal porque si no la malentiende.

P. Creo entenderla. Pero mejor explíquemela usted.

R. Yo no voté por Uribe. Como dice Byung-Chul Han, las redes sociales son capaces de transformar la sociedad en una sociedad de la mentira. En 2002, voté en contra de Álvaro Uribe Vélez. Acompañé a Juan Manuel Santos, que fue ministro de Defensa de Uribe. Ahí defendí esa política de Santos. Durante 23 años fui médico. Mi incursión en la política es reciente, 16 años, que suena a mucho pero es poco comparado con los 58 que tengo. Durante toda mi juventud milité en el Nuevo Liberalismo. Hoy, sigo siendo un liberal de centro, santista. Nosotros creemos en la tesis que simplifica Anthony Giddens: tanto mercado como sea posible, tanto Estado como sea necesario. Eso se llama la Tercera Vía, que es la misma de Tony Blair. Nosotros no somos de izquierda, somos liberales y agradecemos a Petro que este sea un Gobierno socialdemócrata progresista. Fundé hace unos años un centro de pensamiento que se llama LSD: Liberal Socialdemocráta.

P. ¿Usted ha probado el LSD?

R. No. Nunca. Pero sí durante tres años estudié los estados alterados de conciencia y las plantas de secreto, como el yopo o el peyote. Son viajes chéveres. EL LSD es una sustancia sintética.

P. Va a reducir el periodo de vacaciones de los senadores.

R. Vamos a acabar con esa relajación. Vamos a trabajar el doble. Eso implica acortar las vacaciones un mes, trabajar el doble de días a la semana. El Congreso en el último cuatrienio se acostumbró a trabajar dos días a la semana. Vamos con el pie en el acelerador. Eso se llama fast track, trámite rápido.

P. ¿Usará la vía de urgencia?

R. Es uno de los mecanismos. Hay varios artículos que te permiten eso en la Constitución. Hay una mezcla jurídica que me permite que las comisiones trabajen simultáneamente, que haya un mensaje de urgencia, que las plenarias sean simultáneas, que los procedimientos sean virtuales. La combinación de esas leyes me permitirá cumplirle a Colombia con el cambio.

Gustavo Petro le ha encargado la Presidencia del Congreso, donde necesita mayorías sólidas para llevar a cabo todas las reformas.
Gustavo Petro le ha encargado la Presidencia del Congreso, donde necesita mayorías sólidas para llevar a cabo todas las reformas.NATHALIA ANGARITA

P. ¿El primer gran cambió será la reforma tributaria?

R. Y la reforma agraria, y la reforma política anticorrupción para erradicar de raíz el sistema clientelar corrupto. Y vamos a convertir en norma constitucional la paridad de género en las listas políticas.

P. Usted forzó la dimisión de un ministro de Defensa con una intervención en el Congreso en la que criticaba la muerte de niños en acciones militares. ¿Qué perfil le encaja ahora en ese puesto para acompañar a Petro?

R. Acertará con un hombre o una mujer que reconozca que la paz es la victoria. Y que las tareas de las fuerzas militares sean garantizar que el Estado social llegue y de cobertura a todo el territorio.

P. Como médico alternativo...

R. Estudié medicina tradicional china, además de medicina y cirugía. Tengo una maestría en sociología, estudié literatura, tengo una maestría en derecho público...

P. ¿Cómo le ha dado tiempo a todo eso?

R. La gente tiene la manía de dormir ocho horas. Es la tercera parte de un día. Si vives 75 años, te pasas 25 años durmiendo. Decidí rebajar eso a la mitad y me gané 12 años de vida.

P. Entonces duerme cuatro horas.

R. Suficiente.

P. A lo que iba: la vicepresidenta Márquez habla de incluir conocimientos ancestrales en el Ministerio de Ciencia. ¿Qué opina de eso?

R. Pues Francia es un fenómeno popular muy bello que significa la reivindicación de la Colombia profunda, de las mujeres, de las víctimas del pueblo afro. Es la representación de Foucault. No conozco el detalle de lo que me comenta, pero los métodos de investigación son los que son. No pueden pretender reemplazar la física cuántica, ni la bioquímica, ni la medicina nuclear, la astronomía...

P. Usted impulsó que las víctimas del conflicto tuvieran representación en el Congreso, pero eso se acaba dentro de cuatro años. ¿Se va a prolongar de alguna manera esa protección?

R. Se les reconoció con la ley de víctimas y se crearon los curules para que tuvieran vocería en el Congreso. Pero hemos fracasado a la hora de proteger la vida de los líderes sociales y ambientales. La matanza no ha parado y tenemos una gran angustia para que se establezca un plan de choque. Espero que los grupos de extrema derecha y los narcoparamilitares no pretendan cometer asesinatos en las primeras semanas de Gobierno para enviar un mensaje trágico. De alguna manera, hay que proteger a los líderes sociales más amenazados.

P. Este se vende como el Gobierno del cambio. Las expectativas son gigantescas. ¿Eso en política no suele acabar en decepción?

R. Es el mismo reto de la democracia. La democracia lo promete todo. El voto universal, una conquista relativamente reciente, implica que los ciudadanos exijan que el Estado resuelva todos sus problemas. ¿Cómo es imposible que la democracia resuelva todos los problemas si el modelo económico de hiperglobalización y monopolios hizo que se abriera la brecha social y que hubiera más ricos muy ricos y pobres muy pobres, y una clase media empobrecida? La gente dejó de creer. Eso ha dado pie a regímenes totalitarios y autoritarios, como Duterte en Filipinas, Bolsonaro en Brasil, Trump en Estados Unidos o Vox en España. Petro, en cambio, es un líder coherente que ha dicho que la paz es que los ciudadanos tengan cumplidos sus derechos. Eso es, ni más ni menos, asumir el reto de la democracia.

P. ¿Qué le pareció el acercamiento de Petro a Uribe?

R. Me parece muy generoso de parte del presidente electo, y me parece muy sensato del expresidente Uribe. Transmiten a los colombianos el mensaje de que la campaña ya pasó, y la polarización no le sirve al país.

P. Duque ha boicoteado los Acuerdos de Paz. ¿Es posible recuperarlos cuatro años después?

R. No solamente vamos a remontar los acuerdos de La Habana, sino que vamos a tomar los diálogos de paz con el ELN (la última guerrilla activa del país) donde los dejamos.

P. ¿Y usted ha ha tenido algún contacto con el ELN en estos días?

R. No es mi responsabilidad.

El presidente del Congreso asegura que pondrá a trabajar a todas las comisiones a pleno rendimiento para llevar a cabo las reformas de forma exprés
El presidente del Congreso asegura que pondrá a trabajar a todas las comisiones a pleno rendimiento para llevar a cabo las reformas de forma exprésNATHALIA ANGARITA

P. ¿Pero le consta que el presidente ya haya establecido algún canal de comunicación?

R. Es fuero presidencial.

P. ¿Cuál es su evaluación del Gobierno de Duque?

R. Mi respuesta está matizada por los acontecimientos de los últimos días. El llamado al acuerdo nacional ha provocado no solo la foto de Uribe y Petro sino también una disposición del presidente Iván Duque a garantizar una transición democrática tranquila.

P. Pues deme la respuesta como si no estuviéramos en ese escenario.

R. Diría que su Gobierno fue un gran desperdicio. Era un líder muy joven con capacidad de estudio y de análisis, pero me parece que fue víctima de los sectores más radicales de la extrema derecha, que finalmente terminaron por echar a perder su nombre.

P. ¿Qué va a ocurrir con la senadora Piedad Córdoba, enredada en varios procesos judiciales y que fue agarrada en un aeropuerto en mitad de campaña con un dinero que no había declarado?

R. Hace mucho años se jugó la vida por salvar la vida de otros. Mientras los secuestrados se pudrían en la selva y a nadie les importaba, ella fue y rescató a mas de 40. Me parece que eso es suficientemente meritorio. No conozco su situación jurídica, pero su situación política sí. Ha sido elegida senadora de la República con pleno derecho.

P. Petro la ha invitado a irse para evitar problemas.

R. Su situación la puede definir Confucio: si el problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.

P. El Gobierno asegura que apoyará a las madres solteras, que son multitud en América Latina.

R. Esta es la tierra de Pedro Páramo: vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre (cita). Yo soy hijo orgulloso de madre soltera. Su historia es muy difícil. Ella me sacó sola adelante. Lo contradictorio es que después se glorifica a los hombres. Como a Uribe, como a Pedro Páramo.

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Sobre la firma

Juan Diego Quesada
Es el corresponsal de Colombia, Venezuela y la región andina. Fue miembro fundador de EL PAÍS América en 2013, en la sede de México. Después pasó por la sección de Internacional, donde fue enviado especial a Irak, Filipinas y los Balcanes. Más tarde escribió reportajes en Madrid, ciudad desde la que cubrió la pandemia de covid-19.

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