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Comienza el juicio por el asesinato de la presidenta de la Diputación de León

Tres mujeres se sientan en el banquillo de los acusados por el asesinato en mayo de 2014

El fiscal pide para cada una de ellas, madre e hija y una policía local, 23 años de cárcel

El 12 de mayo de 2014 murió acribillada a tiros en plena calle la líder del PP de León y presidenta de la Diputación provincial Isabel Carrasco. En el banquillo de los acusados se sentarán Montserrat González, de 60 años, autora confesa de los disparos que acabaron con la vida de la política; su hija, Triana Martínez, de 36, y la agente de la Policía Local de León Raquel Gago, de 42. El fiscal pide para ellas 23 años de cárcel.

La Fiscalía presentará los hechos como "un asesinato que a punto estuvo de convertirse en un crimen perfecto", ya que sostiene que sin la actuación heroica del policía jubilado que presenció la agresión y propició la detención de las acusadas hubiera sido prácticamente imposible vincularlas con el crimen, máxime cuando Montserrat y Triana eran esposa e hija del comisario de la Policía Nacional de Astorga.

Como ejemplo del "elevado grado la planificación del crimen", la Fiscalía destaca la utilización de un revólver en lugar de una pistola, ya que no arroja casquillos, y que el arma tuviera el número de serie borrado para entorpecer la investigación.

Igualmente, la Fiscalía llama la atención sobre los seguimientos que las acusadas hicieron a la víctima durante mucho tiempo antes de que se cometiera el crimen y el hecho de que Montserrat González actuase con la cara cubierta por un pañuelo y gafas de sol para evitar su identificación.

Para el fiscal del caso, Emilio Fernández, el móvil está claro en el caso de Montserrat y Triana, y fue su animadversión hacia Carrasco, a la que acusaban de perjudicarlas en el ámbito laboral y político.