En los años 80 apareció una nueva 'Naranja Mecánica'. Marco Van Basten, Ruud Gullit, Frank Rijkaard, los hermanos Koeman y compañía, siempre bajo la dirección técnica de Rinus Michels, alcanzaron la gloria que se le negó a la generación de Johan Cruyff.
En la Eurocopa de 1988, que se jugó en Alemania, el equipo holandés dio muestra de todo su talento. A pesar de caer en el primer partido por 1-0 ante la URSS, se recuperaron frente a Inglaterra, a la que derrotaron por 3-1 con un 'hat-trick' de la figura Van Basten.
La final era ante la URSS, contra quien habían perdido en el primer partido. Sin embargo, esta vez a los holandeses no se les escapó el título. Ruud Gullit puso el primer gol a los 32 minutos y, a los 54, Van Basten selló el triunfo batiendo a Dassaev con una volea de museo. Era el primer título continental de Holanda.