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martes, 15 de marzo de 1988

Bombardeada en Llodio una casa cuartel de la Guardia Civil

La casa cuartel de la Guardia Civil en la localidad alavesa de Llodio, fue atacada anoche con varias granadas de carga hueca lanzadas, desde una furgoneta por dos individuos, presumiblemente miembros de un comando de ETA Militar. Ocho granadas hicieron impacto en el edificio, cuya fachada resultó seriamente dañada, mientras que otras dos no llegaron a estallar. En el atentado resultó herido leve un número del cuerpo, mientras que otros agentes sufrieron rasguños.

El atentado contra la casa cuartel de Llodio se produjo sobre las diez de la noche de ayer. Las ocho granadas fueron lanzadas desde otros tantos tubos de cartón colocados en una furgoneta marca Avia matrícula de Vitoria 0355-AC, que había sido aparcada minutos antes a unos 50 metros de las viviendas en las que residen unas 20 familias de agentes. Afortunadamente, la mayoría de las granadas fue a dar a una sala vacía, justo al lado de otra donde miembros de la Guardia Civil se encontraban viendo la televisión. Otra de las granazas alcanzó la vivienda de un capitán, casado y con una hija de seis meses, que ayer estaba fuera con un permiso de 72 horas.Los agresores -dos según el Gobierno Civil de Álava- huyeron en un taxi color gris metalizado que había sido robado media hora antes en el mismo Llodio, informa desde Vitoria.

Artificieros de la Guardia Civil desactivaron anoche otras dos granadas que no salieron de sus respectivos tubos cuando fue accionado el sistema de ignición mediante un temporizador eléctrico alimentado, con pilas.

El atentado se produce 19 días después del secuestro en Madrid del empresario Emiliano Revilla. Fuentes del Ministerio del Interior y de la Moncloa recalcaron anoche que los posibles atentados que se produzcan no harán sino dificultar el proceso de negociación y que las acciones no variarán la conducta del Ejecutivo respecto a los contactos con ETA, interrumpidos desde el pasado día 24 de febrero, fecha en la que Emiliano Revilla fue secuestrado en Madrid por un comando de ETA.

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La mayoría de las granadas estalló en una sala vacía

Viene de la primera páginaLa mayoría de las granadas lanzadas contra la casa cuartel hicieron impacto en una estancia vacía de la segunda planta del edificio, que consta de cinco pisos, contigua a otra en la que en, ese momento se encontraban cinco miembros del Cuerpo viendo la televisión mientras otro cenaba. El número de la Guardia Civil herido leve estaba ocupando su puesto en la garita situada en la fachada principal de la casa cuartel cuando hicieron explosión las granadas. Se desconoce por el momento la identidad del herido.

Otro de los proyectiles alcanzó la sala de estar de la vivienda reservada a una capitán del Cuerpo, casado y con una hija de seis meses, quien no se encontraba anoche en Llodio al disfrutar de un permiso. Fuentes oficiales citadas por la agencia Efe señalaron que esta circunstancia evitó que las desgracias personales hubiesen sido mayores, ya que, habitualmente, a la hora en que se produjo el atentado este oficial suele estar en dicha sala viendo la televisión con su esposa.

La fachada del edificio resultó seriamente dañada por los impactos de las granadas.

Según el Gobierno Civil de Álava, los proyectiles empleados en el atentado son de las mismas características de los usados por ETA, las llamadas JO-TA-KE, que quiere decir duro y dale. A medianoche de ayer la zona seguía acordonada.

Según fuentes policiales, los dos autores del atentado robaron en la misma localidad de Llodio, 30 minutos antes de la acción, un taxi marca Volvo matrícula de Vitoria 3230-H. Según manifestó el propietario del vehículo, los dos jóvenes p¡dieron que les llevase a Amurrio; poco después le indicaron que eran de ETA y que estuviese tranquilo. Seguidamente, tomaron un camino que conduce al cercano monte de Santa Lucía, a unos tres kilómetros del lugar de los hechos. Los dos jóvenes amarraron en ese lugar al taxista, quien pudo liberarse poco después. A primera hora de la madrugada la policía continuaba buscando este vehículo, presuntamente empleado por los terroristas para su huida.

La furgoneta en la que estaban colocados los tubos con las granadas también había sido robada en Llodio. Varios policías municipales que vieron la furgoneta aparcada en una zona peatonal aseguraron que en su interior no había nadie aproximadamente dos minutos antes del atentado. El hecho de estar en una zona peatonal en la que el acceso tenía que haberse producido necesariamente por encima de las aceras y p¡votes colocados para impedir la entrada de vehículos no les -pareció sospechoso a los policías municipales al identificar la furgoneta como propiedad de un vecino del pueblo.

La misma casa cuartel que fue atacada anoche ya sufrió un atentado de ETA el 2 de mayo de 1985, cuando un coche bomba que contenía más de 25 kilos de Goma-2 estalló en sus inmediaciones de la casa cuartel de la Guardia Civil de Llodio (Álava). La explosión del coche bomba, que fue provocada a distancia desde la casa de un vecino de la localidad, iba dirigida contra un Land Rover de la Guardia Civil. El estallido sólo produjo roturas en los cristales del edificio y heridas de escasa consideración a algunos familiares de guardias civiles.

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