Google como inspiración
Alfredo Sanzol usa el buscador para escribir una obra que se estrena mañana en el Teatro María Guerrero
El dramaturgo Alfredo Sanzol tiene un curioso método de elaborar sus historias. Por segunda vez tras el éxito de Risas y destrucción (2006), ha recurrido a Google para inspirarse y como "pura investigación". "Metí sí, pero no lo soy y a partir de los resultados escribí los sketches", explica el autor. "A través de los conflictos que se reflejan en los documentos que encontré en el buscador canalizo los míos. La obra es un diario de mi vida y de lo que le pasa a la gente a mí alrededor", confiesa. En Sí, pero no lo soy, que se estrena mañana en el Teatro María Guerrero de Madrid, nos habla de la paradoja de exigir y exigirnos una identidad cuando todo es mutable, incluso nosotros mismos. Esta necesidad produce monstruos, máscaras, hipocresías, mentiras, frustraciones, secretos, nostalgias...
Sí, pero no lo soy, que además de escrita está también dirigida por Sanzol, es un conjunto de historias que protagonizan 38 personajes, encarnados por cinco actores, que se afanan en intentar descubrir quiénes son y quiénes son los demás. A través de diversas escenas, que van desde una pareja de navarros perdidos en el Pacífico a una mujer que hace todo lo posible por parecerse a la amante de su marido, Sanzol llega a la conclusión de que no existe la identidad, ya que la personalidad es algo mutable.
"La sociedad nos exige una identidad, nosotros exigimos a los demás una identidad, y nos la exigimos a nosotros mismos, pero la experiencia nos demuestra que no existe la identidad, que la personalidad es algo mutable", indica este licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra y en Dirección de Escena en la Resad. Entre sus historias encontramos a una actriz que después de 40 años de carrera recibe el premio a la mejor actriz revelación; una madre que descubre misteriosos significados en las poesías de su hija o una familia que tiene su propio partido político.
La tercera será 'Días estupendos'
La relación entre su última pieza, Risas y Destrucción, y su nuevo trabajo va más allá de la técnica empleada, ya que se puede considerar su segunda parte o continuación. Es más, la última frase de su anterior obra la que ha dado título a su nueva creación. "Un personaje le dice a otro que si fuera perro habrían sido felices. Le contesta: 'Sí, pero no lo soy'", indica Sanzol. La tercera parte, que aún no está escrita, se va a llamar Días estupendos y es la canción con la que termina Sí, pero no lo soy. En realidad, la canción se llama Les jours magnifiques "pero como en español días magníficos no suena bien me quedé con estupendos que lo decía mi abuelo", aclara el autor.
Por su parte, el título de la primera obra nace "escribiendo un programa de humor para la televisión, uno de los personajes decía 'o hacemos algo o todo será risas y destrucción". Trata, de nuevo, de "una verdad paradójica, y por eso cómica, como casi todas las verdades". Habla "de la risa y de la destrucción, del humor y del horror, del placer inexplicable que produce la destrucción, de la destrucción de nosotros mismos y de los demás, de cómo se puede llegar a sentir regocijo con la destrucción". Y todo a través de 20 historias breves en las que 50 personajes son verdugos y víctimas.
Esta nueva función, que protagonizan los actores con los que Sanzol lleva trabajando desde la primera obra que dirigió -Paco Déniz, Natalia Hernández, Juan Antonio Lumbreras, Lucía Quintana y Pablo Vázquez-, se representa en la Sala de la Princesa, que es circular y que ha sido convertida para la ocasión en una boite de fiestas. "Actores y espectadores comparten un mismo espacio, casi se tocan, y estar tan cerca del público implica un grado de verdad que ha exigido mucha desnudez", reconoce Lumbreras.
Teatro María Guerrero / Sala de la Princesa (calle Tamayo y Baus, 4). Horario: Del 27 de marzo a 4 de mayo. Martes a Sábados a las 19.00. Domingos: 18.00. Precio: 15 euros.


Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.