Una jueza bloquea la eliminación del TPS de miles de ciudadanos de Honduras, Nicaragua y Nepal
La magistrada arremete contra el Gobierno de Trump por tener motivaciones racistas al retirar la protección que les permite residir en Estados Unidos


Una jueza federal estadounidense bloqueó este miércoles la decisión del Gobierno de Donald Trump de poner fin a las protecciones contra la deportación para miles de migrantes de Honduras, Nepal y Nicaragua. La jueza de distrito con sede en San Francisco, Trina Thompson, declaró que la decisión de la Administración de poner fin al programa de Estatus de Protección Temporal (TPS) para esas nacionalidades es ilegal y criticó que no se tuvieron en cuenta las condiciones en los tres países que les impedirían regresar. Esta decisión afecta a aproximadamente 89.000 personas en total entre las tres nacionalidades, aunque los hondureños son mayoría con 72.000; los nepaleses son 12.000 y los nicaragüenses 4.000, Muchos de estos beneficiarios llegaron a Estados Unidos en la década de 1990 y se enfrentaban a la amenaza de la deportación y la separación familiar.
El TPS permite la residencia temporal en Estados Unidos y concede un permiso de trabajo por motivos humanitarios a ciudadanos de países que atraviesan situaciones de crisis por un conflicto armado, desastres naturales u otro evento extraordinario.
En una decisión de 52 páginas Thompson citó declaraciones del presidente republicano y de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, que presentan a los inmigrantes como delincuentes y una carga para la sociedad estadounidense.
“Estas declaraciones reflejan una visión estereotipada de los inmigrantes protegidos por el programa TPS, considerándolos invasores criminales, y perpetúan la creencia discriminatoria de que ciertas poblaciones inmigrantes reemplazarán a la población blanca”, escribió.
En su fallo, la jueza Thompson determinó que la Alianza Nacional TPS, un grupo que representa a los beneficiarios del programa, había alegado de manera plausible que las rescisiones estaban motivadas por prejuicios raciales.
“El TPS me ha brindado a mí y a mis hijos una protección humanitaria esencial”, dijo Sandhya Lama, una demandante de 43 años originaria de Nepal que vive en Estados Unidos desde 2008 y es madre soltera de tres ciudadanos estadounidenses. “Estoy agradecida de que esta orden signifique que puedo regresar a trabajar y vivir con seguridad en EE UU, pero nunca se le debería haber permitido a la secretaria actuar con tal desprecio por la ley”.
En julio, la Alianza Nacional de beneficiarios del TPS y siete personas que poseen el estatus presentaron una demanda contra el Departamento de Seguridad Nacional, impugnando la decisión de retirar las protecciones sin una revisión cuidadosa de los hechos, como lo exige el Congreso.
“La orden judicial de hoy es un gran alivio, pero la decisión del Gobierno de poner fin al TPS ya ha causado estragos en mi vida y en la de muchos otros”, declaró Jhony Silva, un demandante hondureño de 29 años. “He vivido en Estados Unidos desde que tenía tres años, pero perdí mi trabajo como auxiliar de enfermería certificado debido a la cancelación del programa y tuve que interrumpir mis estudios para convertirme en enfermero. Espero que esto signifique que mi hijo y yo podamos estar seguros en EE UU por el momento, pero no dejaremos de luchar para proteger nuestros derechos y los de los demás”. La jueza Thomson también rechazó la solicitud del Gobierno de desestimar el caso.
Como parte de su ofensiva contra la inmigración la Administración ha ido eliminando los programas del TPS que beneficiaban a otras nacionalidades. Más de 600.000 venezolanos han perdido por ello su permiso de residencia, al igual que miles de haitianos, afganos, etíopes y myanmeños, que enfrentan ahora la deportación. El martes, una jueza federal en Boston bloqueó una medida para poner fin a las protecciones para cientos de migrantes de Sudán del Sur.
“La secretaria Noem debe cumplir la ley. Este tribunal determinó que las pruebas demuestran de forma contundente que no lo hizo”, declaró Emi MacLean, abogada de la Fundación ACLU del Norte de California, una de las organizaciones que representó a los demandantes. “La ley de Estatus de Protección Temporal ha brindado protección humanitaria esencial durante 35 años. No se puede ignorar tan fácilmente”, agregó.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma

Más información
Archivado En
Últimas noticias
Campanadas 2025, de Pedroche a José Mota: baratas, escasas y recicladas
Estopa y Chenoa: correctos, cada uno en su mundo en unas campanadas que no pasarán a la historia
Un tribunal sentencia a Javier López Zavala a 60 años de cárcel por el feminicidio de Cecilia Monzón
‘Cachitos Nochevieja’ celebra los primeros 2000 con el canto del cisne de Sonia y Selena y una nueva ristra de rótulos irónicos
Lo más visto
- El año en que Trump creó 1,6 millones de migrantes indocumentados
- Maduro contraataca a Trump desde la narrativa y anuncia el derribo de nueve aeronaves del narcotráfico
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Petro señala que el ELN fue blanco de un ataque de Trump en Venezuela: “Tememos que mezclan allí la pasta de coca para hacerla cocaína”
- Bukele dice que le gustaría seguir gobernando en El Salvador “10 años más”










































