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Grecia Quiroz: “En Michoacán gobierna el crimen organizado”

Seis meses después del asesinato de Carlos Manzo, su esposa mantiene el mando de Uruapan, un municipio sitiado por el narcotráfico. La alcaldesa confirma a EL PAÍS que está lista para competir por la gubernatura del Estado en 2027

12:19
Entrevista Grecia Quiroz
Grecia Quiróz en Uruapan, el 29 de abril.Foto: Carlo Echegoyen | Vídeo: Carlo Echegoyen

Grecia Quiroz (Uruapan, Michoacán, 36 años) camina rodeada. Un círculo de escoltas la acompaña a cada paso por Uruapan, el municipio convulso del Estado de Michoacán que gobierna desde hace seis meses y donde la normalidad quedó suspendida la noche en que asesinaron a su esposo, Carlos Manzo. La alcaldesa no puede sentarse sola en la plaza ni cruzar el centro sin que una decena de soldados armados la vigilen de cerca. Aprendió a ejercer el poder entre retenes de la Guardia Nacional, convoyes militares y un duelo que no da tregua. Asumió el cargo días después del crimen, el 1 de noviembre de 2025, en plena celebración del Día de Muertos. “Mi vida cambió completamente”, cuenta a EL PAÍS.

A unos metros de la Casa de la Cultura desde donde despacha, en la plazuela donde Manzo cayó abatido, una mujer reza un Padre Nuestro frente a su cenotafio. Las velas siguen encendidas, como si el tiempo se hubiera detenido. A los pies del altar, entre flores marchitas y fotografías, se amontonan cartas infantiles: hojas dobladas, dibujos con colores vivos. “Eres y seguirás siendo el mejor presidente de Uruapan”, se lee en una. El dibujo lo retrata con el sombrero que lo volvió símbolo y nombre de su proyecto político: el Movimiento del Sombrero.

En Uruapan todavía se reza por Manzo. Su figura permanece en los altares improvisados y en los anuncios del Gobierno que llevan su imagen. “Gracias, presidente, por todo el avance en obras”, se lee en un pendón en la entrada del municipio. Debajo: “Justicia para Carlos Manzo”. La indignación no se disipa. Seis meses después, la herida sigue abierta. Hay detenidos, pero no un autor intelectual. “No se ha llegado al fondo”, sostiene Quiroz. Su acusación es directa: la línea política no se ha investigado con la seriedad que amerita.

La capital mundial del aguacate dejó de ser la misma. La Guardia Nacional forma parte del paisaje: camionetas blindadas en las avenidas, soldados en las esquinas, revisiones de rutina que irrumpen en la vida cotidiana. La ciudad huele a tensión. Y a duelo.

El despliegue militar no ha sido suficiente. El miedo permanece. El crimen gobierna Michoacán, afirma la alcaldesa desde una oficina improvisada, donde los retratos de Manzo destacan. Quiroz gobierna en esa línea: entre la presencia militar y la fragilidad institucional, entre el duelo y la promesa de mantener el legado de su esposo y conseguir justicia. Al mismo tiempo, se proyecta hacia el siguiente escalón: gobernar Michoacán, un territorio donde, dice, el poder del Estado convive a diario con el narco.

Pregunta. ¿Cómo ha cambiado su vida desde el 1 de noviembre de 2025?

Respuesta. Me cambió completamente. No hay una sola cosa que siga igual. Como madre, quedé al frente de mi hogar y de mis hijos, y también de un municipio que no es fácil de gobernar. Ahora toda la responsabilidad recae en mí, empezando por la seguridad que la Federación pone para mis hijos y para mí. Hay días en que quisiera salir sola a caminar, tomarme una nieve sin que nadie me vigile. No estaba acostumbrada a esto, pero estoy comprometida. La lucha social que inicié con Carlos es un compromiso moral conmigo misma y voy a seguir.

P. ¿Cómo ha sobrellevado el duelo como esposa, madre y gobernante?

R. No ha habido tiempo de asimilarlo. Hay días en que siento que va a entrar a la casa, que lo voy a ver en cualquier momento. Es un proceso difícil. Trato de entender los propósitos de Dios. Al inicio me preguntaba: “¿Por qué nosotros?”. Ahora intento preguntarme “¿para qué?”. Entiendo que soy un instrumento para que las cosas cambien en mi municipio.

P. ¿Cómo enfrenta el miedo?

R. El miedo es natural. Pienso qué pasaría si me ocurre lo mismo que a él. Mis hijos quedarían a la deriva. Ese es mi mayor miedo. Pero no puedo quedarme callada. Debo denunciar. El miedo no puede paralizarte.

P. ¿Qué ha cambiado en Uruapan en estos seis meses?

R. Al principio el municipio se sentía desolado, sin esperanza. Perdió a quien velaba por sus intereses. Ha costado, pero he tratado de demostrar que la sensibilidad social de Carlos sigue presente. Recuperar la confianza ha sido difícil. Él hacía una política disruptiva y confrontativa; yo he optado por ser cautelosa. Eso no significa que me hayan comprado. Seguiré exigiendo justicia.

P. ¿Qué falta en la investigación?

R. Más detenciones y que se investigue la línea política. No veo que las autoridades le estén dando la atención necesaria. Carlos iba a ser gobernador de Michoacán. Hay motivos para pensar que quisieron quitarlo del camino. He señalado a Raúl Morón, Leonel Godoy y al expresidente Ignacio Benjamín Campos. No deben descartarse. Si no hay vínculos, que se demuestre. ¿Pero por qué no se les ha llamado?

P. ¿Cuál es el sustento de esas acusaciones?

R. Días antes del homicidio, personas en motocicleta nos amenazaron en nuestra casa. Nunca había ocurrido algo así. Sucedió después de que Carlos se pronunciara contra Leonel Godoy. Hay elementos suficientes.

P. Godoy sostiene que son declaraciones electorales.

R. Me importa más la justicia que cualquier elección. Ellos evaden el tema. Que se investigue, eso daría confianza.

P. ¿Ha detectado irregularidades en la investigación?

R. Las autoridades tienen el poder para llegar al fondo. ¿Por qué a seis meses no se ha vinculado a Jorge Armando con la delincuencia organizada, si hay elementos?

P. ¿Hubo algo irregular en el jefe de escoltas?

R. No. Carlos habría sido el primero en detectarlo.

P. ¿Quién ganó y quién perdió políticamente?

R. Perdimos muchos. Los ciudadanos.

P. ¿El Gobierno ganó?

R. Sí. Quitaron a alguien que sería una piedra en el zapato.

P. ¿Qué margen tiene una alcaldesa frente a los poderes fácticos?

R. Es un municipio complicado. Estamos rodeados de delincuentes y la gente lo sabe. Desde los cerros vigilan. Reconozco el apoyo federal: Ejército y Guardia Nacional han ayudado a reducir homicidios, pero la percepción de inseguridad sigue siendo alta.

P. ¿Quién gobierna en Michoacán?

R. Si vemos las acciones que suceden en el día a día con los ciudadanos, el crimen [organizado]. Cuando el carnicero, el de las tortillas, el taxista, el microbús, externan que siguen siendo extorsionados, levantados, amedrentados. Te percatas de que ellos sí están organizados y nosotros no. En el momento en que un presidente, un gobernador, un diputado tiene nexos con la delincuencia, ahí se acaba el apoyo a la ciudadanía. Ya no eres tú quien gobierna. Ellos gobiernan a través de ti. Carlos lo decía y yo reitero: no necesito que me apadrinen, que me paguen la campaña. No quiero pactar jamás con este tipo de personas. Que me dejen trabajar, que me dejen seguir ayudando a la gente. No nos vamos a meter con ellos, pero que no se metan con nosotros ni con la gente inocente.

P. ¿La han buscado?

R. No.

P. ¿Qué quiere decir con “no nos vamos a meter con ellos”?

R. No voy a ir a los cerros como Carlos lo hacía, a descubrir laboratorios o armamento. No voy a ponerme en esa situación.

P. ¿Los denunciaría?

R. Claro. Pero no voy a enfrentarlos directamente. Soy lo único que tienen mis hijos. Estoy tratando de ser prudente.

P. ¿Qué ha aprendido en estos seis meses?

R. Que la administración pública es una responsabilidad enorme. Carlos era más operativo; yo soy más administrativa, sin perder el contacto con la gente.

P. ¿Cómo continuar la política de seguridad sin riesgo?

R. Se puede combatir la delincuencia sin exponerse de esa manera, si se trabaja en conjunto. Reconozco las detenciones impulsadas por Omar García Harfuch. Espero que quienes participaron en el homicidio sean detenidos y digan si hubo vínculo político.

P. ¿Se ha reunido con la presidenta Claudia Sheinbaum?

R. Sí. Presenté un proyecto para un cuartel de la Policía Municipal y fue aprobado.

P. ¿Cómo define al Movimiento del Sombrero?

R. Surge de la candidatura independiente de Carlos. El sombrero era su símbolo. Queremos llevar el movimiento a otros Estados con filtros estrictos: perfiles ciudadanos, sin vínculos con la delincuencia.

P. ¿Hay posibilidad de alianzas con otros partidos?

R. El movimiento no se sumaría a ningún partido político. Si encabezamos esta candidatura, será bajo el movimiento independiente del sombrero.

P. ¿Se ve como gobernadora?

R. Sí. Michoacán necesita algo distinto. Nos llaman novatos, pero cuando la gente se organiza, las cosas cambian.

P. ¿Qué necesita Grecia Quiroz para tomar la decisión de participar en 2027?

R. Que Dios me preste vida. Si Dios me presta vida, daremos la batalla.

P.Si no es en la gubernatura de Michoacán, ¿en dónde le gustaría estar?

R. Participaríamos en el municipio si no se prestaran las condiciones para participar en el Estado.

P. ¿Hay oportunistas que buscan colgarse del movimiento?

R. Sabemos que hay personas que querrán inmiscuirse o llegar a través del movimiento, pero tenemos buenos filtros.

P. ¿El movimiento del sombrero puede sacar a Morena de Michoacán?

R. Sí. Con mucho trabajo.

P. Hace seis meses la escuché decir que no confiaba en nadie de su entorno. ¿Sigue sin confiar?

R. Es difícil confiar, pero no puedo ir por la vida desconfiando de todo mundo. No voy a llegar a ningún lado sola. Tengo que rodearme de un equipo de trabajo de personas que han demostrado lealtad y confianza. Tengo que confiar.

P. ¿Le gustaría ser presidenta de México?

R. Son ligas mayores. ¿Por qué no soñar con llegar a ese lugar y cambiar las cosas en México?

P. ¿Está lista para la guerra sucia?

R. Ya ha habido ataques fuertes. Tendré que enfrentarlos. Estoy preparada.

P. ¿Está lista para gobernar Michoacán y aparecer en la boleta electoral en 2027?

R. Sí, estoy lista.

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