Francisco Estrada: “El impacto del cambio climático en México es como perder seis veces el PIB”
El investigador advierte de que el país enfrenta un calentamiento acelerado que supera el promedio global, alcanzando niveles críticos décadas antes de lo previsto


En pleno inicio de las olas de calor que, el Sistema Meteorológico Nacional avisa, golpearán México los próximos meses, tienen más fuerza las palabras de Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México. “El país se calienta más rápido que el resto del planeta”, dice, antes de pasar a mostrar un sinfín de datos y gráficas en la pantalla de su ordenador. Economista de formación y científico ambiental por convicción, advierte que hemos subestimado la “sensibilidad del sistema clima”. El problema, comenta, es que lo que echamos a la atmósfera está afectando mucho más de lo que pensamos. Cita a James Hansen, climatólogo estadounidense y uno de los responsables de la concienciación sobre el calentamiento global, cuyos estudios y conferencias en la década de 1980 fueron la base de las negociaciones internacionales que acabaron en los primeros protocolos contra el cambio climático. “Él lleva años advirtiendo que hay una aceleración en el calentamiento global, y ahora nos estamos dando cuenta de cuánta razón tiene”, y lamenta, “aunque ahora nos fuéramos a emisiones netas a nivel global, los impactos ya están aquí”.
Pregunta. ¿Qué le lleva a decir que México se está calentando más que otros países?
Respuesta. Las metas que nos pusimos como planeta no las estamos cumpliendo. El Acuerdo de París sobre el Cambio Climático firmado en 2015 estableció como objetivo no rebasar 1,5ºC de aumento en la temperatura global frente a los niveles preindustriales antes de 2100. La mala noticia es que esto ya pasó en 2024, cuando en todo el planeta, llegamos a 1,55ºC más de temperatura. Estamos llegando 75 años antes a esta cita, y esto es tremendo ya que pensábamos que teníamos un siglo para adaptarnos y no tenemos ese tiempo. Pero no es la peor noticia.

P. ¿Cuál es la peor?
R. Ha habido un cambio estadísticamente significativo en la tasa de calentamiento a nivel global y de México. Para entendernos, se pone más complejo. Y no un poquito, si no un muchito. Antes el planeta se calentaba como 2ºC por siglo, pero ahora, después de 2012, sube a 3.5ºC por siglo. Si esta tasa continua, para el 2040 ya vamos a estar en los 2ºC. Y eso nos agota más el tiempo de adaptación y ya hay impactos que no nos vamos a poder quitar de encima. Para el caso de México la evidencia no es totalmente concluyente todavía, pero sí tenemos indicios de que la tasa de calentamiento desde inicios de los 2010 habría aumentado de 3.4ºC a 5.5ºC por siglo.
P. ¿Qué impactos serían esos?
R. Se va a afectar la biodiversidad, habrá falta de agua, bajará la productividad laboral, habrá afectaciones a la salud, vamos a perder parte de la capacidad de producir alimentos con la agricultura y la ganadería, los eventos extremos como sequías y lluvias atípicas se pueden multiplicar por cinco. En el caso de México, los impactos acumulados del siglo serían el equivalente a que hoy perdiéramos un mínimo de seis veces el Producto Interior Bruto actual, y para este sexenio los impacto acumulados estarían entre un 5% y un 35%.
P. ¿Y México?
R. El 2024 fue el año más cálido del planeta, y en México estuvimos a más de 2ºC por encima de la base, que es un montón, y en 2025 estuvimos en 1,88ºC. En promedio la temperatura del planeta ha aumentado cerca de 1,5ºC, y este aumento ha sido de 1,90ºC para México. Es decir, lo que pasa con México es que nos hemos calentado 0,5ºC más que el planeta. En un análisis reciente México se ubica dentro del 35% de los países con mayor calentamiento. Aún hay incertidumbre, pero podemos decir que México casi ha llegado a la cita de 2100, y rebasará umbrales de riesgo locales mucho más rápido que otros países.
P. ¿La primera vez que México llega pronto?
R. Exactamente. Estimaciones preliminares indican que nuestra tasa actual ha pasado de 3,4ºC por siglo a 5,5ºC por siglo. Es una bestialidad. Si se confirma, es 0,5ºC grado por década, y esto haría extremadamente difícil que los sistemas humanos y naturales de nuestro país puedan adaptarse en el tiempo disponible. Tienes lugares en el norte de México que se calientan 6ºC por siglo, y otros en el sur que será de 5ºC. Eso es un problema mayúsculo para las personas que viven ahí. Además en muchos lugares de nuestro país la precipitación está cambiando y favorece patrones extremos como periodos secos más largos y después eventos extremos de lluvia acompañados por inundaciones y luego vuelves a la sequía.

P. ¿Hay esperanzas entonces de no llegar a un escenario tipo Mad Max?
R. Mira, soy muy sincero, a nivel global estamos de la patada, pero tenemos mucha más influencia sobre el clima de la que pensamos. En la década de 1990 hubo un bajón en el calentamiento que coincidió con el protocolo de Montreal para la capa de ozono. Ese protocolo se reflejó en la temperatura global. Y cuando China decidió cambiar su forma de producir arroz, bajo la carga de metano. Un país y un cultivo se reflejaron en la temperatura global. Tenemos una influencia enorme.
P. Entonces, ¿qué podemos hacer?
R. No hay que apuntar a emisiones netas cero, sino al nuevo paradigma de daños netos cero. Esto es un cambio en la política climática que el Gobierno de México está buscando implementar. En él se recupera el objetivo último de la acción climática: preocuparse por hacer que los ecosistemas y las personas estén bien. Y cuando lo piensas desde ahí, se te abren más opciones: puedes hacer mitigación, puedes hacer adaptación, puedes hacer compensación. Incluso una acción de combate a la pobreza puede ser tu mejor política climática de adaptación. Porque que tengas más educación, que lleves agua, que reduzcas las islas de calor de las ciudades… son políticas que no necesariamente las clasificarías como climáticas que te permiten hacer que la gente ya no lo vea como un problema ajeno y todos nos convirtamos en actores climáticos.







































