TV Azteca solicita un concurso mercantil para sanear sus finanzas
La empresa de Ricardo Salinas Pliego busca reorganizarse tras saldar su millonaria deuda con Hacienda


Las empresas de Ricardo Salinas Pliego viven sus horas más bajas. La derrota de TV Azteca contra la Hacienda pública, después de dos décadas peleando en los tribunales sus deudas, ha dado la estocada definitiva a la compañía en un momento en el que todavía arrastraba el golpe que representó la pandemia para el sector económico. El negocio trata de recomponerse y sortear una potencial quiebra, y solicitará en los próximos días un concurso mercantil voluntario para reconducir la situación, según ha anunciado en un comunicado este jueves por la mañana. El “contexto nos obliga a ser responsables y tomar acciones decisivas para sanear las finanzas y reordenar los pasivos de la compañía”, manifiestan en el escrito, que llega menos de un mes después de que el magnate desembolsara el primero de los pagos por los 32.000 millones de pesos que debe al Servicio tributario en adeudos acumulados.
En el mensaje publicado esta mañana, la compañía enumera las situaciones que le han llevado a tomar la decisión, resultado de una acumulación que va más allá de los litigios con el Estado. “La empresa enfrentó retos financieros importantes: desde el desembolso de más de 3.800 millones de pesos por las licencias en 2018, hasta la pandemia de covid-19, que impactó la inversión publicitaria y afectó las ventas”, argumentan. Ya en 2021, detallan también, iniciaron un proceso para “reorganizar sus compromisos financieros”, incluida la deuda en moneda extranjera.

La excepcional medida ha sido aprobada este jueves en una Asamblea General Extraordinaria de Accionistas y requiere la supervisión de un juez. Se trata de una herramienta excepcional, un último recurso que le permitirá a la empresa ganar algo de tiempo para hacer frente a sus deudas de forma escalonada y conforme a “su capacidad de pago”, según su director general, evitando escenarios más agresivos por parte de los acreedores que podrían tener consecuencias catastróficas para la compañía, como la quiebra. Con ello buscan “preservar el valor de la compañía, asegurar la continuidad de sus operaciones y facilitar el cumplimiento de sus obligaciones” sin dejar de funcionar en el ínterin.
La derrota contra Hacienda el pasado noviembre ha acelerado una situación que ya era frágil para el conglomerado empresarial, que tiene otros frentes abiertos al otro lado de la frontera. Salinas Pliego batalla el pago inicial de 400 millones de dólares a sus acreedores en Estados Unidos, una deuda que ya en otoño ascendía hasta casi los 600 millones como consecuencia de los retrasos. El litigio se había desarrollado entre los tribunales anglosajones y los mexicanos, a pesar de que el juez que tramita el caso en el país vecino ordenó a las empresas del magnate desistir de su defensa legal en México, pues cuando se aceptó la emisión de los bonos que hoy son objeto de controversia, en 2017, aceptaron resolver las diferencias en Nueva York.
En los últimos años, @Azteca ha enfrentado y superado grandes desafíos financieros: desde el pago de licencias al gobierno en 2018, el impacto negativo del COVID-19, una negociación compleja con acreedores internacionales y, recientemente, el pago al @SATMX.
— Grupo Salinas (@gruposalinas) February 26, 2026
Este contexto nos… pic.twitter.com/oGb6LhA8pr
Todo ello ha formado la tormenta perfecta para uno de los hombres más ricos del país, que ha visto cómo en los últimos meses se cerraba el cerco sobre él en muchos de sus procesos abiertos, sin lograr renegociar o posponer el pago. En el caso de Hacienda, a pesar del desembolso millonario que se vio obligado a hacer en enero, el escenario ha sido finalmente mejor de lo esperable. El magnate acumulaba una deuda inicial que ascendía a unos 36.000 millones de pesos, que habían engordado hasta los 51.000 millones como consecuencia de los recargos por el impago. La ley le permitía una reducción de hasta el 39% si lo realizaba de forma voluntaria, y finalmente el reajuste fue del 37%, lo que dejó el saldo final en 32.000 millones, algo menos de lo que se litigaba en los tribunales desde un principio.
Ese reajuste, sin embargo, no ha evitado que la televisora se vea obligada a tomar medidas extraordinarias que le permitan mantenerse a flote mientras lidia con el resto de los pagos pendientes y se repone de los que ya ha realizado, además de evitar que una mala percepción del valor de la compañía termine de hundirla en el mercado.

Salinas Pliego ha batallado hasta el último momento por llevar los pleitos fiscales al terreno político, donde se siente más cómodo para bregar con la presidenta, Claudia Sheinbaum, y donde se ha visto empoderado gracias a la visibilidad excepcional que le dieron las marchas en un principio atribuidas a la generación Z, que se sumó a un capital político ya de por sí amplio. La mandataria a veces ha entrado a la confrontación directa y a veces, no. Esta misma semana, en su conferencia matutina, anunciaba el aumento de la beca Gertrudis Bocanegra y atribuía el presupuesto al cobro de las deudas del empresario. “¿De dónde viene todo este recurso? Pues del pago de una persona que finalmente saldó sus deudas", se recreaba. Más allá de los desencuentros públicos habituales, los tribunales han sido implacables, en todas las instancias, con el empresario, al que han conminado a pagar vez tras vez. El magnate pelea ahora para que esos desembolsos no se lleven por delante a una de sus empresas más importantes, sin dejar de cumplir con sus compromisos con terceros.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.








































