La Iglesia católica en México presiona para exigir al Gobierno un cese a la ola de violencia

La Conferencia del Episcopado Mexicano debatirá la situación de inseguridad en todos sus templos en los próximos 10 días

Feligreses participan en un día de rezos por la paz convocado por la Iglesia católica frente a la ola de violencia, en Chapala, Estado de Jalisco (México), este domingo.
Feligreses participan en un día de rezos por la paz convocado por la Iglesia católica frente a la ola de violencia, en Chapala, Estado de Jalisco (México), este domingo.ULISES RUIZ (AFP)

La Iglesia católica de México ha comenzado este domingo la movilización de sus seguidores para exigir al Gobierno una nueva estrategia de seguridad para apaciguar la ola de violencia que arrecia en el país. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) ha convocado a todos los templos a celebrar, durante los próximos 10 días, misas en todo el país por los sacerdotes asesinados y todas las víctimas. Tras el asesinato de dos jesuitas en la sierra Tarahumara hace tres semanas, los líderes de la Iglesia han intensificado sus pronunciamientos hacia las autoridades.

La convocatoria es inusual. Los mensajes en los templos católicos estarán dirigidos a recordar a las víctimas, pero también para apelar al Gobierno sobre las medidas de seguridad. “Deseamos que exista una apertura al diálogo entre autoridades de Gobierno y quienes conformamos la sociedad civil, en el que participen académicos, empresarios, especialistas en procesos de paz, líderes de organizaciones sociales, y en el que se nos permita compartir nuestras experiencias. Un diálogo que abone a una estrategia efectiva de pacificación nacional”, ha comunicado la CEM en el editorial dominical del semanario Desde la fe.

La convocatoria para celebrar las llamadas “Jornadas de oración por la paz” se ha hecho desde las principales diócesis del país, y este domingo se ha hablado de ello en las misas de los principales templos, incluidos la Catedral de Ciudad de México y la Basílica de Guadalupe, así como en una concentración en la Estela de Luz de Paseo de la Reforma. “Se estará pidiendo a Dios por las víctimas de la violencia, así como por nuestros gobernantes, nuestros pastores y todos quienes habitamos este hermoso país, incluidos quienes hacen el mal, a fin de que se conviertan al Señor”, ha explicado la Iglesia.

La presión de la mayor Iglesia de México —un 77% de los mexicanos se considera católico, según las últimas cifras del Inegi de 2020— no ha sentado bien en Palacio Nacional. El presidente Andrés Manuel López Obrador acusó a algunos religiosos de estar “apergollados” por la oligarquía y señaló a sus oponentes de querer incitar a un conflicto con la Iglesia católica. Además, se ha negado a reconsiderar su plan para apaciguar la ola de violencia. Sin embargo, tras el anuncio de la CEM sobre sus jornadas de oración, ha celebrado que los religiosos hablen de “la construcción de la paz”.

Para cerrar las jornadas, los religiosos celebrarán el 31 de julio misas por los responsables de los crímenes contra los sacerdotes. “Se pedirá por la conversión de todos los victimarios, de quienes dedican su vida a hacer el mal, toda vez que también son nuestros hermanos y necesitan de nuestra oración”, apunta la CEM en su editorial de este domingo.

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Sobre la firma

Sonia Corona

Es la jefa de la redacción de EL PAÍS en México. Cubre temas de Política, Economía, Tecnología y Medio Ambiente. Fue enviada especial para las elecciones presidenciales de 2020 en EE UU. Trabajó en Reforma y El Huffington Post. Es licenciada en Comunicación por la Universidad de las Américas Puebla y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS.

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