Economía Estados Unidos

EE UU comienza la vigilancia de las prácticas monetarias de México por la caída de sus importaciones

El país registró en 2020 un abultado superávit comercial con Estados Unidos por primera vez desde 1987

Los billetes en pesos mexicanos, en una tienda de cambio de divisas en Ciudad Juárez.
Los billetes en pesos mexicanos, en una tienda de cambio de divisas en Ciudad Juárez.JOSE LUIS GONZALEZ / Reuters

México redujo su importación de bienes de los Estados Unidos el año pasado por la crisis económica por la pandemia, mientras sus exportaciones se mantuvieron altas. Esto abrió un superávit en comercio tan grande que el Departamento del Tesoro estadounidense lo considera “desproporcionado” y ha puesto a México en una lista de vigilancia que busca evitar que se abusen de prácticas monetarias. La inclusión es un “llamado de atención” a las autoridades mexicanas para que no intervengan en el tipo de cambio para abaratar las exportaciones.

“La cuenta corriente de México registró un superávit histórico en 2020”, dice el reporte enviado el viernes al Congreso de EE UU. “La demanda externa relativamente fuerte de EE UU amortiguó las exportaciones, mientras que la austeridad fiscal en México dejó a la economía más expuesta a los efectos económicos de la pandemia, lo que provocó un colapso de la demanda interna que provocó una compresión de las importaciones”. México no había registrado un superávit desde 1987, asegura el reporte.

El Tesoro supervisa las políticas macroeconómicas y cambiarias de sus socios comerciales y “cualquier socio comercial importante de EE UU que represente una parte grande y desproporcionada del déficit comercial general” puede entrar en la lista. En 2020, México se convirtió en el más grande socio comercial de Estados Unidos. En el pasado, EE UU ha acusado a China, por ejemplo, de manipular su moneda para abaratar sus productos de exportación, generando una ventaja competitiva “injusta”.

La inclusión de México a su Monitoring List (Lista de Vigilancia) se da para evitar esa situación precisamente, explica Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Comercio, Economía y Negocios de la Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM). “Es la antesala para llamar la atención al Banco de México y a la Secretaría de Hacienda”, opina Martínez, “a diferencia de lo que vimos en 2019 cuando EE UU acusa a China de manipular su moneda. No es este el caso, pero sí es una llamada de atención” antes de recurrir a los capítulos del T-MEC, el tratado de libre comercio entre ambos países, para resolver un potencial conflicto.

A causa de la crisis económica por la covid-19, el peso mexicano ha perdido el 8% de su valor desde el 10 de febrero de 2020, un día antes de que los mercados comenzaran a reaccionar a la pandemia. El Banco de México realiza operaciones en el tipo de cambio para contrarrestar la volatilidad del peso o acumular reservas. En 2020, el banco intervino “mínimamente” para defender el peso, calificó el Tesoro. “La política monetaria prudente y con metas de inflación del país y el régimen de tipo de cambio flexible siguen siendo pilares cruciales del marco macroeconómico para la resistencia de México a los shocks”.

“Lo que busca el Departamento del Tesoro, de la mano con el Departamento del Comercio, es implementar medidas para que México no tenga un abultado superávit comercial porque estaría afectando el plan económico del [presidente Joe] Biden que es precisamente crear empleo al interior de EE UU”, asegura Martínez. “En este caso hay una variable monetaria que está jugando a favor de México”.

En el último párrafo en su capítulo sobre México, el Tesoro también opinó sobre las inversiones del Gobierno mexicano en las dos empresas energéticas del Estado, como factor que pudiera contribuir a este desequilibrio comercial entre ambos países: “La inversión insuficiente del sector privado amenaza con obstaculizar la recuperación y reducir el potencial de crecimiento a largo plazo”.

“El costoso apoyo de México para aumentar el dominio del mercado de las empresas estatales deficitarias agota los recursos públicos para gastos esenciales y margina la inversión en energía renovable que reduciría los costos de usuario y liberaría espacio fiscal para inversiones más productivas y protección social. En la medida en que las exportaciones netas de energía de los Estados Unidos a México puedan disminuir como resultado del objetivo de política de México de una mayor independencia de los combustibles fósiles, el superávit comercial de México con los Estados Unidos puede aumentar”, señala el Tesoro.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS México y reciba todas las claves informativas de la actualidad de este país

Archivado En:

Más información

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50