El caso por el asesinato del periodista Javier Valdez se enreda en los tribunales mexicanos

En un año y medio, la justicia ha pospuesto seis veces la audiencia contra el presunto autor material del delito, la última por fallas en la conexión a Internet

Un homenaje a Javier Valdez en Guadalajara.
Un homenaje a Javier Valdez en Guadalajara.HECTOR GUERRERO (AFP)

A más de tres años del asesinato del reportero Javier Valdez, el caso se enreda en la burocracia del sistema judicial de Sinaloa, en México. Hace unos días, el juez pospuso de nuevo la audiencia contra Juan Francisco Picos, alias El Quillo, presunto autor material del asesinato. Esta vez fue por fallas en la conexión a Internet. Por la pandemia, la sesión debía ocurrir de manera virtual, pero la conexión a la red en el centro penitenciario lo impidió.

Víctor Martínez, abogado de la familia Valdez, explica que esta audiencia se ha pospuesto ya seis veces desde diciembre de 2018. La audiencia intermedia es un paso importante del proceso, porque es el momento en que la fiscalía desvela su catálogo de pruebas de cara al juicio.

Valdez fue asesinado en mayo de 2017 en Culiacán, la capital de Sinaloa. Reconocido por sus trabajos sobre las mafias de la región, el reportero murió a balazos en plena calle. Uno de los pistoleros fue El Quillo, según la acusación. El Quillo fue parte del grupo de sicarios contratado supuestamente por uno de los brazos del cartel de Sinaloa. Detenido en agosto de 2017 por un caso ajeno al de Valdez, las autoridades ubicaron a El Quillo meses después, recluido en un penal en Baja California.

Martínez explica que el juez que ve esta parte de la causa “se ha comprometido” a que la audiencia intermedia se celebre antes de que acabe septiembre. Para evitar problemas con el servicio de Internet de la prisión, esta vez será presencial, al menos con el acusado. Conocedor de la burocracia carcelaria y los tiempos de la justicia, el abogado tiene sus dudas de que la sesión sea este mes. La viuda de Javier Valdez, Griselda Triana, critica los tiempos de la justicia, pero señala los motivos que los sustentan. “Hace ya más de un año, se pospuso porque los defensores del Quillo se fueron de vacaciones. Es un ejemplo de cómo funciona el sistema de justicia de nuestro país”.

De los cuatro acusados por el asesinato del periodista, El Quillo es el segundo que encara el proceso. El primero fue Heriberto Picos, alias El Koala, que llegó a un acuerdo con la fiscalía y se declaró culpable en febrero. Pasará 14 años en la cárcel. Según la acusación, El Koala fue el conductor del vehículo que trasladó a los sicarios. El Quillo es uno de los pistoleros. El otro se llama Luis Ildefonso, alias El Diablo, Sánchez. Martínez explica que “El Diablo apareció muerto a finales de 2017, pero no se confirmó su identidad hasta finales de 2018: había aparecido calcinado en Sonora”. Estos años se ha especulado con el motivo del asesinato de El Diablo. El abogado dice que “pudo estar vinculado con el homicidio de Valdez, pero también pudo estar vinculado a los problemas de su célula criminal”.

Lo que parece claro es que los tres fueron contratados por Dámaso López Serrano, alias El Mini Lic. López Serrano es hijo de Dámaso López, alias El Licenciado, persona muy cercana a Joaquín El Chapo Guzmán. Tras la detención de este último, su extradición a Estados Unidos y su condena, dos facciones antiguamente aliadas de la mafia de Sinaloa empezaron a pelear. Una comandada por los hijos de Guzmán y otra por el Mini Lic, amparado por su padre. Valdez escribió varios artículos sobre esa pelea en 2017. De hecho, la investigación señala que fue alguno de esos artículos lo que molestó “a la gente de El Dorado”, el pueblo desde donde despachaban Dámaso, su hijo y el resto de su gente.

El proceso contra el Mini Lic podría tomar años, sin embargo. López Serrano se entregó a las autoridades de Estados Unidos en julio de 2017. Y en 2018 se declaró culpable de narcotráfico. La justicia de momento no le ha impuesto una sentencia, lo que podría significar que sus abogados siguen negociando con las autoridades de ese país. Desde que se entregó, El Mini Lic se convirtió en testigo protegido para las agencias de seguridad de EE UU.

Para Griselda Triana, “López Serrano debe pagar sus penas en Estados Unidos”. “Pero me preocupa su estatus allá. Por lo que sé, él está recluido, pero no sé, pienso que igual podrían liberarlo. Me preocupa lo que su papá haya negociado en el juicio contra El Chapo en el sentido de beneficios para su hijo”, dice Triana.

Detenido días antes del asesinato de Valdez, Dámaso López padre fue extraditado a Estados Unidos. En 2018, la justicia lo condenó a cadena perpetua por narcotráfico. Triana teme que, en el proceso que llevó en su contra la fiscalía en Estados Unidos, negociara algunos beneficios para su hijo, que se entregó meses después. Cuando ha tenido la oportunidad, El Licenciado ha tratado de exculpar a su hijo del asesinato del reportero. Durante el juicio contra El Chapo, en que apareció como testigo, el narcotraficante acusó a los hijos de Guzmán Loera del ataque a Valdez. Para el abogado Martínez, “las declaraciones de Dámaso en el juicio del Chapo siguen siendo las declaraciones de un padre tratando de desvincular a su hijo de un asesinato. Porque salvo sus dichos, no hay información que lo pueda corroborar”.

Sobre la firma

Pablo Ferri

Reportero en la oficina de Ciudad de México desde 2015. Cubre el área de interior, con atención a temas de violencia, seguridad, derechos humanos y justicia. También escribe de arqueología, antropología e historia. Ferri es autor de Narcoamérica (Tusquets, 2015) y La Tropa (Aguilar, 2019).

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