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Muere el excanciller argentino Héctor Timerman, enjuiciado por un pacto del kirchnerismo con Irán

El político, de 65 años, enfrentó acusaciones de presunto encubrimiento del atentado a la AMIA

El excanciller argentino Héctor Timerman en 2013, cuando Argentina firmó un pacto de entendimiento con Irán sobre el atentado a la AMIA.
El excanciller argentino Héctor Timerman en 2013, cuando Argentina firmó un pacto de entendimiento con Irán sobre el atentado a la AMIA. Telam

El excanciller argentino Héctor Timerman murió la madrugada de este domingo, a los 65 años, acorralado por la Justicia. No resistió un cáncer de hígado que lo atormentó desde 2015, cuando Cristina Fernández de Kirchner entregó la presidencia a Mauricio Macri y el ministro dejó la función pública. Llevaba como canciller desde 2010. En 2013 puso su firma en un memorando de entendimiento con Irán, un pacto político que tuvo como finalidad avanzar sobre los iraníes acusados del atentado terrorista de 1994 contra la mutual judía Amia en Buenos Aires, que dejó 84 muertos. Pero el pacto le valió a Timerman un procesamiento, junto con Kirchner, por presunto encubrimiento y traición a la patria. Aquella firma lo llevó finalmente a cárcel y convirtió sus últimos años de vida en una dura pelea contra los jueces, a los que acusó de perseguirlo sin fundamentos por su pasado kirchnerista.

Timerman siempre negó las acusaciones en su contra y así lo hizo saber cada vez que pudo. Su última declaración judicial, ante el juez Claudio Bonadio, fue en octubre. Su salud ya estaba muy deteriorada y apenas pudo hablar ante el magistrado. Se movía en silla de ruedas y acababa de regresar de Estados Unidos, país donde se había exiliado durante la dictadura (1976-1983). Allí desarrolló su carrera como periodista (era hijo de Jacobo Timerman, un legendario editor y periodista argentino detenido por los militares) y allí volvió años después para atender su enfermedad. “No sé qué me duele más, si saber del cáncer o la ofensa escuálida de la acusación. Duele, todo duele demasiado", publicó alguna vez en las redes sociales, donde periódicamente daba partes de su estado de salud.

El via crucis judicial de Timerman comenzó a principios de 2015, cuando el fiscal del caso Amia, Alberto Nisman, determinó que el pacto con Irán tuvo como finalidad proteger a los acusados por el atentado a la Amia, a cambio de beneficios comerciales entre Buenos Aires y Teherán. Nisman apuntó contra la expresidenta Fernández de Kirhcher y su ministro de Exteriores. El fiscal apareció muerto en su piso de Buenos Aires un día antes de presentar su informe ante el Congreso, en el que fue el mayor escándalo político del kirchnerismo, aún no resuelto. Timerman mereció la prisión preventiva hace un año, pero fue finalmente excarcelado. Desde entonces, dividió sus días entre la lucha contra el cáncer y las declaraciones ante Bonadio.

Según el juez, el excanciller fue fundamental en la firma del memorando con Irán porque participó de las negociaciones, de la presunta redacción y de la firma. Timerman murió negando cualquier responsabilidad. En su defensa dijo que el pacto nunca entró en vigencia porque no fue aprobado por el parlamento iraní (pasó, en cambio, el filtro del Congreso argentino) y jamás afectó la vigencia de las alertar rojas de Interpol contra los sospechosos del atentado.

“No hice nada que interfiera con la Justicia. Si tuviera alguna duda no hubiese firmado el memorándum", dijo a los jueces en una de sus presentaciones. "La presidenta Cristina jamás me dio una orden que sea contraria a la ley y yo jamás la hubiera cumplido. Pero nunca la recibí. Ella estaba muy interesada en resolver este caso [del atentado a la AMIA] y resolverlo bajo su presidencia. Quiero dejar en claro esto porque parece que el tema del memorándum lo están usando para atacarla”, agregó.

La tesis de la persecución política marcó el tono de las despedidas que el político recibió de sus amigos y familiares. Aníbal Fernández, exjefe de ministros de Fernández de Kirchner, escribió en Twitter: “Adiós querido amigo. Dios no quiere cosas puercas por lo cual, los hijos de puta que te lastimaron sin razón, pagarán por ello. No lo dudes. Que Dios te bendiga”. Algo más medida, la Cancillería argentina también despidió a su exrepresentante: “Nuestras condolencias a la familia de Héctor Marcos Timerman, canciller de la República Argentina entre junio de 2010 y diciembre de 2015, en este momento de dolor”.

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