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Una investigación revela que el gobernador de Quintana Roo remató unos terrenos de lujo a sus amigos

Roberto Borge se convierte en el centro de los escándalos de corrupción a pocos días del fin de su mandato

Roberto Borge (izq.) junto a su sucesor, Carlos Joaquín González.
Roberto Borge (izq.) junto a su sucesor, Carlos Joaquín González. NOTIMEX

El gobernador de Quintana Roo (sureste mexicano), Roberto Borge, está sobreviviendo a los últimos coletazos de su Gobierno. El dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha sido acusado de quebrar las finanzas del Estado, de tener su propia aerolínea y de vender a precio de saldo unos exclusivos terrenos de la isla del Caribe mexicano, Cozumel, en sólo una semana. Diferentes investigaciones periodísticas han marcado estos días a fuego la legislatura del gobernador de uno de los Estados más turísticos del país, a pocos días del fin de su mandato.

El último escándalo en el que se ha visto involucrado Borge esta semana ha sido la venta casi regalada de cuatro predios de unas 14 hectáreas en total dentro de la reserva ecológica de Cozumel a sus amigos, según informó el noticiero 10 En Punto, de Televisa. La investigación señala que poco después de tomar el cargo por primera vez en 2011, el Instituto de Patrimonio Estatal de Quintana Roo (presidido por el gobernador) vendió a un amigo cercano de la familia Borge dos predios de más de 20.000 metros cuadrados en la isla por un precio de 100 pesos (unos 5 dólares) el metro cuadrado, unos 244.565 pesos en total (unos 12.300 dólares), cuando su precio real ronda los 2.000 pesos. El ahora propietario, César Celso González Hermosillo, defendió al padre del gobernador cuando fue encarcelado por fraude en 1994.

Además de ese terreno, el abogado adquirió dos más y le entregó los tres a otra amiga de la familia del gobernador, María Lourdes Pinelo Nieto, quien lleva más de 30 años trabajando como secretaria de los Borge. 

Pero el negocio no quedó ahí, en diciembre de 2013 la madre del político se haría con la mayor parte del pastel territorial. El organismo estatal le vendió un predio de casi 12 hectáreas en una zona exclusiva de la isla, frente al Parque Marino Nacional de Arrecifes, por un precio 20 veces menor al del mercado. El terreno, a nombre de María Rosa Yolanda Angulo (madre de Borge), fue cedido nuevamente al abogado González Hermosillo en 2015.

Esta misma semana saltó a la luz pública el escándalo de que el gobernador de uno de los Estados más endeudados del país tenía una aerolínea propia financiada por el erario público. Un taxi aéreo que se usó para viajes personales y familiares de los políticos locales, según destapó otra investigación de Televisa esta semana. Unos trayectos que le cuestan a las arcas públicas más de 12.000 pesos la hora (600 dólares) y que van destinados a una empresa paraestatal, Vip Saesa, que recibió más de 1.200 millones de pesos para operar (unos 60 millones de dólares).

En julio de este año, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ordenó a la Fiscalía que investigara posibles casos de corrupción en dos de los Estados gobernados por miembros de su partido, PRI: Veracruz, de Javier Duarte, y Quintana Roo. Con esta directriz, Roberto Borge quedó atrapado bajo la lupa de Hacienda cuando se reveló que podría estar implicado en una trama corrupta por la que se embargaban terrenos y hoteles en Tulum para venderlos a mitad de su precio a funcionarios públicos. Hasta ahora el organismo público ha identificado a 78 implicados (individuos y empresas), entre ellos, 21 servidores públicos.

A pocos días de la toma de posesión del nuevo Gobierno de Quintana Roo, que ganó las elecciones pasadas de junio, Borge se encuentra en el centro del huracán. Su sucesor, Carlos Joaquín González, del conservador PAN, consolidará a finales de septiembre el fracaso del PRI en la región. 

La corrupción, una carcoma sistémica de las instituciones mexicanas, cuesta al país 19.000 millones de dólares al año y es el principal factor de desafección política. Un 93% de los mexicanos encuestados cree que es un problema nuclear de su país, de acuerdo con un estudio de la Cámara de Diputados, y un 61% opina que el Gobierno no ha avanzado en su contención. México es el país más corrupto de los 34 de la OCDE.

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