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La oposición a Maduro seguirá en las calles hasta forzar el revocatorio

El Gobierno venezolano apenas llenó la mitad de una céntrica avenida de Caracas

Protestas de venezolanos en Guatemala.
Protestas de venezolanos en Guatemala. AFP

La gran mayoría silenciosa de Venezuela decidió salir el jueves a las calles de Caracas para atender el llamado de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) para exigir a las autoridades electorales —controladas por el Gobierno— una pronta definición del calendario para la realización este año del referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. La impresionante demostración, sin precedentes para el bando opositor, congregó a centenares de miles de manifestantes —según el Secretario General de la MUD, Jesús Torrealba, dos millones de personas llenaron 18 kilómetros de avenidas— a pesar de los impedimentos que desde el Ejecutivo se pusieron para evitar la asamblea: retenes policiales en carreteras, bloqueos de vías de acceso y redadas contra partidos de la oposición, entre otros.

El Gobierno, que había aceptado el reto de medición de fuerzas en simultáneo con la oposición, apenas consiguió llenar la mitad de la céntrica avenida Bolívar de Caracas, tradicional medida de la capacidad de convocatoria en la política venezolana y recinto de las más apoteósicas citas del comandante Hugo Chávez. Ante el riesgo de quedar en evidente desventaja, el propio presidente Maduro ha optado por minimizar el éxito del bando contrario —la canciller Delcy Rodríguez calculó la asistencia en apenas 30.000 manifestantes— y proclamar, al mismo tiempo, el triunfo de la política de seguridad oficial sobre una conjura golpista que, siempre según el Gobierno, se tramaba tras la fachada de la manifestación opositora. “Triunfó la paz”, escribió el mandatario venezolano en su cuenta de Twitter. “La conciencia democrática del pueblo venezolano se impuso este 1 de septiembre”, expresó por su parte el Defensor del Pueblo, Tarek William Saab.

Ahora resta por ver la eficacia política de la exhibición de músculo opositor. Torrealba se apresuró ayer a resaltar que la denominada Toma de Caracassirvió para aquilatar “el tamaño de la Venezuela que quiere cambio” y para crear “un proceso de organización” de la masa crítica contraria al Gobierno que ejercerá presión sobre él hasta obligarlo a medirse en las urnas. El comunicado de la alianza opositora dado a conocer al final de la marcha destacó que habrá más protestas próximamente, hasta que el Consejo Nacional Electoral (CNE) asegure una fecha para empezar la recolección del 20% de firmas del padrón electoral para llamar a referendo revocatorio este año.

El calendario de actividades de calle propuesto por la dirigencia opositora incluye, para el próximo miércoles, marchas simultáneas que desembocarán en las sedes regionales del CNE. El 14 de septiembre habrá una jornada nacional de movilización de 12 horas y el 15 será la llamada Toma de Venezuela, durante 24 horas.

A última hora de anteayer, tras la Toma de Caracas, la MUD llamó a protestar desde las casas con golpes a ollas y cacerolas. Se reportaron protestas sonoras en toda la capital y en otras grandes ciudades. Especialmente notables fueron las que se registraron en la urbanización 23 de enero, un barrio popular de casi inquebrantable lealtad chavista, y en los alrededor del Palacio de Miraflores, sede de la presidencia de la República. “¡Maduro, vas pá fuera!”, tuiteó el Gobernador del Estado de Miranda y dos veces candidato presidencial de oposición, Henrique Capriles Radonski, al difundir un vídeo del cacerolazo.

Nuevos arrestos de alcaldes y líderes opositores

Ayer por la mañana se supo que agentes del Sebin (la policía política venezolana) detuvieron a Delson Guarate, alcalde del municipio Mario Briceño Iragorry, del Estado de Aragua (centro-norte de Venezuela) y dirigente del partido opositor Voluntad Popular. La residencia familiar de Guarate ya había sido objeto de allanamiento durante el fin de semana.
Voluntad Popular es la formación política que comanda Leopoldo López, preso desde febrero de 2014 en la cárcel militar de Ramo Blanco (cerca de Caracas) y condenado en septiembre pasado a casi 14 años de cautiverio bajo cargos de rebelión.
El Gobierno atribuye a Voluntad Popular el diseño de una asonada golpista que debía consumarse esta semana, con la ocasión de la Toma de Caracas. Otro dirigente del partido de López, Yon Goicoecheam, fue arrestado el pasado viernes. El ministro del Interior, el general Néstor Reverol, confirmó además que el diputado nacional Lester Toledo está siendo buscado por los cuerpos de seguridad para ser detenido.

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