Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Jóvenes vestidos de nazis agreden a alumnos de un escuela judía argentina

Los estudiantes de un colegio alemán se disfrazaron de nazis en una discoteca

El frente de la discoteca Cerebro, al día siguiente del conflicto. Ampliar foto
El frente de la discoteca Cerebro, al día siguiente del conflicto. Télam

Una nueva muestra de antisemitismo revoluciona a la opinión pública en Argentina: un grupo de estudiantes que se encontraba en viaje de fin de curso fue expulsado de una discoteca luego de que se exhibiera con brazaletes nazis y atacara a otro grupo de la escuela judía ORT. Por el hecho se han pronunciado los distintos organismos de la colectividad judía en el país, además de la gobernación de San Carlos de Bariloche (donde sucedió el acto discriminatorio). Los jóvenes agresores han sido enviados de nuevo a Buenos Aires, su ciudad de origen.

El incidente ocurrió el martes por la noche en la discoteca Cerebro, una de las más tradicionales de Bariloche, el lugar elegido por la mayoría de los jóvenes argentinos como destino de viaje cuando terminan la secundaria. El local se valió del código de convivencia y reglas de admisión y permanencia que los estudiantes conocen antes de asistir para tomar la determinación de expulsarlos cuando se desató la agresión. Además, las autoridades de la empresa resolvieron prohibirle el ingreso a todas las discotecas por la semana que les queda en Bariloche. El Grupo Alliance, propietario de Cerebro, también tiene otras 3 discos: Rocket, Genux y By Pass.

Desde hace 15 años los prestadores del sector, nucleados en la Asociación de Turismo Estudiantil de Bariloche (Ateba), y los operadores nacionales de viajes de egresados lograron un desarrollo profesional y de seguridad muy importante en el segmento, dado que decenas de miles de jóvenes de entre 17 y 19 años colman la ciudad entre los meses de julio y octubre, aprovechando la temporada de nevadas en la ciudad cordillerana. El desarrollo de la actividad motivó la promulgación de la ley nacional de Turismo Estudiantil, que aportó un marco regulatorio y un sistema de garantías e indemnizaciones tanto para pasajeros como para los comercios que los reciben.

Las discotecas, entonces, orientan todo su trabajo a los estudiantes. En ese contexto, Cerebro organiza una fiesta de disfraces por semana, para la cual los jóvenes suelen prepararse incluso antes de viajar a Bariloche. El martes fue otra noche fría en la ciudad cordillerana y los estudiantes de la Sociedad Escolar y Deportiva Alemana Lanús Oeste (Sedalo) asistieron a la discoteca abrigados con chaquetas. Al sacárselas, dejaron al descubierto la simbología nazi, representada en brazaletes y cruces esvásticas pintadas en el cuerpo.

Dan, uno de los alumnos del colegio ORT que fue agredido, contó a la señal TN que “algunos de los chicos de la fiesta que eran del colegio alemán estaban en cuero con cruces esvásticas pintadas en el pecho y la espalda. Nosotros informamos a los coordinadores de la empresa y se los llevaron a la puerta para borrarles las pintadas”. “Nosotros queríamos que los saquen del boliche, nos decían judíos de mierda y mostraban su simbología muy orgullosos”, agregó el joven.

El intercambio de palabras entre los jóvenes pasó a discusiones y cerca de las 2.30 de la madrugada se disparó el primero de los enfrentamientos. Una hora después fueron expulsados 7 estudiantes, 5 del colegio Sedalo y 2 de ORT. Luego se supo que días anteriores los grupos ya se habían increpado en otros sitios de Bariloche. Por ello, los padres del colegio alemán que viajaron en compañía de los alumnos motivaron una reunión entre los jóvenes de ambas instituciones para disculparse.

Asimismo, la directora del colegio Sedalo, Silvia Fazio, anunció que los jóvenes agresores deberán concurrir al Museo del Holocausto junto con los estudiantes de la ORT que fueron agrediros y pidió disculpas a la comunidad judía en declaraciones vertidas a Radio Jai (también de la colectividad): “Más allá de una sanción hacia los estudiantes, hay que hacer una reflexión”. “Los alumnos deben entender que está mal. Ya terminan la escuela secundaria pero tienen el resto de su vida para transitar. Por eso, deben entender que esto no puede volver a ocurrir y que es absolutamente repudiable”, señaló. Ateba, por su parte, dijo que elevará una denuncia al Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi).

Por la tarde, el intendente de Bariloche, Gustavo Genusso, brindó una conferencia de prensa junto a Ariel Cohen Sabban en la sede de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que éste último preside. “No previmos que esto podía suceder porque creemos que estos temas estaban completamente superados en Argentina”, explicó Genusso. “Vemos con mucha preocupación los acontecimientos acaecidos en Bariloche. Al mismo tiempo, creemos que la raíz y la peor parte está en lo que sucede en el establecimiento educativo de donde provenían estos chicos, ya que este tipo de actitudes hay que prevenirlas desde lo educativo”, dijo Sabban a la Agencia Judía de Noticias.

El nazismo es un tema delicado en la ciudad de San Carlos de Bariloche dado que son muchas las investigaciones que concluyen que muchos exjerarcas del III Reich vivieron allí, incluso, hace algunos meses se desató una polémica en torno a la oferta de tours nazis.

La ley argentina 23.592 promueve penas de 1 mes a 3 años de prisión a los que “participaren en una organización o realizaren propaganda basados en ideas o teorías de superioridad de una raza o de un grupo de personas de determinada religión, origen étnico o color, que tengan por objeto la justificación o promoción de la discriminación racial o religiosa en cualquier forma” y obliga a las discotecas a exhibir estos derechos en el ingreso de los locales.