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La radio sigue en pie en Pedernales

Una emisora sigue en el aire con una programación dedicada a ayudar y animar a la gente con el lema: “No nos vamos, nos quedamos”

La radio Altamar sigue transmitiendo en Ecuador.
La radio Altamar sigue transmitiendo en Ecuador.

“¿Cómo se encuentra amiga, amigo?”. Es la pregunta inicial que hace Gari Cobeña, locutor y dueño de la radio Altamar, que este jueves volvió a emitir en Pedernales pese a las dificultades de no tener energía eléctrica. “Necesitamos ayuda, mi casa se ha caído, no hay agua, nadie se preocupa por la gente del sector Kadial”, responde una voz femenina que dice llamarse Ondina. “Paciencia, calma y fe. Hemos tenido un terremoto criminal”, dice el locutor, y pide a su asistente que anote el lugar para reportar la necesidad a las autoridades. Enseguida le pasan el otro teléfono celular de la radio. “Bienvenido Gari, yo quería saber si las clases arrancarán el 2 de mayo”, pregunta otra radiooyente, y Gari ofrece informarse del particular para darle una respuesta certera. Las llamadas no cesan en este primer día de emisión y todas son saludadas y despedidas con el nuevo lema de la radio: “No nos vamos, nos quedamos”.

Los colaboradores de Altamar hicieron un esfuerzo para conseguir combustible para el generador de luz y para activar los equipos que lograron rescatar después del terremoto. Y no son solamente los 10 dólares que cuesta la garrafa de gasolina, sino la dificultad de conseguir este tipo artículos en Pedernales. Pero ellos lo hicieron y en este primer día sus micrófonos fueron clave para el reencuentro de la gente. “Ahorita lo más generalizado es saber de amigos perdidos, y no porque hayan muerto, sino que en la magnitud de lo que ocurrió perdieron sus celulares o simplemente no pueden recargar la batería”, cuenta Gari.

No programan ni una sola canción en esta maratón radial que aspira extenderse durante 24 horas. Hoy todo es hablar y hablar de lo ocurrido. Los locutores cuentan su experiencia y la gente se anima a llamar para hacer lo mismo, como una especie de catarsis colectiva. En la cabina son todo emociones y llantos, la gente llora y se abraza por la felicidad de estar vivos. La otra emisora de Pedernales, la Tropical, no ha salido de su apagón. El edificio donde funcionaba colapsó y murieron la esposa, la hija y la nieta del dueño de la radio, Marcelo Cepeda.

Altamar también tiene una muerte que lamentar, la de la recepcionista y esposa del operador de la cabina. “La chica salió corriendo del edificio y una piedra le quebró la pierna y al caer le cayeron otras piedras más en la cabeza y la espalda y eso la mató minutos después, cuando iba camino al centro de salud con su marido”, cuenta Gari. Pero también tienen un sobreviviente, el doctor José Rivas Bayer, que había terminado su programa de salud preventiva cuando la tierra comenzó a temblar y quedó atrapado en el umbral del edificio de tres plantas que se derrumbó. Su asistente lo vio y pidió ayuda a la gente del barrio Los Guayacanes, donde está asentada la radio, y entre todos, después de cuatro horas de trabajo en la oscuridad, lograron cortar una mesa metálica que le aprisionaba la pierna.

“Estamos dolidos por la situación que estamos atravesando y el problema va a aumentar con el paso de los días porque comienzan a escasear los productos, por eso está la radio para detectar las fallas para colaborar con las autoridades. En este momento el mensaje para nuestra gente es que no nos vayamos de Pedernales”, responde Gari fuera de los micrófonos.

La radio, que tiene una trayectoria de 15 años, ha asumido la labor de desmentir los rumores. “Recuerda amiga y amigo, no hay cuarentena ni fumigación en Pedernales”, dice una y otra vez el locutor, y pide que no se vayan, que todos son necesarios para levantar la ciudad. “Hay temor muchas veces por las réplicas, por eso queremos decirle a la gente que mantenga la calma, que no hay por qué huir, no hay tsunami ni maremoto”, declara Gari.

Silfrido Preciado, otro de los locutores, también participa en esta maratón radiofónica y de vez en cuando lee parte de la letra del himno de la ciudad para animar a la gente: “Pedernales levanta tu vuelo. Pedernales serás inmortal”. Al igual que el otro locutor, atiende las llamadas con el nuevo lema. “Buenas amiga, amigo, nosotros no nos vamos”, dice Silfrido, y desde el otro lado de la línea se oye: “Nosotros nos quedamos”.