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Miguel Ángel Yunes: “Veracruz vive una época de barbarie”

El candidato del PAN-PRD, luchará por el gobierno del violento Estado frente a un primo hermano

Miguel Ángel Yunes en el arranque de su campaña.
Miguel Ángel Yunes en el arranque de su campaña. Facebook

En Veracruz la lucha por el poder es un asunto de familia. Miguel Ángel Yunes y Héctor Yunes, dos primos hermanos, pelearán en bandos contrarios para convertirse en el próximo gobernador de un Estado arrasado por la violencia, la corrupción y la incapacidad de sus autoridades. En las elecciones del 5 de junio estará en juego uno de los bastiones más añejos del PRI, que lo gobierna desde 1932, un gigantesco granero de más de cinco millones de votos decisivo en las presidenciales de 2018. Ante esto, no importa que la misma sangre corra en los dos candidatos. Miguel Ángel, postulado por una contradictoria coalición entre la derecha del PAN y la izquierda del PRD, apunta contra su pariente del PRI: “Yo decidí luchar contra los Gobiernos corruptos de Veracruz y él decidió formar parte de ellos”. 

Miguel Ángel Yunes, de 63 años, narra una historia política de redención. Al haber nacido y crecido en un Estado dominado por el partido tricolor no tuvo otra opción que entrar a sus filas. Fue dos veces presidente del PRI en Veracruz y entre 1992 y 1997, la mano derecha del gobernador Patricio Chirinos como secretario de Gobierno. “Fue la mejor etapa en materia de seguridad para el Estado. No había secuestros ni delitos graves ni delincuencia organizada”, presume. 

Vicente Fox, el primer presidente del PAN que tuvo México, lo integró en 2005 a su Gabinete como subsecretario de Seguridad Pública. Allí comenzó su trabajo con la derecha mexicana, que continuó en el Gobierno de Felipe Calderón. En 2010 fue candidato para la gubernatura, pero fue derrotado por el hoy gobernador, Javier Duarte, del PRI. Ambos tienen cuentas pendientes. El primer acto de campaña que Yunes tuvo este 2016 fue acudir a la Fiscalía a denunciar a Duarte por enriquecimiento ilícito. “Si alguien, se llame Javier Duarte o como se llame, se robó el dinero de los veracruzanos tiene que ir a la cárcel y devolverlo”, dice. El candidato asegura tener pruebas de que parte del boquete de 2.000 millones de dólares en las finanzas del Estado ha sido desviado a España y EE UU para comprar inmuebles con una red de prestanombres. 

El panorama que Yunes tiene enfrente ya no es el mismo de seis años atrás. La espiral de descomposición en Veracruz se ha agravado. La corrupción de sus autoridades ha quedado comprobada en casos como el de Tierra Blanca, donde cinco jóvenes fueron detenidos en enero por policías estatales para ser entregados a la delincuencia organizada. En marzo, en el municipio de Papantla, tres varones fueron detenidos por agentes municipales para nuevamente ser entregados a la mafia local. “Veracruz vive una época de barbarie propiciada por la delincuencia organizada que no es nada más la que opera en las calles. La más peligrosa opera en Palacio de Gobierno con impunidad, con recursos públicos y con toda la protección. Esa es la que tenemos que combatir”, afirma Yunes. El 72% de los veracruzanos desaprueba la gestión de Duarte, según un sondeo publicado el lunes por El Financiero

Yunes asegura que Veracruz comenzó su época más oscura cuando el exgobernador Fidel Herrera, hoy cónsul de México en Barcelona, recibió dinero del narcotráfico para su campaña. Para sostener la acusación, el candidato de la alianza cita de memoria el relato que un testigo protegido hizo en un juicio en Estados Unidos contra Francisco Colorado, un contratista de Pemex acusado de lavar dinero para el narcotráfico. El acusador anónimo afirmó que los capos del cartel del Golfo dieron 12 millones de dólares al político para operar en el Estado. 

Héctor Yunes, candidato del PRI, ya ha dicho que le avergüenza que Miguel Ángel sea su familiar. Héctor, que sirvió a Herrera y a Javier Duarte, también acusa a su primo de enriquecimiento ilícito. Asegura que tiene una mansión de 1.500 metros cuadrados de 1,7 millones de dólares y una fortuna en paraísos fiscales. “Puede decir lo que sea, pero que presente las pruebas. El PRI controla la Procuraduría general y la Fiscalía del Estado”, se defiende Miguel Ángel. La lucha política en Veracruz promete un espectáculo poco frecuente en México.