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El petróleo mexicano experimenta su licitación más exitosa

Los 25 campos terrestres para la extracción de aceite y gas se encuentran en los Estados de Chiapas, Nuevo León, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz

Los participantes de la tercera fase de la ronda uno convocada por Pemex.
Los participantes de la tercera fase de la ronda uno convocada por Pemex. EFE

El petróleo mexicano parece tener un respiro tras la crisis provocada por las caídas generalizadas en el precio del crudo que vivió en días pasados. Este martes, el Gobierno de México adjudicó el 100% de los contratos para la extracción de hidrocarburos en 25 campos terrestres. Los ganadores de la tercera fase de la llamada ronda uno son en su mayoría consorcios mexicanos o con capital nacional. A diferencia de las dos rondas anteriores, esta ha sido la más exitosa.

Las empresas que obtuvieron la mayor cantidad de contratos, cuatro, son las mexicanas Geo Estratos en consorcio con Mxoil Exploración y Producción. En segundo lugar se coloca la canadiense Renaissance Oil Corp con tres contratos y Strata Campos Maduro con la misma cantidad. Otra de las ganadoras fue la holandesa Canamex Dutch y las estadounidenses Roma Energy y GX Geoscience Corporation.

Los 25 campos terrestres para la extracción de aceite y gas se encuentran en los estados de Chiapas, Nuevo León, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz. El contrato establece que el Estado recibirá una proporción de los ingresos de cada proyecto. Una cifra que oscila entre el 1 y 10%. 

Este proceso de adjudicación es el resultado de la reforma energética aprobada en 2013 que abrió el sector a la inversión privada tras 75 años de un monopolio encabezado por la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex). El reto de la petrolera es transformarse en una empresa competitiva, pero no ha tenido un panorama fácil. En los primeros nueve meses de 2015 obtuvo el peor resultado de su historia tras acumular pérdidas por unos 20.000 millones de dólares. El doble que todo el año anterior.

El presidente Enrique Peña Nieto dijo que en esta fase se habían superado las expectativas de los expertos

Tras la reforma energética la compañía se ha librado de grandes lastres. Ahora cuenta con un consejo de administración más autónomo, con menos dominio del sindicato, que le ha facilitado las negociaciones con el capital privado. Sin embargo, este panorama no le ha servido en un contexto donde arrastra un pasivo de 190.000 millones de dólares.

En noviembre Moody’s rebajó la calificación internacional de la empresa (de A3 a Baa1) y situó en negativo sus perspectivas de futuro. La agencia, al igual que Fitch y Standard and Poor’s, considera que los indicadores de Pemex mantendrán su deterioro, en la medida en que el coste del crudo siga deprimido y los impuestos altos.

En este panorama, el éxito de la tercera fase de adjudicación genera buenas expectativas en el gobierno mexicano que ha pugnado por atraer inversionistas al sector energético. El presidente Enrique Peña Nieto dijo que en esta fase se habían superado las expectativas de los expertos. “A pesar de los bajos precios internacionales del petróleo, se confirmó la confianza en México y en el futuro de su industria energética”, escribió en su cuenta de Twitter.

El optimismo de Peña Nieto se debe a que ha sido la fase más exitosa de la ronda uno. En la primera licitación sólo se adjudicaron dos de los 14 contratos ofertados, mientras que en la segunda apenas se colocaron tres de los cinco ofrecidos.

 

Fe de errores: En una versión anterior de esta noticia se anotaba que Petróleos Mexicanos (Pemex) había celebrado la subasta de campos petroleros, cuando es el Gobierno mexicano, a través de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, quien se encarga del proceso de asignación.