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Dos mujeres compiten por dirigir la mayor universidad de Iberoamérica

La UNAM de México, una institución influyente y de gran prestigio, nunca ha sido dirigida por una rectora.

La Junta de Gobierno, el órgano encargado de votar, deja fuer a seis aspirantes

Elecciones UNAM 2015 Ampliar foto
Exterior de la UNAM, en la Ciudad de México

La carrera por la sucesión a la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se intensifica. La Junta de Gobierno, el órgano encargado de elegir al próximo director, ha dado a conocer este miércoles la lista definitiva de los candidatos que buscan reemplazar a José Narro. Iniciaron 16, pero solo continúan diez.

Los preelegidos tendrán que presentar su plan de trabajo a los 15 miembros que conforman la Junta de Gobierno y convencerlos de que son la mejor opción para dirigir a la universidad más grande de Latinoamérica con 342.542 alumnos, 38.793 académicos, 115 licenciaturas y con un presupuesto de 37.755 millones de pesos (2.235 millones de dólares).

De entre los que seguirán en el proceso de elección sólo dos son mujeres: Rosaura Ruiz, directora de la Facultad de Ciencias y Suemi Rodríguez, exdirectora de Estudios Superiores de Cuautitlán. Es la segunda vez que Ruiz, de 65 años, intenta hacerse con el máximo puesto de la universidad, la primera vez fue en 2007. Entre sus banderas, según afirma esta doctora en Biología, está la seguridad, no solo en Ciudad Universitaria, sino en las FES y bachilleratos; buscar un aumento de presupuesto y la actualización de los planes de estudios. Rodríguez, de 55 años, se postuló, hace cuatro años, como candidata a la rectoría de la Universidad, pero Narro fue reelegido. Esta doctora en Química sostiene que su objetivo será que la institución crezca a nivel mundial en la creación de conocimiento y tecnología.

Francisco Bolívar y Sergio Alcocer también permanecen en la disputa. Ambos han renunciado a su puesto en el Gobierno de México para buscar la rectoría y por esto han sido criticados. La Universidad, arropada por el manto de la izquierda, no ve con buenos ojos que su próximo director haya trabajado junto al presidente Enrique Peña Nieto. Bolívar, de 69 años, trabajó en los últimos tres años en la coordinación de Ciencia, Tecnología e Innovación de la República, fue director del Instituto de Biotecnología y es premio Príncipe de Asturias. Contra las críticas argumenta que sus 45 años en la Universidad sustentan su compromiso con la institución: “Yo soy Puma”. Existe, además otra sombra en el aura de este doctor en Química: por su edad no podría reelegirse. “El cambio es positivo y abrir la convocatoria en cuatro años es sano”, se defiende y subraya que si llega a la rectoría no tomaría decisiones verticales: “Vamos a consensuar, analizar, discutir y decidir”.

Alcocer también cuenta con más años dentro de la UNAM que fuera. Su trayectoria universitaria suma 25 años, pero desde enero de 2013 fue subsecretario de Relaciones Exteriores. Fue director del Instituto de Ingeniería y más tarde secretario general del actual rector, José Narro. A este ingeniero civil por la UNAM con grado de doctor en Estructuras por la Universidad de Texas, no le preocupan las críticas: “Es necesario conocer el exterior. Yo no soy un universitario de cubículo”. Entre sus objetivos, según asegura, está el de atender al bachillerato: "Tenemos que trabajar con los profesores para formarlos y que tengan un plan de estudios actualizado con instalaciones igualmente adecuadas".

También continúa el médico Enrique Graue, director de la Facultad de Medicina. Este oftalmólogo, de 64 años, fue de los primeros en expresar su intención de llegar a la rectoría. Sostiene que para asegurar el crecimiento de la UNAM se debe cambiar el sentido de maniobra: “Ahora, quién sea el rector, debe trabajar hacia adentro y consolidar la Universidad”. Está convencido que una de las debilidades de la institución son sus planes de estudio: “Es necesario consensuar. En la medida en que la comunidad se entusiasme por mejorar se rompen atavismos y se abren nuevos horizontes educativos”.

Además, está el director de la Facultad de Economía, Leonardo Lomelí, de 45 años. Es licenciado en Economía y doctor en Química por la UNAM. Apunta que una de las debilidades de la Universidad es que no se fomente el trabajo interdisciplinario: “En ocasiones nuestra estructura no favorece la labor multidisciplinaria y para enfrentar varios de los problemas más importantes de México necesitamos ese tipo de trabajo”. Este y el fortalecimiento de las ciencias sociales serán, según asegura, dos de sus principales luchas.

También están Javier de la Fuente, director de la Escuela Nacional, Unidad León; Héctor Hiram Hernández, coordinador de planeación, y evaluación de la UNAM; Fernando Castañeda, director de Ciencias Políticas y Juan Pedro Laclette, coordinador de Posgrado de la UNAM. De la Fuente, de 59 años y doctor en Equidad e Innovación en Educación, puntualiza en su plan de trabajo la necesidad de fortalecer el carácter nacional de la Universidad: “Resulta fundamental nutrir nuestra presencia en todos los estados de la República. Una manera de hacerlo es vigorizar algunos centros que ya hay en provincia y que podrían beneficiarse en la apertura de nuevas escuelas superiores (ENES) como podría ser el caso de Baja California, Morelos, Yucatán, Guerrero y Querétaro”. Hiram, de 55 años, apunta la urgencia de atender al bachillerato y la licenciatura. “Es necesario diseñar una estrategia para propiciar la innovación en el aula, la elevación de la calidad de la enseñanza y el aprendizaje y la actualización curricular”, subraya este doctor en Ciencias Sociales.

Laclette, de 62 años, es doctor en Investigación Biomédica Básica. Entre sus propuestas está la creación de una oficina para la atención inmediata de denuncias de acoso y hostigamiento sexual. Subraya que la presencia femenina supera ligeramente a la masculina: “Los avances son innegables. Sin embargo, cuando se examina la presencia de la mujer en los cargos directivos se nota que aún existen esas barreras invisibles que impiden la igualdad en todos los niveles”. Castañeda, por su parte, defiende el consenso de toda la Universidad. “Debemos hacer uso de las nuevas tecnologías para contar con una administración más eficiente y al mismo tiempo construir un consenso en donde asumamos que el ejercicio y defensa de la autonomía son una responsabilidad de toda su comunidad”, escribe este doctor en Ciencias Sociales, de 64 años.

La fecha precisa para la elección del próximo rector no se conoce, pero si el día límite. El próximo 16 de noviembre el actual director, José Narro debe dejar la Torre de Rectoría de la UNAM.