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Peña Nieto da un golpe maestro

El presidente de México asegura que el proceso a Elba Esther Gordillo "es estrictamente legal"

Elba Esther Gordillo escucha los cargos en su contra. Ampliar foto
Elba Esther Gordillo escucha los cargos en su contra. EFE

La pasada primavera cuando arreciaban las críticas de la izquierda contra el candidato Enrique Peña Nieto por considerarlo una frívola criatura de Televisa, la principal cadena del país, un veterano político del PRI comentó a este diario con franqueza mexicana: “Se equivocan, Enrique tiene más de cabrón que de bonito”. Meses antes, Elba Esther Gordillo, la poderosa y temida líder vitalicia del sindicato de maestros, aliada de los dos presidentes del Partido Acción Nacional (PAN), Vicente Fox y Felipe Calderón, declaró a EL PAÍS: “Al PAN le da miedo el poder”. Los dos tenían razón. Al presidente Peña Nieto no le ha temblado el pulso a la hora de defenestrar a su antigua socia. La detención de La Maestra la tarde del martes por el desvío de fondos —2,600 millones de pesos, unos 155 millones de euros— del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) supone un espectacular golpe de autoridad y marca el comienzo de un nuevo sexenio donde no parece que se vayan a consentir viejos chantajes.

Con la detención de Gordillo, el Gobierno de Peña Nieto da un aviso de navegantes a los poderes fácticos cuando está prevista en los próximos días la presentación de la nueva ley de telecomunicaciones, que pretende acotar el poder de los monopolios en televisión y telefonía, y más adelante la reforma energética, que permitirá la apertura de la estatal Pemex a la inversión privada.

El presidente convocó en la tarde de ayer en su residencia de Los Pinos a los gobernadores de los Estados y al jefe de Gobierno del DF.  A continuación, dirigió un breve mensaje a la nación en el que aseguró que el proceso a la líder sindical es "estrictamente legal" y que "responde a las evidencias de un probable desvío ilícito y ocultamiento de recursos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación". Peña Nieto se dirigió a los maestros, a los que calificó de "pilares del sistema educativo del país", y afirmó que respeta la autonomía del sindicato, pero se mostró firme al asegurar que la investigación seguirá hasta sus últimas consecuencias "siempre con estricto apego al derecho". "Los recursos de los sindicatos son de sus agremiados, no de sus dirigentes. Deben utilizarse en beneficio de los propios trabajadores", recordó.

Un juez federal leyó en la tarde del miércoles los cargos que pesan contra la Maestra por saquear los recursos del SNTE en beneficio propio a través de operaciones bancarias irregulares entre 2008 y 2011: delincuencia organizada y lavado de dinero. Dada la gravedad de los delitos que se le imputan, que podrían implicar decenas de años de prisión, no obtuvo la libertad bajo fianza. Su situación jurídica se aclarará en los próximos tres o seis días. La Procuraduría General de la República (PGR) registró en la tarde de ayer varias de sus propiedades.

Según la investigación iniciada en diciembre y aún en marcha, tres miembros del sindicato, que también han sido detenidos, abrieron cuentas en EE UU, Suiza y Liechtenstein. Posteriormente retiraban ese dinero para realizar pagos en una cadena de tiendas de lujo de EE UU, la adquisición de dos casas en la isla de Coronado en California, la compra de obras de arte e incluso cubrir los gastos de la tarjeta American Express de la propia maestra, entre otros fines.

El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, apuntó también durante el anuncio de la detención de la líder sindical a un posible delito fiscal al recordar que la cantidad pagada por ésta en impuestos entre 2009 y 2011 había sido de 1.100.000 pesos, una cifra muy inferior a los depósitos ahora descubiertos. La Maestra fue arrestada por policías federales en el aeropuerto de Toluca, la capital del Estado de México, al poco de aterrizar en su avión privado procedente de San Diego (EE UU), e ingresada después en el centro penitenciario femenino de Santa Martha de Acatitla. Testigos de su primera noche entre rejas comentaron que se encontraba “muy nerviosa” y que había sufrido dos desvanecimientos. Su médico de cabecera pidió el miércoles que sea ingresada en un hospital ya que padece insuficiencia renal, hepatitis C y presión alta.

El arresto de Elba Esther Gordillo se produjo justo al día siguiente de que Peña Nieto promulgase la reforma educativa, primer paso de la agenda de modernización del país recogida en el Pacto por México, firmado por las principales fuerzas políticas, y a la que se oponía la líder sindical. La reforma prevé la reorganización de la carrera docente y la creación de un sistema de evaluación de los profesores, dos medidas que socavaban su poder. La Maestra controlaba a su antojo la distribución de cargos y plazas —en algunos Estados existe aún la práctica de su venta o cesión en herencia— y era acusada de ser un obstáculo a la modernización de la enseñanza en México, uno de los países de la OCDE con peores resultados en el Informe Pisa.

La Maestra acumulaba poder y riqueza y su vida de lujo era conocida por muchos mexicanos, que ahora se preguntan por qué no se la detuvo antes. La opacidad de las cuentas del sindicato era proverbial. Cada mes la Secretaría de Hacienda retenía cuotas a los más de un millón de afiliados del SNTE y depositaba ese dinero —que algunas fuentes calculan en 175 millones de pesos, unos 10 millones de euros— en las arcas sindicales.

Su caída en desgracia recuerda al llamado Quinazo en el lenguaje político mexicano, cuando el expresidente Carlos Salinas de Gortari acabó con el líder histórico del sindicato petrolero Joaquín Hernández Galicia, apodado la Quina, al poco de subir al poder en 1989. Oposición y opinión pública han acogido con satisfacción la noticia, en la esperanza de que no se quede en una acción aislada sino que sea parte de una política de aplicación de la ley y de rendición de cuentas. Los portavoces del PAN apuntaron que ahora toca el turno de Carlos Romero Deschamps, senador del PRI y poderoso líder del sindicato petrolero desde 1990, así como de varios gobernadores priistas corruptos.

El presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda), Jesús Zambrano, aplaudió la detención de la Maestra a quien calificó de ser “parte de la corte celestial de la corrupción en México” y “la mejor aliada del viejo PRI”. Por su parte, el excandidato presidencial de la izquierda Andrés Manuel López Obrador escribió en su cuenta de Twitter que con el arresto “busca legitimidad el corrupto Peña Nieto” y “se afianza el salinismo como política”. La dirección del SNTE se limitó a ratificar su apoyo a su líder.

Elba Esther Gordillo, de 68 años, diputada, senadora y secretaria general del PRI hasta su abandono del partido en 2003 por apoyar la reforma fiscal del presidente Fox, dirigía el SNTE desde hacía 23 años y en octubre fue elegida a la búlgara por un nuevo mandato hasta 2018. Habrá que esperar para saber si su final político es solo un ajuste de cuentas o el comienzo del fin del abuso de poder en el México del siglo XXI.

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