Christophe Galfard, físico: “Creo que existe más vida en el espacio de lo que pensamos”
El divulgador científico, discípulo de Stephen Hawking, cree que faltan decenios para que colonicemos Marte. Pero dice que pronto se darán las condiciones para dar con vida en el cosmos
Christophe Galfard (París, 1976) es un destacado divulgador científico. Tras investigar junto a Stephen Hawking los agujeros negros y el origen del universo, hoy está entregado a compartir sus conocimientos sobre el cosmos. Es autor de seis libros, imparte conferencias y tiene un programa en un canal de radio francés, Radio Inter. El autor de ...
Christophe Galfard (París, 1976) es un destacado divulgador científico. Tras investigar junto a Stephen Hawking los agujeros negros y el origen del universo, hoy está entregado a compartir sus conocimientos sobre el cosmos. Es autor de seis libros, imparte conferencias y tiene un programa en un canal de radio francés, Radio Inter. El autor de El universo en tu mano: Un viaje extraordinario a los límites del tiempo (Blackie Books, 2020), convertido en un superventas, es un científico exigente en la precisión de sus respuestas, pero también de las preguntas. Finalmente no pudo quedar con el periodista y la entrevista se realizó a través de videollamada. Acostumbrado a relacionarse con objetos a millones de años luz, el kilómetro de distancia que mediaba entre la vida en París del periodista y la del discípulo más brillante del científico más famoso del mundo, como reza la faja de su libro, era demasiado poco. Todo es relativo. Y eso es algo de lo que hablará también Galfard la semana que viene en su visita a España: es uno de los participantes del Foro de la Cultura de Valladolid, y estará presente en el Espacio Fundación Telefónica, en Madrid.
Pregunta. Pensar en la inmensidad del universo nos hace sentir muy solos. ¿Cómo podemos superar esa sensación?
Respuesta. Por muy gigantesco que sea, son descubrimientos humanos los que nos hacen pensar en su dimensión. Cabe en nuestra cabeza. Nuestro imaginario puede englobarlo de forma completa. Y nuestra cabeza no es muy grande, eso reconforta.
P. ¿Quién o qué creó el universo?
R. Eso es un planteamiento religioso que no puedo responder. La pregunta científica sería: ¿tiene una historia el universo que vemos alrededor? Y la respuesta es sí, lo descubrimos hace 100 años. Y si hay una historia, hay un principio. La ciencia del siglo XX nos mostró que hay estructuras que explican el universo. Pero son estructuras con límites. Lo que había antes de lo que llamamos Big Bang es inaccesible. No quiere decir que no exista; no hemos encontrado los instrumentos para llegar hasta ahí.
P. Stephen Hawking, su maestro, decía que la Tierra tenía un tiempo limitado. ¿Y el universo?
R. Sabemos que nuestro planeta no es eterno. Eso es seguro. Lo ignoramos, en cambio, sobre el universo. No conocemos su futuro, no sabemos si otros universos pueden nacer dentro de este.
P. ¿Qué le dice la palabra Dios?
R. Mis creencias religiosas son personales. Mi opinión religiosa no es pública. Cada uno tiene derecho a pensar lo que quiera.
P. Y el concepto verdad, ¿le dice algo?
R. Cuando una teoría tiene un vínculo con una experiencia tocamos algo llamado verdad científica. Pero en la ciencia una verdad nunca es exacta. Siempre hay un punto de imprecisión en todas las experiencias. Y en esas imprecisiones, o incertidumbres, puede esconderse otra verdad. Pero algunas experiencias no se pueden cuestionar. El hecho de que la Tierra es redonda o que el Sol es una estrella… son verdades de nuestra época. La noción de verdad significa algo en ciencia, pero no es absoluta.
P. ¿Qué impacto tiene la ausencia de conocimiento científico en la vida democrática?
R. El conocimiento científico permite no dejarse engañar. Es esencial para las democracias transmitirlo. Es lo que hago en mi trabajo. No solo para crear vocaciones, también para el gran público. Hay quien intenta manipular las opiniones a través de un falso saber. Ese conocimiento ayuda a restablecer cierta confianza y felicidad en la comprensión del mundo. Es extremadamente importante para la democracia.
P. Pues la gente ha aceptado creer en lo que no puede demostrar.
R. Hay mucha menos gente en ese espectro de lo que pensamos. Pero les damos la palabra o hablamos de ellos, como está usted haciendo ahora mismo. La mayoría es mucho más inteligente y tiene espíritu crítico. Pero algunos intentan sacar partido de esas teorías baratas y fake news.
P. Cualquiera lo diría viendo los resultados electorales y cómo se imponen quienes propagan esas teorías.
R. No es el lado científico el que interviene en las elecciones. Las fake news no son científicas. Yo hablo de lo que es científico. Hoy la cantidad de conocimientos es tan grande que hay que confiar en determinadas personas, y algunos depositan esa confianza en gente que dice cualquier cosa. La única manera de combatirlo es ofrecer una visión honesta, que incluya la duda.
P. El espacio se ha convertido también en un nuevo campo de batalla entre las grandes potencias. ¿Qué está pasando ahí fuera?
R. Hay desafíos colosales en el espacio ligados a la Tierra. Y habrá conflictos inevitables, desgraciadamente es así. Pero prefiero guerras entre satélites que entre humanos [se ríe]. ¿Me permite decirle algo?
P. Claro.
R. La mayoría de sus preguntas alimentan el miedo, la catástrofe… Olvida los grandes descubrimientos gracias a la tecnología.
P. Usted dice que la ciencia sirve para combatir teorías baratas, y eso intentaba aprovechando que le tengo en la pantalla. Pero denos buenas noticias, claro.
R. El descubrimiento potencial de vida extraterrestre. Empezamos a tener tecnología para detectarla, y si hay algo llegaremos pronto. Y está ese 95% del universo desconocido. La materia negra no sabemos lo que es. Empezamos a tener satélites que permiten ver el universo como nunca antes. Solo descubrir que esos misterios existen es algo increíble.
P. Hemos hablado últimamente de la colonización de Marte a través del sueño húmedo de Elon Musk. ¿Es posible?
R. Es imposible tecnológicamente. Enviar algunos científicos podría serlo, pero costaría muchísimo y es complicado. Pero enviar centenares de personas, no. No sabemos hacerlo. Y las condiciones son terribles. Dentro de 100 o 1.000 años, no lo sé. Pero en los próximos decenios, no. Podemos ir a la Luna. Llegar a Marte son nueve meses de viaje, más encontrar los recursos ahí, volver…
P. ¿Y por qué cree que se promociona?
R. Musk gana miles de millones, no parará. Está apoyado por la NASA para tomar posesión de las bases terrestres con esos satélites. Y ha conseguido cosas tecnológicamente buenas. Pero el sueño de colonizar Marte es imposible en las próximas décadas.
P. Entonces, ¿cuál será la gran revolución de los próximos 10 o 15 años?
R. La IA y su avance en la medicina. En el espacio me gustaría que empezáramos a detectar cosas interesantes alrededor de la vida. Creo que existe más vida en el espacio de lo que pensamos; es una creencia personal.
P. Si me permite otra frivolidad, ¿cuál es su planeta favorito?
R. Me quedo con la Tierra, el resto es absurdamente hostil. Cuando estás en la Tierra puedes contemplar las estrellas. En cambio, si estás en el espacio o más lejos solo ves la Tierra y tienes ganas de volver.