Ir al contenido

La poesía de un instante: cómo Sergio Larrain supo mostrar con su fotografía la belleza de lo fugaz

Una exposición le rinde homenaje en Foto Colectania, en Barcelona. Y su sobrino recupera para ‘El País Semanal’ una carta que le escribió el fotógrafo y que es un manifiesto de su visión artística

Fotografía de Sergio Larrain; tomada en 1957 en la isla de Chiloé; en Chile.Sergio Larrain (Magnum Photos / Contacto)

Han pasado más de 40 años desde que mi tío Sergio Larrain (Queco para la familia) me entregó esta carta después de que le comentara que estaba comenzando a tomar fotografías. Yo era entonces un estudiante de Publicidad con poca motivación por aquella carrera y la fotografía en blanco y negro me producía una profunda emoción. Conocía bien el trabajo de Queco por un álbum con fotos del matrimonio de mis padres ...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Han pasado más de 40 años desde que mi tío Sergio Larrain (Queco para la familia) me entregó esta carta después de que le comentara que estaba comenzando a tomar fotografías. Yo era entonces un estudiante de Publicidad con poca motivación por aquella carrera y la fotografía en blanco y negro me producía una profunda emoción. Conocía bien el trabajo de Queco por un álbum con fotos del matrimonio de mis padres y por unos libritos con ampliaciones que regalaba cada Navidad a mis abuelos.

Esta es la primera de varias cartas que me envió en el transcurso de dos o tres años, pero sin duda la más importante para mí. Junto con la introducción de su primer libro, El rectángulo en la mano, conforma un manifiesto de su visión de la fotografía. Habla de esa forma íntima con la que trabajaba cuando solo lo hacía por placer, buscando momentos de comunión, su particular satori.

Menciona lugares como Valparaíso, Chiloé o el río Baker, que había recorrido creando imágenes maravillosas y únicas. No habla mucho de técnica, solo dice que hay que tener un buen equipo, que se transforme en una extensión de uno mismo y que no distraiga del objetivo final: la creación. Recibir esta carta fue una gran inspiración para mí y, después, para muchas otras personas.

Archivado En