'Pensiero debolissimo'

Desde otros puntos de vista, sin embargo, la situación parece menos satisfactoria. El escritor y crítico Alberto Cardín observa la existencia de un peligro, pues en la actualidad se tiende a creer que la ficción puede sustituir a la filosofía. "Esa idea no es de recibo", dice Cardín. "Más que pensiero debole, me parece pensiero debolissimo. Lo que menos en tiendo es el éxito de la crítica impresionista, que los estructuralistas habían rechazado radicalmente. Por otro lado, aquella teoría multiforme de Tel Quel fue muy útil en los años setenta para revistas como...

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte

Desde otros puntos de vista, sin embargo, la situación parece menos satisfactoria. El escritor y crítico Alberto Cardín observa la existencia de un peligro, pues en la actualidad se tiende a creer que la ficción puede sustituir a la filosofía. "Esa idea no es de recibo", dice Cardín. "Más que pensiero debole, me parece pensiero debolissimo. Lo que menos en tiendo es el éxito de la crítica impresionista, que los estructuralistas habían rechazado radicalmente. Por otro lado, aquella teoría multiforme de Tel Quel fue muy útil en los años setenta para revistas como Diwán y otras. Hoy día el viejo sistema retórico me sigue pareciendo tan válido para la novela como para la poesía y los más diversos campos, sobre todo ahora que se vuelve a los géneros clásicos". Lo cierto es que ya no quedan lectores para los grandes semiólogos ni para aquellos combativos manifiestos de los Sollers y Kristeva. A éstos, considerados como "los más duros", se les ha perdido no sólo la vieja veneración, sino incluso el respeto. Pero queda cierto recuerdo afectuoso de algún ensayista más comedido, como Tzvetan Todorov, y sobre todo de Roland Barthes, que, según Molina Foix, "era el de criterios más amplios y menos militantes, como se comprueba leyendo sus diarios póstumos".

Más información

Ensayismo español

Quienes están manteniéndolo muy bien son los escasos ensayistas españoles, que han tratado estas cuestiones desde su propia experiencia de novelistas. Juan Benet y Rafael Sánchez Ferlosio son los más comúnmente recordados, aunque también hay un notable aprecio por la obra crítica de Félix de Azúa. De Benet se menciona desde La inspiración y el estilo hasta el prólogo que escribió para Las palmeras salvajes, de William Faulkner, pasandopor los numerosos artículos de temas literarios publicados en sucesivos libros de ensayo. De Sánchez Ferlosio se cita Las semanas en el jardin, que a Félix de Azúa le parece, junto con el primer libro crítico de Benet, "lo más decente" que ha leído en ese campo. De Azúa se mencionan los actualmente inencontrables artículos que publicó en Los Cuadernos de la Gaya Ciencia y el libro La paradoja del primitivo.

Toda la cultura que va contigo te espera aquí.
Suscríbete

Babelia

Las novedades literarias analizadas por los mejores críticos en nuestro boletín semanal
RECÍBELO

Archivado En