Charli XCX revoluciona la Berlinale: “Siento que estoy empezando en el cine”
La estrella británica del pop presenta el falso documental ‘The Moment’, que ha coproducido y coescrito, en el que se burla de sí misma y del éxito de su álbum ‘Brat’
Va a ser difícil que otro artista revolucione la Berlinale como hoy lo ha logrado la cantante británica Charli XCX (Cambridge, 33 años), y por eso el certamen ha agendado una rueda de prensa de su película The Moment, cuando la sección paralela en la que participa no tiene comparecencia ante periodistas. Los tumultos en la calle, con fans persiguiendo una foto con ella, podrían valer para alguna secuencia de The Moment, un falso documental que juega con la idea de que Charli XCX y su discográfica quieren alargar el éxito de su sexto álbum de estudio, Brat, publicado el verano de 2024. Ahora bien, ¿a qué precio?
En Berlín, la cantante ha recordado que durante años fue “una estrella del pop con una extremadamente fiel base de seguidores gais; y eso cambió con Brat”. Por ello, explicaba, vivió un cambio de perspectiva: “Cuando lanzas arte al mundo y llega a un público amplio, y en mi caso, este fue el público más amplio al que he llegado, la obra empieza a transformarse y a cambiar su significado. Yo nunca lo había experimentado a esta escala, y me hizo reflexionar mucho sobre cómo comunicamos el arte, en qué momento el arte deja de estar en tus manos y pasa a las del público, y cómo te hace sentir eso como creadora”.
The Moment ha coincidido con el estreno de la película Cumbres borrascosas, en la que la británica ha aportado tres canciones (una de ellas, House, compuesta junto a John Cale, de The Velvet Underground). Puede que no sea el hype de Brat, pero está claro que esta semana hay Charli XCX por todas partes. “En la película soy y no soy yo, así que han convivido dos Charlis distintas en mí”, bromeaba en la Berlinale. “He estado ensayando para este rol toda mi vida [carcajada]. He conocido versiones de los personajes que abordamos en la película, y definitivamente he reaccionado de maneras parecidas a como lo hago en la película [risas]. ¿Alguna vez he tenido una crisis nerviosa en la parte trasera de una furgoneta Mercedes Viano? Por supuesto... aunque en la vida real espero ser más agradable”.
Hace unas semanas, en la aplicación Substack, en su segunda entrada, titulada La realidad de ser una estrella del pop, la británica contaba lo mejor y lo peor de ser famosa: “Te sientes especial, pero también, a veces, te avergüenzas de lo absurdo que es todo”. O su día a día: “Terminas pasando mucho tiempo habitando espacios liminales, extraños y desalmados. Ya sea la sala de espera del evento al que estás a punto de entrar, la sala VIP del aeropuerto, la oficina de visados [...], a menudo te encuentras atrapada en el medio. Estás en tránsito, vas a algún lugar, pero el viaje en sí mismo ocupa la mayor parte de la experiencia”.
Eso está en el corazón de The Moment, que ella, como coproductora, coguionista junto al director Aidan Zamiri (uno de sus mejores amigos) y protagonista, ha alimentado con su experiencia. Para la ocasión ha convocado a amigas que hacen de sí mismas, como la actriz Rachel Sennott, y a otras figuras del siglo XXI, como Kylie Jenner, con la que vive un momento hilarante en el spa más pretencioso de Ibiza. Otros personajes son encarnados por intérpretes profesionales: a la megajefa del sello discográfico le da vida Rosanna Arquette, y al megalómano director de la película sobre un concierto de Charli XCX le encarna Alexander Skarsgård, experto en los últimos tiempos en los personajes más pasados de rosca del audiovisual, con el tecnobro de Succession o el líder de una banda de moteros gais sadomasos en Pillion. "También soy una artista bastante emotiva y volátil”, confesaba la artista, “como otros muchos. Siento que hacer esta película ha sido una forma no solo de hablar sobre el arte y su longevidad, sino también de abordar mi experiencia, mi experiencia personal como artista, y cómo me siento en la industria”.
El personaje de Skarsgård eleva la película hasta el absurdo, y en ese momento, cuando la imbecilidad infecta las decisiones de Charli XCX para plasmar en pantalla Brat, llega un obvio reproche a Brat multiplicó la fama mundial de Charli XCX, hasta el punto de que su estética inspiró la campaña presidencial de Kamala Harris, a la artista le hicieron una propuesta parecida (en pantalla es Amazon quien va a a pagar la producción). Ella no estuvo interesada: “No era algo que realmente me hablara como artista”.
Cree Charli XCX que en la vida real tiene “más libertad” que la de la pantalla. “Qué raro suena decir Charlie la de la peli”, incidía. “En el mundo del pop todo está pautado y esa imagen final controlada es lo que el público ve. Sin embargo, hay un largo camino hasta ese punto final que en The Moment es el desastre. Hay ideas alocadas lanzadas por personas desquiciadas que no tienen ni idea de quién eres como artista. Las marcas entran y sugieren conceptos completamente disparatados. Una acaba preguntándose: ‘¿Cómo hemos llegado hasta aquí?’. En este filme he podido expresar mis frustraciones, mis miedos. Por cierto: sí, el verano Brat se acabó. Con esta película cierro esa etapa”. En la capital alemana ha quedado claro que ella manda. En The Moment, Charli lidia con una crisis de identidad de manual por no saber dejar atrás Brat y grita, impotente: “¡No sé qué coño quiero!”.
Aunque tanto la artista como el director han mencionado en las entrevistas referentes como This Is Spinal Tap (el filme que introdujo en el público general el concepto de mockumentary o falso documental), Noche de estreno, de Cassavettes, o el cine de Ruben Östlund, a The Moment le falta colmillo. No acaba de cumplir la regla de oro del falso documental de satirizar al protagonista como hizo Joaquin Phoenix en I’m Still Here, además de que avanza entre demasiados guiños para fans irredentos. Hay buenas ideas; sin embargo, no pisa el acelerador de la burla. Y cuando llega la debacle de un banco que ha lanzado unas tarjetas de crédito Brat, no remata el bofetón ni al capitalismo ni a las corporaciones. Incluso el filme es demasiado consciente del carácter totémico de Brat para su potencial público como para fustigar aquel color verde del lanzamiento ni para reírse de sus canciones (que apenas se escuchan). En EE UU su productora y distribuidora, A24, la lanzó tras Sundance en un estreno limitado: solo 50 salas en Nueva York y Los Ángeles, para que la generación Z, la base de Charli XCX, la apoyara. Resultado: llenas todas las sesiones. Casi todos los espectadores fueron menores de 35 años.
Esta no es ni la primera ni la última película de Charli XCX. En otoño estrenó 100 Nights of Hero; Sacrifice, de Romain Gavras, y Erupcja, que además produjo y coescribió. En Sundance apareció con The Moment, y con personajes secundarios de ficción en The Gallerist (junto a Natalie Portman y Jenna Ortega) y I Want Your Sex, el regreso de Gregg Araki. Y sí, Charli XCX tiene más proyectos en marcha. Por eso reflexionó sobre la felicidad que le ha proporcionado acompañar su falso documental a Sundance y a la Berlinale: “Es estupendo estar en un certamen que no rehúye las películas políticas, con un enfoque social genuino, los largometrajes de directores realmente visionarios y con mensaje claro. Como productora, estas son las películas que me encantan, y las que quiero defender. En el cine, siento que estoy empezando”.