Arte taiwanés en las habitaciones de un hotel, las últimas obras de Botero y artistas emergentes: la semana del arte de Madrid más allá de Arco
La gran cita del arte contemporáneo en España llega a Madrid este fin de semana, y con ella un puñado de ferias satélite y exposiciones con propuestas variadas, que llenan distintos espacios de la ciudad
Esta semana llega Arco, la gran cita del arte contemporáneo en España, para convertir Madrid en el epicentro mundial del arte. Pero como es habitual desde hace años, lejos del Ifema —la sede del evento que abrirá del 4 al 8 de marzo, con cerca de 200 galerías y más de 1.300 artistas— gravitan, al abrigo de la feria madre, más de una veintena de exposiciones y ferias satélite cada vez más consolid...
Esta semana llega Arco, la gran cita del arte contemporáneo en España, para convertir Madrid en el epicentro mundial del arte. Pero como es habitual desde hace años, lejos del Ifema —la sede del evento que abrirá del 4 al 8 de marzo, con cerca de 200 galerías y más de 1.300 artistas— gravitan, al abrigo de la feria madre, más de una veintena de exposiciones y ferias satélite cada vez más consolidadas que configuran la semana del arte de la ciudad. Podrán verse desde las últimas obras de Botero, hasta propuestas boutique con cuadros de gran valor de Matisse o Picasso, espacios para artistas emergentes, o una monográfica de arte taiwanés en las habitaciones de un hotel. Esta es una lista con algunas de las ofertas más relevantes.
Just Mad. Del 5 al 8 de marzo en el Palacio de Neptuno
Just Mad se autodenomina “la cantera del arte contemporáneo”. Es un buen lugar para descubrir nuevas galerías y artistas jóvenes con una proyección importante en el mundo del arte. Su creador, Óscar García, suele acertar con sus apuestas: más de una decena de las galerías que este año expondrán en Arco pasaron antes por las dos plantas del Palacio de Neptuno. “El mayor atractivo es esa parte de descubrimiento, esa parte de sorpresa para nuestros visitantes. Que encuentren y fichen nuevos artistas y nuevas galerías que no conocían”, cuenta el director.
Este año presentan 15 galerías debutantes, muchas recién nacidas, como Brispa de Madrid, o la Blacklight Art Gallery de Valencia. Eso sí, acompañadas de otras 27 de mayor recorrido y experiencia. También tienen una sección dedicada al arte latinoamericano y un programa de residencias que, en su segundo año, cuenta García, ha llevado a “artistas a la provincia de Segovia a trabajar alrededor de pueblos de menos de 500 habitantes”.
CAN Madrid Art Fair. Del 5 al 8 de marzo en Matadero
UVNT cambia de nombre en su décimo aniversario para convertirse en CAN Madrid. Una apuesta de su director, Sergio Sancho, para salirse de una palabra que los “estaba condicionando y encasillando en un espacio de arte urbano”. Sigue predominando ese estilo con el que nació, pero también incorporan las últimas tendencias que parten de él, como el post graffiti, el pop surrealista o el nuevo pop art. Este año, además, las carpa de 4.000 m² que instalan en la explanada de Matadero, estrena una sección de diseño, Can Design, con obras de diseñadores, artesanos y arquitectos, como Alicia Framis, Birgitte Due Madsen, Luz Moreno Pinart o Andrés Jaque. “Nuestro gran objetivo es”, cuenta el director, “acercar el arte a públicos jóvenes con nuevos lenguajes y con nuevas propuesta”. Buen lugar para quien empieza a picarle la espina del coleccionismo.
Art Madrid. Del 4 al 8 de marzo en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles
Art Madrid es seguramente, después de Arco, la feria más grande y consolidada de la semana del arte madrileña. Este año cumple 21 años con un programa de 35 galerías internacionales y más de 200 artistas. Después de la fecha redonda del año pasado, esta vez, cuenta su directora artística, Yudinela Ortega, se han “podido abrir más a la experimentación y a poner el foco en artistas que no se ven, en nuevas voces”. Por eso, su principal apuesta es el programa Open Booth, en el que ofrecen un espacio a “un artista que no tiene representación dentro del circuito” para mostrarse. En 2026 lo protagoniza el cubano Daniel Barrio que, “con el cuerpo como fachada” como punto de partida, presenta, sigue Ortega, “una especie de instalación inmersiva para pensar cómo se desarman y recomponen los imaginarios culturales”. También tienen, como cada año, un ciclo de performances, lecturas y recorridos comisariados por el laberíntico espacio repleto de propuestas.
Salón de Arte Moderno (SAM). Del 3 al 8 de marzo en el Círculo de Bellas Artes
Este año, el Salón de Arte Moderno viajará de las dos estrechas plantas de la Fundación Carlos Amberes que lo recibían desde su creación en 2017, al amplío y alto Salón de Baile del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Por ahí pasarán 23 galerías con un catálogo, aunque centrado en el arte moderno, de lo más variopinto: desde Matisse, Antonio López y Picasso, hasta un busto romano o una escultura helenística del siglo II a.C. Y es que SAM es cada vez menos una feria de arte moderno, y más “un salón de coleccionistas modernos”, como explica su creador, Jorge Alcolea. Su intención sigue siendo ser una feria boutique —“nuestro lema es que cualquiera de nuestras obras podría estar en un museo”, dice Alcolea—y, al mismo tiempo, cercana, con precios que van desde los 2.000 euros hasta los cerca de tres millones.
Su plato principal será la muestra Fernando Botero: rotundo e íntimo, 1973–2023, un proyecto comisariado por Jaime Vallaure y Elena Rosauro que propone una lectura íntima y crítica de los últimos cincuenta años de producción del artista colombiano. “Ha sido un esfuerzo enorme. Son 37 obras de Botero juntas, que suman una cantidad de dinero impresionante”, dice Alcolea. 40 millones de euros para ser exactos. Ahí estarán para verse —o comprarse— las últimas acuarelas del artista, realizadas entre 2020 y 2023 desde su dormitorio durante los años finales de su vida.
Hybrid Art Fair. Del 5 al 8 de marzo en el Hotel Petit Palace Santa Bárbara
En la semana del arte el hotel Petit Palace Santa Bárbara cambia a sus huéspedes por obras de arte contemporáneo que convierten sus espacios en galerías con instalaciones side-specific: entre las camas, los escritorios y los baños del decimonónico palacio. Este año, los proyectos orbitan en torno a grandes ejes que atraviesan la creación contemporánea: la crisis ecosocial y nuestra relación con el entorno; las identidades queer y las disidencias; y una mirada incisiva a los propios mecanismos del mercado del arte y los procesos de comercialización que lo sostienen.
La gran novedad es una exposición monográfica dedicada al arte taiwanés que ocupará un ala completa del hotel. Podrá verse una selección de artistas contemporáneos taiwaneses comisariada por Liu Hsing-Yu. Tampoco faltarán las performances habituales por los espacios del edificio y este año, además, estrenan HYBRID KIDS, un espacio con actividades para entretener a niños de 4 a 12 años mientras sus padres pasean por la feria.
FLECHA. Hasta el 15 de marzo en el Centro Comercial Arturo Soria Plaza
FLECHA es distinta al resto de ferias de la semana porque, lo cuenta su creador, José Luis Aguirre, “es la más artist friendly y amigable también para el público porque no hay que pagar, ni hacer cola, ni te está mirando nadie con cara de sospecha o interés”. Se desarrolla desde hace 36 años en el Centro Comercial Arturo Soria y además de ser gratuita es también la única que se extiende durante un mes —del 12 de febrero al 15 de marzo— y expone a artistas y no a galerías. Este año, Aguirre ha decidido articularla en torno al realismo madrileño, pero casi como excusa para rendir homenaje a Antonio López: “Es un agradecimiento a su apoyo a nuestra feria. Siempre era uno de los artistas que para nada necesitaban venir, pero que venían y con su presencia también ayudaban a los artistas que están empezando”, dice. Y es que, como suelen hacerlo, a los referentes como López los acompañan artistas emergentes que abordan las mismas temáticas, pero desde un acercamiento contemporáneo. Es habitual encontrar a los propios artistas alrededor de sus obras y pueden comprarse trabajos a precios mucho más accesibles que en otras ferias.
Algunas exposiciones
Epistemologías radicales, hasta el 27 de marzo en La tercera nave
El barrio de Carabanchel se ha convertido en los últimos años en un hervidero cultural plagado de espacios independientes, galerías y, sobre todo, estudios de arte. La exposición Epistemologías radicales invita a meterse en uno, el de La tercera nave, que ha abierto de par en par el espacio de trabajo de las seis artistas que ahí crean: Allegra Esclapón, María Gimeno, Linajeros Moreno, Ana Nance, Gloria Oyarzabal y Pia Post.
Fabiola López-Duran comisaría una muestra que logra hacer dialogar de manera orgánica el trabajo muy distinto de las seis creadoras. Desde las fotografías que Moreno yuxtapone con múltiples datos y cifras, hasta las esculturas de Esclapón o los desechos, semillas y plantas que Post limpia, cuida con minucia, y recompone. “La exposición describe ese lado antropológico, sociológico, ecológico que trabajamos todas de forma fragmentaria, construyendo nuestro propio saber”, resume Nance, que creó el estudio hace un par de años. Se puede entrar sin tapujo a los espacios de cada artista —ver sus materiales de trabajo, sus notas, sus escritorios— y ser testigo de sus procesos creativos. Además, las seis merodean el lugar para responder cualquier duda. Es como entrar en las entrañas de la revolución artística del barrio.
Pedagogías de guerra, del 3 de marzo al 21 de junio en el Thyssen-Bornemisza
Se trata de la primera exposición individual en España de Roman Khimei y Yarema Malashchuk, figuras centrales de la nueva generación de artistas visuales ucranianos. Comisariada por Chus Martínez, la muestra propone cuatro instalaciones audiovisuales creadas desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania y que combina grabación documental con ficción: Imágenes cinematográficas escenificadas y registros de personas reales que viven la realidad de la guerra, difuminando así los límites entre géneros. “¿Qué tipo de conocimiento puede producir entonces el arte sobre la guerra? Una posible respuesta, explorada a lo largo de esta exposición, es que la guerra lo transforma todo de manera radical, mientras que otros aspectos se mantienen inquietantemente familiares”, dice la comisaria.
La lechuza de Minerva, del 4 de marzo al 10 de mayo en el Círculo de Bellas Artes
El Círculo de Bellas Artes celebra este años su cumpleaños número 100. Y como parte de su festejo, presentan una exposición en la que más de una decena de artistas y activistas intervendrán distintas partes del edificio: calles, fachadas, recorridos, “funcionando como interferencias, fugas, acupunturas, pequeñas grietas que abran nuevas formas de escucha y presencia”. Todo desde una reflexión crítica sobre los discursos dominantes de poder, género e identidad. Habrá trabajos de artistas relevantes como Valcárcel Medina, Itziar Okariz o Dagoberto Rodríguez.