Joaquín Cortés: “No invitaría al ministro de Cultura a mi espectáculo porque no le debo nada, pero el Gobierno me debe mucho”

El bailarín cordobés, uno de los artistas españoles más reconocidos en el mundo, reivindica en su nuevo espectáculo (una versión renovada de ‘Esencia’) la importancia de la cultura como motor de desarrollo de un país y critica que en España solo se valore a “cocineros y futbolistas”

Joaquín Cortés regresa a los escenarios españoles después de varios años de ausencia.
Joaquín Cortés regresa a los escenarios españoles después de varios años de ausencia.Omar Ayyashi (EL PAÍS)

El 23 de diciembre, Joaquín Cortés regresa a los escenarios españoles después de varios años de ausencia. Lo hará en el WiZink Center de Madrid con una versión renovada de Esencia, espectáculo que recoge muchas de las influencias que han marcado al bailarín cordobés a lo largo de su vida, como el jazz, la salsa y, por supuesto, el flamenco. Para esta “vuelta a la esencia”, Cortés contará además con la colaboración de los hermanos Carbonell y la participación de artistas invitados, como Estrella Morente, Pitingo, Tomatito o Miguel Poveda. Juntos reivindicarán la necesidad de luchar por la cultura, “este patrimonio tan olvidado por las instituciones” y que no pasa su mejor momento a consecuencia de la covid-19.

¿Cómo ha vivido el confinamiento por la pandemia? Afortunadamente, me pilló en mi casa de Lisboa. Allí no era obligatorio estar confinado y eso ha hecho que fuera más llevadero. Cuando regresé a España ya se habían levantado muchas de las restricciones, así que en mi caso no ha sido tan duro como lo que habéis vivido aquí.

¿Un artista puede sacar inspiración de situaciones como la actual o la pandemia acaba con la creatividad? El cine nos ha mostrado situaciones como esta en las películas, el problema es que ahora ya no es ficción, es una realidad. En tiempos como estos es cuando la gente no debe parar su parte creativa, porque no te queda otra. Si estás encerrado en tu casa, aburrido, empiezas a darle vueltas a la cabeza. Eso sucede tengas la profesión que tengas, pero creo que los artistas sí que aprovechan para pensar ideas nuevas.

Hablando de nuevas ideas, usted que es un artista flamenco, ¿cómo valora las propuestas de creadores como Niño de Elche, que han sido tan atacadas por algunos críticos y aficionados. Hay que dejar a la gente que haga las cosas a su aire y como quiera. Cuando tenía 25 años me criticaban mucho los medios de comunicación y el sector purista del flamenco, pero me sentía muy libre haciendo lo que hacía. Mientras no imites a otros artistas, no copies y seas original… Cada artista debe ser libre para hacer lo que sienta. Otra cosa es que lo que tú hagas llegue a gustar al gran público.

En ese aspecto, usted siempre ha recibido un buen trato por parte del público. ¿Se ha sentido igual de bien considerado por las instituciones culturales del país? Por parte de las instituciones no he sentido ningún tipo de apoyo. Nunca han dicho sobre mí: “Vamos apoyar a este artista, que ha conseguido que haya un antes y un después en la historia de la danza española, del flamenco, y que lo ha llevado por el mundo”. A mí no me ha llamado Marca España para decirme: “Tú eres Marca España porque has hecho que el flamenco se conozca no solo en España y cuatro países de Latinoamérica, sino en el mundo entero”. Es una pena que en este país la cultura brille por su ausencia por culpa de las instituciones, desde los ayuntamientos a las comunidades y hasta llegar al Gobierno. No se implican en apoyar al arte, la cultura y la educación, que son de las cosas más importantes que tiene un país.

¿Invitaría al ministro de Cultura al estreno de Esencia para que entendiera así la importancia de su papel en el mundo de la danza? ¿Tú le invitarías? Si te dedicas a producir espectáculos como los míos y en 40 años no te han dado ningún apoyo porque no les importa lo que haces, ¿le invitarías?

No sabría decirle, el artista es usted. Creo que es de sentido común. ¿Ves cómo se comporta esa gente contigo y encima vas a invitarles? Su obligación no solo es ir a verte actuar, sino apoyar a los grandes artistas de nuestro país, porque son los que hacen que nuestra cultura se vea en el mundo entero. Obviamente, no le invitaría porque no le debo nada. En cambio, el Gobierno me debe mucho, porque soy un abanderado y uno de los mejores embajadores de España a nivel mundial.

"Soy un artista que, desde hace 40 años, lleva el nombre de este país por el mundo entero. Pocos han hecho lo que he hecho yo. Solo hay uno que ha llegado a tantos países. Se llama Julio Iglesias", dice Cortés.
"Soy un artista que, desde hace 40 años, lleva el nombre de este país por el mundo entero. Pocos han hecho lo que he hecho yo. Solo hay uno que ha llegado a tantos países. Se llama Julio Iglesias", dice Cortés.

¿Qué cree que haría falta para reencauzar su relación con las instituciones culturales? Nunca he tenido una relación mala. Me gustaría que puntualizaras eso porque, dicho así, parece como si tuviera una mala relación con el Gobierno o las instituciones. Todo lo contrario. Soy un artista que, desde hace 40 años, lleva el nombre de este país por el mundo entero. Pocos han hecho lo que he hecho yo. Solo hay uno que ha llegado a tantos países. Se llama Julio Iglesias, pero él vivía ya en Estados Unidos desde hace muchos años y yo estaba viviendo aquí, en España. Por eso, el problema no lo tengo yo, lo tienen los responsables de las instituciones por no asumir sus responsabilidades. Ellos son los que tienen que preocuparse por poner a los artistas donde los tienen que poner y apoyar a la cultura, porque yo no pido nada para mí, yo pido para todo el mundo. Ahora, si todo el mundo son dos compañías de ballet nacional de España y cuatro de comunidades y ayuntamientos pues, sinceramente, no me parece bien. Deberían hacer un reparto que llegase a más gente. Yo he ido solo toda mi vida, pero hay muchos artistas a los que no les queda más remedio que quedarse en casa porque, sin esas ayudas institucionales, no pueden ir a ningún lado.

¿En algún momento ha pensado dejar la profesión por este tipo de trabas? No. Yo he nacido para esto. El artista nace y muere en el escenario y, a pesar de que haya tenido altibajos, como todos los artistas, sigo luchando y estoy muy orgulloso de lo que he conseguido. Pocos artistas españoles han llegado tan lejos a base de lucha, sacrificio y talento.

Ha mencionado los altibajos en la carrera de un artista. ¿En algún momento ha tenido miedo de quedarse sin ideas? No sé si mi creatividad está agotada o no, pero me acuerdo de Pablo Picasso. Cuando le decían: “Es usted un genio”, respondía: “No, son 25 horas pintando”. Hay que seguir todos los días bailando, preparándose y de ahí van surgiendo ideas. Hay días en que no viene ninguna, otros en que sí, pero hay que creer siempre en lo que haces, amar la profesión y trabajar.

En los últimos años ha participado como jurado en algunos talent shows en Italia y Portugal. ¿Ha pensado alguna vez en dedicarse a la formación, a compartir con artistas jóvenes su conocimiento y experiencia? Si me pongo a pensar qué hacer en el futuro me sale un abanico de muchas posibilidades. Además del baile, he hecho cine, moda, publicidad, he estado de jurado en talent shows… Soy una persona a la que le gusta alimentarse de todo, siempre y cuando sean cosas que me apetezca hacer. Mientras yo pueda decir: “Esto sí, esto no”, me encanta hacerlo. Por eso, no descarto crear el día de mañana mi propia escuela y abrir centros con mi nombre por todo el mundo. Es ley de vida. Para continuar aquí, tendré que explorar diferentes facetas.

¿Le gustaría, en un momento dado, dirigir un ballet nacional? Me lo llegaron a ofrecer. Lo que sucede es que las instituciones, cuando van a buscar directores, te hacen que presentes proyectos. Entiendo que haya gente que necesite presentar proyectos porque no tiene carrera, vida profesional y no ha hecho lo que hemos hecho unos pocos. Entiendo que esa gente tenga que presentar esas cosas pero, a estas alturas, gente como yo, que hemos cambiado la historia de la danza en nuestro país y en el mundo, tener que hacer un proyectito para compararte con otros compañeros me parece un poco fuera de lugar. Aun así, entraría en una de esas compañías siempre y cuando tuviera carta blanca para hacer lo que quisiera. Si voy a estar limitado por personas ajenas al mundo de la danza, del teatro y con un perfil gubernamental que te dicen cómo tienes que dirigir, no lo aceptaría. Llevo toda la vida siendo libre y señor de mi historia.

"No descarto crear el día de mañana mi propia escuela y abrir centros con mi nombre por todo el mundo. Es ley de vida. Para continuar aquí, tendré que explorar diferentes facetas", reconoce el bailarín.
"No descarto crear el día de mañana mi propia escuela y abrir centros con mi nombre por todo el mundo. Es ley de vida. Para continuar aquí, tendré que explorar diferentes facetas", reconoce el bailarín.

¿Cree que libertad es el término que define su trayectoria? Totalmente. En ese sentido, me siento muy feliz conmigo mismo porque siempre he tirado para adelante con mis ideas, con mis principios. No he cambiado. Cuando tenía 20 o 25 años, había mucha gente en contra de lo que hacía. Decían que estaba loco o que era muy vanguardista. Hace 30 años a mí me crucificaban porque en mis espectáculos había hombres bailando con falda y ahora parece que se ha puesto de moda. Ese es solo un detalle, pero como esos hay miles. A lo mejor no estaba tan equivocado.

¿Cómo se siente uno cuando ve que esas innovaciones, después de ser tan criticadas, acaban siendo aceptadas por otros artistas y compañías? Te sientes feliz porque compruebas que no te has equivocado. Te das cuenta de que eras un visionario, que hacías cosas que otros han seguido, pero no a los cinco o a los diez años, sino a los 30, y eso te hace sentirte aún más orgulloso. ¿Qué pueden decir hoy esos puristas o periodistas detractores que se metían conmigo porque no les gustaba el tipo de trabajo que hacía, cuando soy un artista con una de las obras más vistas del mundo, Pasión gitana, y que 35 años después sigo aquí luchando, con una compañía propia con 40 o 50 personas viajando por el mundo?

Más allá de esas críticas puntuales, ¿cree que la danza en España ha sido maltratada en comparación con otras artes, como la pintura o el cine? Sí. La pintura, el cine o el deporte y la cocina. Hoy en día parece que en España solo hay cocineros y futbolistas. No he visto más cocineros y futbolistas que ahora. ¿Y la música? ¿Y la danza? ¿Y la ópera? Son cosas que me dejan un poco frío.

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