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El club de odiadores de Pedro Sánchez

Los lectores escriben sobre las críticas al presidente del Gobierno, la sobrecarga de los médicos, las oportunidades de la generación milenial y la descentralización de las instituciones

El presidente del Gobierno no es santo de mi devoción. Tengo que reconocer que creo que las actuaciones de su Gobierno han sido mayoritariamente un éxito y han supuesto una enorme ayuda para la mayor parte de los ciudadanos, tanto desde el punto de vista económico como de reconocimiento de derechos y libertades. Y además ha conseguido que España tenga un amplio reconocimiento y peso en Europa. Considero que ha cometido algunos errores y tampoco me gusta la actitud altanera que muestra en algunas ocasiones y su aparente falta de diálogo. Sin embargo, me resulta inexplicable el rotundo éxito de ...

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El presidente del Gobierno no es santo de mi devoción. Tengo que reconocer que creo que las actuaciones de su Gobierno han sido mayoritariamente un éxito y han supuesto una enorme ayuda para la mayor parte de los ciudadanos, tanto desde el punto de vista económico como de reconocimiento de derechos y libertades. Y además ha conseguido que España tenga un amplio reconocimiento y peso en Europa. Considero que ha cometido algunos errores y tampoco me gusta la actitud altanera que muestra en algunas ocasiones y su aparente falta de diálogo. Sin embargo, me resulta inexplicable el rotundo éxito de la campaña de odio contra Sánchez promovida desde el PP y sus medios afines. Han conseguido que una parte muy importante de las personas de este país odie a Sánchez, y es imposible enterarse de las razones de este odio. No hay respuesta razonada, sino una cascada de insultos y descalificaciones. Incluso personas que considero inteligentes tienen esta actitud. Felicitaría a los promotores si no fuera por las consecuencias tan negativas que ha originado en términos de crispación y división de la sociedad.

Santiago Lareo de la Cierva. El Puerto de Santa María (Cádiz)

La medicina como una cadena de montaje

Pacientes y médicos damos por hecho que, si cumplimos con nuestro trabajo, este será reconocido. Pero el caso es que, después de muchos años de esfuerzo, los médicos en general y las Urgencias en particular estamos pidiendo ayuda y nadie parece escucharnos ni pone los medios para solucionar los problemas que planteamos: falta de personal y sobrecarga física y mental. Con un derecho a la huelga mermado por unos servicios mínimos del 100%, ¿qué nos queda? ¿Cuánto puede aguantar una persona poniendo a los demás por delante de sí misma? Si quieren que no les tratemos como a tornillos, trátennos como a personas y sáquennos de esta cadena de montaje en la que están convirtiendo la sanidad, aunque solo sea porque de nuestra salud depende un poco la suya.

Mª Luisa Pérez Díaz-Guerra. Madrid

Soñamos con vivir dignamente

Nos catalogaron como la generación de la oportunidad, tiraron la piedra y escondieron la mano. Las opciones vienen condicionadas por requisitos que solo algunos pueden cumplir, la tecnología no sirve si no tenemos dónde dirigirnos y la información es innecesaria cuando no podemos ponerla en práctica. La precariedad, culpabilidad, ansiedad e incertidumbre invaden cada día nuestros proyectos. Seguimos sobreviviendo, hacia un futuro nublo en el que soñamos vivir dignamente, encontrar estabilidad y poder disfrutarla.

Amanda Ruz. Móstoles (Madrid)

Vertebrar España

El Gobierno pretende descentralizarse y sacar agencias gubernamentales de Madrid. Una de las primeras será la Agencia Espacial Española. Uno de los criterios para elegir la sede es disponer de trenes, especialmente de alta velocidad, y aeropuertos a menos de una hora con conexiones internacionales. Teruel, una de las candidatas no cuenta ni siquiera con tren directo a Madrid y llegar a Zaragoza son dos horas. La España interior se encuentra despoblada por la falta de inversiones en infraestructuras durante décadas, y ahora para ser elegida el criterio es ese. Así no vertebraremos España.

Tomás Bagüés Pérez. Zaragoza

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