México reduce el número de asesinatos en 2021 dentro de unas elevadas cotas de violencia

El Gobierno exhibe la leve tendencia a la baja (-4%) durante los últimos dos años. Pero la media de más de 90 asesinatos diarios continúa muy encima de la peor época de la llamada guerra contra el narco

Personal militar resguarda la zona donde fueron asesinados tres policías municipales en Fresnillo, Zacatecas, el 11 de enero.
Personal militar resguarda la zona donde fueron asesinados tres policías municipales en Fresnillo, Zacatecas, el 11 de enero.STRINGER (REUTERS)

México rompió todos los récords sangrientos en 2019, el primer año de Andrés Manuel López Obrador. El dramático hito fue justificado por el nuevo Gobierno como fruto de la inercia en las políticas de seguridad emprendidas durante la última década y media, la salida de los militares de los cuarteles para combatir frente a frente al crimen organizado. Más retórico que efectivo, el giro en el paradigma de seguridad ha supuesto un mayor acento en la contención manteniendo sin embargo el despliegue masivo de soldados en las calles. El resultado al cruzar el ecuador del sexenio obradorista es una interrupción de la tendencia al alza de los asesinatos, una leve caída del 4% desde el techo alcanzado hace dos años.

Las cifras totales, en todo caso, continúan por las nubes. Las víctimas superan las 30.000 al año, muy por encima de las cotas alcanzadas durante la peor época de la llamada guerra contra el narcotráfico, lo que dificulta interpretar el cambio de tendencia como un sólido punto de inflexión. El cierre de 2021 ha mejorado, eso sí, al último año de Enrique Peña Nieto, 2018, que en su momento rompió también récords de violencia. Pero con una media de más de 90 asesinatos al día, el baremo del año pasado está todavía muy por encima de los 70 asesinatos diarios del 2011, el más sangriento del sexenio de Felipe Calderón.

Los datos del cierre del año han sido en todo caso presentados con un moderado optimismo por el Gobierno. Invitada a la rueda de prensa que el presidente celebra cada mañana en Palacio Nacional, la secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, habló de “una tendencia a la baja” al referirse a los dos años de contención de los homicidios dolosos tras el pico de 2019. Icela justificó la caída en el “reforzamiento de la estrategia de seguridad que se llevó a cabo en distintos estados del país”.

Durante el verano, se multiplicó el despliegue por los focos más rojos, como Guanajuato o Sonora, de efectivos de la Guardia Nacional, el polémico cuerpo de espíritu castrense creado por López Obrador ex profeso para controlar la violencia en el país. Formada por exmilitares y expolicías, la Guardia Nacional depende orgánicamente de la secretaría de Seguridad, pero la intención del presiente es blindar aún más su apuesta y encajarla bajo el control de la secretaría de Defensa.

La presentación oficial exhibió la mejora de las cifra en ciudades convertidas casi en símbolos del narcotráfico como Tijuana o Juárez. Mientras que reconoció la emergencia de nuevos focos de problemas como Cajeme, en Sonora, o Zamora, en Michoacán. Seis Estados concentran, de hecho, el 50% de las víctimas por asesinatos: Guanajuato, Baja California, Michoacán, Estado de México, Chihuahua y Jalisco.

Al margen de los asesinatos, el mapa de la seguridad en el país registró también subidas en algunos apartados sensibles. El robo a transeúnte subió un 9,3% y en el transporte público un 12,6%. Mientras que la extorsión creció un 12,3% y la violación un 28%.

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Sobre la firma

David Marcial Pérez

Reportero en la oficina de Ciudad de México. Está especializado en temas políticos, económicos y culturales. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en El País. Antes trabajó en Cinco Días y Cadena Ser. Es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y máster en periodismo de El País y en Literatura Comparada por la UNED.

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