“Un acosador no debe ser embajador”: los colectivos feministas se rearman contra el nuevo puesto del historiador Pedro Salmerón

Exalumnas del historiador, propuesto por López Obrador como nuevo embajador en Panamá, piden al Senado que tenga en cuenta las acusaciones de acoso sexual en su contra antes de ratificarlo en el cargo

El historiador Pedro Salmerón, en febrero de 2021.
El historiador Pedro Salmerón, en febrero de 2021.Aurea Del Rosario

La Secretaría de Exteriores dio a conocer este lunes una lista con los 16 nuevos embajadores de México en puestos clave en América Latina y Europa y entre ellos figuraba un nombre inesperado: Pedro Agustín Salmerón. El historiador y académico fiel al presidente Andrés Manuel López Obrador, con nula trayectoria diplomática —como ha sucedido con la mitad de los nombramientos—, aspira a ocupar la representación del país en Panamá, a menos que lo impida el Senado, que debe ratificar el listado. Pocos minutos después de conocer la noticia, los colectivos feministas y especialmente los conformados por universitarias y exalumnas de Salmerón han inflamado las redes. Salmerón, además de contar con el reconocimiento de ser uno de los mayores expertos en la Revolución mexicana, carga desde hace años con al menos una acusación formal de acoso sexual y un puñado más de presuntas víctimas anónimas.

Pese a que el historiador ha insistido desde que se destapó la polémica, en 2019 —en pleno Me Too mexicano—, que todo se trató de una campaña de difamación y que este martes, una vez más, declarara su inocencia, los colectivos feministas de México, con un poder histórico, han enseñado los dientes. Salmerón, además de ser acusado públicamente y en redes sociales, recibió una acusación interna en la universidad privada donde trabajaba, ITAM, que le costó su renuncia. La institución llegó a reconocer que existía evidencia de que había hostigado a al menos una alumna de su clase de Historia de México, pero el fallo y la posible sanción llegaron después de que él abandonara voluntariamente el cargo en medio de la polémica.

Este periódico ha tratado de contactar al historiador, pero se ha negado a hacer ningún tipo de declaración. El académico remite a su mensaje en Twitter que ha publicado este martes por la tarde, donde hace referencia a que en las evaluaciones del alumnado nadie se quejó de acoso sexual.

Algunas exalumnas consultadas por EL PAÍS tras el nombramiento reconocen sentirse defraudadas con un sistema que “no solo no sanciona el machismo, sino que lo asciende o lo premia”. Y piden al Senado, especialmente a las senadoras de cualquier signo político, que frenen su designación. “Fue muy difícil en su momento denunciar. Ahora con la propuesta de embajador nos hace ver que el hecho de que una persona haya abusado de su poder así y que sea un acosador constante en todas las universidades en las que ha estado, en su partido, le dan una embajada. Para las víctimas es bastante doloroso”, señala a este diario una de ellas, Karla Torres, alumna en 2017 y compañera de la joven que denunció internamente al profesor. Y sobre la defensa de Salmerón precisa que “ninguna alumna se atrevería a comentar ese tema en una evaluación docente, es un tema muy delicado”.

Otra de las universitarias, que prefiere no dar su nombre, recuerda el modus operandi que han denunciado otras. Las escapadas tradicionales del profesor con su clase al centro de la capital que terminaban en una cantina. Y después en unos tragos de más. Al final, en tocamientos, propuestas de acompañar a alguna joven a su casa o que se fuera con él. Y estas chicas, de no más de 20 años, incómodas con un maestro que no solo tenía poder dentro del aula, sino que era además un personaje público. “Se presentaron evidencias, vídeos, mensajes. La institución llegó a reconocer válidas las pruebas, pero él ya no estaba en el puesto”, agrega la alumna.

El caso de Salmerón se denunció públicamente en medio del escándalo por el Me Too mexicano, que se sumó al movimiento estadounidense del mismo nombre y destapó decenas de casos de acoso sexual y violencia contra la mujer en diferentes sectores de la vida pública del país. El nombre del académico y aliado de López Obrador resonó en la comunidad universitaria y aunque en ese momento los colectivos feministas de alumnas empujaron para su destitución como profesor del ITAM, tras su renuncia y ausencia de sanción, la polémica contra el historiador ha permanecido en la sombra hasta ahora.

Un día después del nombramiento de los nuevos embajadores, el presidente López Obrador ha respaldado la propuesta de Salmerón en el cargo: “No existe, según entiendo, una denuncia formal y legal. Hay que esperar a que se presenten pruebas”. El apoyo del presidente a un hombre señalado de violencia contra la mujer no es algo nuevo. El año pasado, tras las denuncias de violación contra el candidato a gobernador de Guerrero en las elecciones de junio, Félix Salgado Macedonio, el mandatario se mantuvo firme hasta el final con el político de su mismo partido, Morena. Y aunque en mitad de la polémica se le retiró la candidatura, no fue por los señalamientos, sino por una cuestión formal de gastos de campaña. Fue su hija, Evelyn, la que lo sustituyó y ganó las elecciones en el Estado.

La exdiputada federal Martha Tagle, de Movimiento Ciudadano y miembro del colectivo feminista Rebeldes con Causa lamenta la actitud del presidente ante este tipo de temas. “No es la primera vez que solapa a una persona acusada de violencia sexual. No cree en la palabra de las mujeres y pese a los señalamientos, lo propuso. El problema que tenemos de fondo es que el presidente desconoce el tema de la violencia contra la mujer, por eso pide evidencias, procesos penales, sin comprender que las leyes ni el sistema penal no nos garantizan todavía la justicia”, señala Tagle.

La organización feminista Cuarta Ola del ITAM, envió el lunes en la noche un comunicado que rezaba: “Su asignación como embajador es de suma preocupación, ya que ha demostrado ser una persona que abusa de su posición de poder para violentar mujeres. Con su nombramiento se pone en riesgo de sufrir violencia de género a cientos de mujeres… Si la política exterior del país es feminista no debe estar integrada por acosadores y mucho menos encubrirlos”.

El nombramiento de Salmerón llega en un momento decisivo para el movimiento feminista mexicano. Nunca los colectivos feministas habían estado tan presentes en la vida pública del país ni habían puesto en jaque al Gobierno como lo han venido haciendo los grupos de mujeres activistas estos años. López Obrador ha llegado a tildarlas de aliadas de los que buscan tumbar su Cuarta Transformación y algunos de los miembros de su partido las consideran las más fuertes opositoras en las calles. Tagle, con décadas de trayectoria política y activismo feminista, reconoce que, pese a que es muy posible que el Senado —controlado por Morena— ratifique la decisión del presidente, “sin duda hay una sanción pública y social del tema que antes no había. Y esto es importante”.

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Elena Reina

Elena Reina es redactora de la delegación de México de EL PAÍS desde 2014. En 2020 ganó el Premio Gabriel García Márquez de Periodismo por la cobertura de la crisis migratoria en la frontera sur. Se ha especializado en temas de narcotráfico, migración y violencia de género.

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