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Los ataques de Irán tensionan sus relaciones con los países árabes del Golfo

Teherán asegura que sus objetivos son intereses militares de Estados Unidos, pero los Estados de la región rechazan su justificación y temen verse arrastrados a un conflicto que han intentado evitar

Un hombre se aleja tras observar una columna de humo negro que se eleva desde un almacén en Dubái, este domingo. Foto: Altaf Qadri (AP) | Vídeo: EPV

Solo unas horas después de que Israel y Estados Unidos lanzaran un ataque conjunto a gran escala contra Irán el sábado por la mañana, Teherán respondió con una oleada de cientos de misiles y drones dirigidos contra suelo israelí pero ...

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Solo unas horas después de que Israel y Estados Unidos lanzaran un ataque conjunto a gran escala contra Irán el sábado por la mañana, Teherán respondió con una oleada de cientos de misiles y drones dirigidos contra suelo israelí pero también contra la mayoría de países árabes del Golfo. En medio de llamadas de altos cargos iraníes a enterrar cualquier línea roja, la República Islámica optó por ampliar inmediatamente la zona de conflicto a los Estados de la región que albergan bases militares estadounidenses o con presencia de tropas israelíes, como el sur de Siria.

Estos ataques aéreos a los países del golfo Pérsico se reanudaron de nuevo el domingo por la mañana en represalia por la muerte del líder supremo de Irán, Ali Jameneí, y de cientos de civiles. Por segundo día consecutivo, el fuerte estruendo de explosiones resonó en el este de Riad, la capital de Arabia Saudí, y columnas de humo volvieron a nublar el cielo de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos. Las defensas antiaéreas también se activaron desde la noche en la capital de Baréin, Manama, y Doha, la de Qatar, tembló de nuevo desde primera hora del día.

Aunque el objetivo declarado de Teherán han sido los intereses militares de Estados Unidos, sus ataques a los países árabes del Golfo han dejado una estela de graves daños civiles. En Emiratos, al menos tres personas han muerto y en torno a 60 han resultado heridas por ataques que han provocado incendios en el principal puerto comercial y un lujoso hotel de Dubái. En Manama, varios edificios residenciales, incluido otro hotel de lujo, han sido alcanzados, y en Doha algunas interceptaciones se están realizando sobre zonas civiles densamente pobladas. Asimismo, los aeropuertos internacionales de Kuwait, Abu Dabi y Dubái han sufrido también incidentes, en medio de una interrupción generalizada de la navegación aérea en la región.

Esta agresiva respuesta de Irán ha colocado en una posición delicada a los Estados árabes del Golfo, que se están viendo arrastrados a un conflicto que han intentado evitar por unos actores con unas capacidades militares y una proyección de poder muy superiores. En un intento de recomponerse ante este revés, las capitales de la región se están apresurando a articular una respuesta común en defensa de su seguridad y soberanía nacional. Pero la prolongación de la guerra podría reducir su margen de contención y empujarlos a una participación más directa.

Algunos expertos consideran que los ataques de Irán en la región buscan disuadir a los países árabes del Golfo de permitir que Estados Unidos use sus territorios en la operación militar y, a la vez, compelerles para que aumenten la presión sobre Washington para que detenga la guerra. Sin embargo, también alertan de que esta apuesta puede resultar contraproducente y acercar a los países del Golfo a Estados Unidos y concederle mayor libertad de movimiento.

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, reiteró el domingo en una entrevista con la cadena qatarí Al Jazeera que ha estado en contacto con todos sus homólogos en la región para trasladarles que no les están atacando a ellos sino a objetivos estadounidenses. También admitió que sus países vecinos “no están contentos” y que “algunos incluso están enfadados”, pero aseguró que “deberían estarlo con Israel y Estados Unidos” por imponerles esta guerra.

Pese a estas justificaciones, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait y Baréin han condenado frontalmente los ataques en sus países y, en comunicados oficiales que reflejan una postura similar, los han criticado como una violación de su soberanía, han señalado a Teherán como el único responsable de esta escalda, y han afirmado su derecho a defenderse y a responder. En su intervención durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York, el embajador de Bahréin, Jamal Alrowaiei, que representaba a los países del Golfo, a Jordania y a Siria, declaró el sábado que consideran al Gobierno de Irán “plenamente responsable” de los ataques y que rechazan “cualquier justificación o explicación” para exculpar sus acciones.

En esta misma línea, el asesor diplomático del presidente emiratí Anwar Gargash declaró el sábado en una entrevista con Sky News Arabia, la primera de un alto cargo del Golfo, que los ataques de Teherán a sus países, en respuesta a la embestida de Estados Unidos e Israel, están aumentando su “aislamiento” y avanzó que dañarán su relación “más allá de la guerra”. Gargash también rechazó que Irán compartimente su soberanía para justificar los ataques, los acusó de no golpear solo bases militares, y recordó que les necesita para detener el conflicto.

Escalada bélica

Uno de los factores que podría precipitar una mayor implicación en la contienda de los países árabes del Golfo es si Irán ataca abiertamente objetivos en la región que no estén vinculados a Estados Unidos. Algunos, de hecho, ya parecen sugerirlo. El sábado, Arabia Saudí informó de que había frustrado ataques en el este del país, donde se concentra su infraestructura petrolera y no se conocen activos militares estadounidenses. Y el domingo, Omán, el único país del Golfo que no sufrió ataques el sábado y uno de los principales mediadores entre Washington y Teherán, también afirmó que dos drones habían atacado un puerto comercial en el país. En el estratégico estrecho de Ormuz también fueron atacados el domingo al menos tres buques.

Una de las reprimendas más duras a estos ataques provino del secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), Jasem Albudaiwi, que este domingo tachó de “brutales” y “traicioneras” las acciones iraníes y las consideró una “escalada inaceptable”. También notó que los países del CCG habían garantizado a Teherán que no permitirían el uso de sus territorios o de su espacio aéreo a ninguna operación contra Irán.

Desde principios de año, varios países de la región, junto a Egipto y Turquía, habían mediado para evitar un conflicto abierto entre Estados Unidos e Irán, pero la ofensiva del sábado y la respuesta de Teherán parecen haber enterrado este empuje diplomático. La mañana de este domingo, el sultán de Omán, Haitham bin Tariq, conversó con el presidente de Egipto, Abdelfatá Al Sisi, y con el rey Abdalá II de Jordania, y se emplazaron a seguir coordinando sus esfuerzos para retomar el diálogo. Pero todavía no existe ninguna iniciativa concreta.

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