La muerte de una cantante por mordedura de serpiente indigna a Nigeria
La joven, que fue atacada mientras dormía en su apartamento, acudió a dos hospitales de la capital, pero ninguno tenía el antídoto necesario
La muerte de la cantante nigeriana Ifunanya Nwangene, de 26 años, tras sufrir la mordedura de una serpiente el pasado 31 de enero cuando dormía en su casa de Abuja, capital del país, ha provocado una fuerte polémica sobre la ...
La muerte de la cantante nigeriana Ifunanya Nwangene, de 26 años, tras sufrir la mordedura de una serpiente el pasado 31 de enero cuando dormía en su casa de Abuja, capital del país, ha provocado una fuerte polémica sobre la disponibilidad de antídotos para este tipo de venenos en los hospitales nigerianos. La joven, más conocida por su nombre artístico, Nanyah, acudió a toda prisa a dos centros hospitalarios en busca de tratamiento, pero en ninguno tenían el medicamento apropiado. Un amigo fue a una farmacia a comprarlo, pero no llegó a tiempo y la cantante falleció.
El Senado ha exigido al Gobierno federal y a las autoridades regionales que tomen medidas urgentes para que los hospitales cuenten con un stock de antídotos suficiente contra las mordeduras de serpiente.
Según han relatado sus amigos, Nwangene dormía en su apartamento cuando, sobre las 8.30 de la mañana, se despertó bruscamente al sentir un fuerte dolor en la muñeca. Entonces vio a una serpiente gris junto a su mano y comprobó que le había mordido. Había, además, otros dos reptiles en la habitación, uno de ellos una cobra de mediano tamaño.
La joven, muy conocida en su país tras haber participado en el concurso La Voz en 2021, acudió con presteza a un primer hospital, donde no tenían el antídoto, según aseguró en redes sociales su hermano, Kingsley Nwangene. A continuación la cantante se trasladó al Centro Médico Federal (FMC, por sus siglas en inglés) de Abuya, donde fue admitida en el servicio de Urgencias.
Una vez allí, los médicos suministraron a la joven un antídoto polivalente para veneno de serpiente. Al ver que no mejoraba, pidió ayuda a través del grupo de Whatsapp del coro Amemuso, del que era miembro, con un escueto mensaje: “Venid aquí”.
El director del grupo, Sam Ezugwu, se presentó en el FMC y, según su versión, los médicos le dijeron que necesitaban neostigmina, un medicamento que se usa en combinación con antídotos de mordeduras de serpiente, así como “dosis adicionales del medicamento ya administrado, explicando que el hospital había agotado su suministro”. Entonces, Ezugwu corrió a una farmacia para intentar adquirir ambos tratamientos, pero a su vuelta la joven ya había fallecido.
El parte médico del FMC señala que Nwangene murió debido a “complicaciones neurotóxicas graves de la mordedura de serpiente” y un “deterioro repentino”. A través de la cuenta de Facebook del coro, Ezugwu relató: “Volvimos al hospital para encontrar el cuerpo sin vida de Ifunanya en la cama. Lloramos, oramos, gritamos, pero ella ya no podía escucharnos”.
Infraestructuras deficientes
En Nigeria hay 29 especies de serpiente diferentes, aunque no todas son venenosas. Según Global Rescue, empresa especializada en servicios críticos de emergencia, las mordeduras son más frecuentes en las zonas rurales y las tres especies más peligrosas son la víbora de la alfombra —la más mortífera de África occidental, cuyo veneno provoca graves trastornos hemorrágicos—, la víbora hocicuda y la mamba negra. “El acceso limitado a los antídotos y las deficientes infraestructuras médicas contribuyen a elevadas tasas de mortalidad”, afirma la compañía.
Tras la muerte de Nanyah y ante la fuerte polémica desatada, el senador nigeriano Idiat Abedule presentó una moción urgente por la que pedía al Gobierno federal y a los diferentes Estados del país que garanticen existencias mínimas de antídotos contra mordeduras de serpiente en los hospitales. La propuesta, que pone el acento en aquellas regiones más propensas a la presencia de los ofidios, fue respaldada por otros senadores.
La Cámara Alta también reclamó al Ministerio de Información que lleve a cabo campañas de concienciación pública sobre la atención médica inmediata. El presidente del Senado, Godswill Akpabio, manifestó su pésame a los familiares de la fallecida y describió el incidente como “profundamente triste e inaceptable”.
Las mordeduras de serpiente provocan unas 138.000 muertes cada año en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se considera que es una enfermedad tropical desatendida y que la mayor parte de los fallecimientos son evitables si las estructuras públicas de salud cuentan con los recursos y antídotos necesarios. El 40% de las personas afectadas son niños, y la mayor parte de los casos se dan en zonas rurales y empobrecidas.
La trágica muerte de la joven cantante se produce apenas tres semanas después del fallecimiento, también en un hospital nigeriano, de Nkanu Nnamdi, el hijo de 21 meses de la famosa escritora Chimamanda Ngozi Adichie. El pequeño ingresó en un centro privado aquejado de una infección y recibió, supuestamente, una dosis excesiva de anestesia que le provocó un paro cardíaco. La familia denunció al hospital y al anestesiólogo por negligencia médica, en un caso que generó también un gran debate en Nigeria sobre la calidad de sus servicios de salud.