Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una ola de calor deja al menos 34 muertos en el este de Canadá

Las temperaturas registradas, inusualmente altas y combinadas con elevados niveles de humedad, golpean a Quebec desde hace seis días. 18 de los decesos se produjeron en Montreal

Un grupo de niños se refresca en una fuente pública de Montreal.
Un grupo de niños se refresca en una fuente pública de Montreal. AFP

Una atípica ola de calor que sacude desde el pasado viernes la provincia canadiense de Quebec (este) se ha cobrado ya la vida de al menos 34 personas. La temperatura promedio en estas fechas del año es de 25 grados centígrados. Sin embargo, el termómetro ha llegado a los 34 grados, con una sensación térmica de 43 grados. Para dar con un registro tan alto en la región hay que remontarse 1931. Las altas temperaturas se han sentido igualmente en Ontario, Nueva Escocia y Nuevo Brunswick, pero en estas provincias no se ha reportado ningún deceso.

MÁS INFORMACIÓN

La mayoría de muertes —18— se han producido en la ciudad más poblada de Quebec, Montreal, mientras que el resto de víctimas se han contabilizado en zonas cercanas a esta metrópoli. Mylène Drouin, directora de salud pública de Montreal, precisó este jueves en una conferencia de prensa que las personas fallecidas por la ola de calor han sido, mayoritariamente, hombres con edades comprendidas entre los 53 y los 85 años. Casi todas estas personas sufrían enfermedades crónicas, problemas de salud mental o toxicomanía, y vivían en apartamentos sin acceso a sistemas de aire acondicionado o en las calles. La contaminación atmosférica ha sido un elemento negativo adicional, que ha acrecentado la virulencia de la ola de calor.

La situación, según varios expertos consultados en los últimos días por medios de comunicación locales, se ha complicado aún más en Montreal por la ausencia de vegetación en algunas zonas de la urbe. Además, el asfalto y el hormigón absorben las temperaturas, provocando las conocidas como islas de calor.

Las autoridades municipales han informado de que los bomberos y los agentes de la policía han efectuado cerca de 34.000 visitas a hogares de personas riesgo y han distribuido botellas de agua a varios grupos de población vulnerable. Las líneas telefónicas de emergencia han recibido unas 1.200 llamadas por día. Asimismo, los horarios de las piscinas públicas y bibliotecas se han extendido. Valérie Plante, alcaldesa de Montreal, ha recomendado a la ciudadanía hacer caso a las recomendaciones de las autoridades sanitarias, que sugieren evitar los momentos prolongados a la intemperie e ingerir líquidos de manera frecuente.

“Incluso un solo deceso es demasiado”, declaró también este jueves Lucie Charlebois, ministra provincial de Salud Pública. Charlebois precisó que ningún fallecimiento ocurrió en hospitales o en residencias para gente de la tercera edad. Las temperaturas volverán a sus registros normales este fin de semana. En julio de 2010, otra ola de calor en Montreal y sus alrededores causó la muerte de 106 personas.

Más información