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La crisis amenaza la temporada del mayor centro de turismo en Argentina

Los alquileres para enero y febrero caen un 15% y los comerciantes se cuidan de subir los precios

La zona de Punta Iglesias en Mar del Plata. Ampliar foto
La zona de Punta Iglesias en Mar del Plata. Municipalidad MdP

La costumbre se repite año a año y desde hace décadas: en auto, en bus, en tren o en avión, cientos de miles de personas de todo el país huyen a Mar del Plata, ubicada a 404 kilómetros de Buenos Aires, durante los meses de enero y febrero. La Feliz, como se conoce a la ciudad fundada en 1874, es la referencia de todo el sistema de turismo en Argentina, al punto que el resto de los centros estivales determinan sus precios según lo que allí se decida. Luego de un 2016 decididamente malo, la actividad pensaba repuntar en 2017 gracias al aumento del dólar y las dificultades de viajar al exterior que eso conlleva. Sin embargo, las inmobiliarias hablan de una merma del 15% en los alquileres de pisos y los comerciantes se vieron obligados a limitar los aumentos hasta el 20% (la inflación es del 40%) para evitar el rechazo de los turistas.

“Demanda moderada y oferta muy amplia”. La definición pertenece a Miguel Angel Donsini, presidente del Colegio de Martilleros de Corredores Públicos de Mar del Plata y una de las personas más preocupadas por el verano que se avecina en un mes. La reserva de pisos para enero y febrero de momento es baja, al punto que marca una contracción del 15% con relación a noviembre de 2015, un mes en el que los argentinos se mostraron cautos por el cambio de gobierno. “En esta temporada hemos acordado un incremento en los alquileres del 20%”, amplió Donsini. Así, “un departamento de un ambiente la primera quincena de enero costará cerca de 10.000 pesos (660 dólares), de 2 ambientes 14.000 pesos (930 dólares), en la zona céntrica, La Perla y Punta Mogotes (los balnearios más concurridos) y en el mes de febrero los precios bajarán un 30%”. En la zona residencial de Playa Grande, los arriendos suben todavía más. “Un departamento de dos ambientes con parrilla, pileta, gym y demás servicios estará rondando la primera quincena de enero los 18.000 a 23.000 pesos (de 1.200 a 1.500 dólares)”, señaló.

Los hoteles parecen ser los únicos conformes con la pretemporada. Aseguran que las reservas están en un 40%. Avedis Sahakian, presidente de la Asociación Hotelera y Gastronómica, se mostró esperanzado: “Esperamos una temporada buena. No será una explosión pero creemos que será estable y la gente vendrá con menos preocupación que el año pasado cuando era mucha la incertidumbre de lo que iba a ocurrir. Creemos que en enero y febrero va a darse lo que se dio en los últimos años: van a ser muy buenos los fines de semana y las semanas serán regulares”.

“Creemos que el fuerte de la temporada serán los fines de semana como sucedió el año pasado donde la gente viene un jueves y se va un lunes”, coincidió Donsini, “Va a ser de 6 a 7 puntos. Estimamos que serán vacaciones cortas de entre 5 y 7 días con más gente los fines de semana”. “Como siempre ´la feliz´ tiene precios para todos los bolsillos. En esta temporada hemos acordado un incremento en los alquileres del 20%, donde la demanda es moderada y la oferta muy amplia”.

La Bristol tiene sus carpas listas a la espera de los turistas.
La Bristol tiene sus carpas listas a la espera de los turistas.

Ese límite es el mismo que pondrían las compañías de autobuses para definir el aumento que anunciarán en diciembre. Muchas de estas compañías han decidido ofrecer descuentos, también del 20%, a estudiantes y jubilados de manera que el precio quede congelado para ese sector. “Hoy te puedo vender en promoción dos milanesas con guarnición a 120 pesos pero dentro de un mes, con la temporada arrancada voy a subir los precios, aunque no más del 20% porque de otra forma no viene nadie”, reconoce Fabián, dueño de una pizzería y rotisería en la zona del centro. El techo del 20% surge como un acuerdo nunca firmado entre los operadores turísticos.

Otra costumbre marplatense es arrendar una carpa en la playa. Alejandro Moringo, encargado de un balneario de la zona de Playa Grande adelantó: “Una carpa por temporada tiene un costo de 37.000 pesos (casi 2.500 dólares) y una sombrilla 32.700 pesos (2.180 dólares), mientras que por día una carpa en plena temporada estará rondando los 1.500 pesos (100 dólares) y una sombrilla para 5 personas los 900 pesos (60 dólares)”.

En suma, una familia de 4 integrantes que viaja desde Buenos Aires para vacacionar 15 días y tiene pretensiones medias, tendrán que asumir un gasto de 4.800 pesos (320 dólares) de bus, 14.000 pesos de alojamiento y cerca de 1.000 pesos diarios (70 dólares) para comer. La suma necesaria oscila los 2.300 dólares, sin contar entradas al teatro u otras atracciones ni carpa en la playa. En ese caso, los valores pueden alcanzar los 3.300 dólares. Un valor similar a lo que cuesta un paquete de 8 días para 4 personas en el sur de Brasil, con la comodidad de poder financiarlo hasta en 18 cuotas, una posibilidad que surge como el principal enemigo del turismo interno, una industria sin chimeneas, que tampoco quiere quedarse sin clientes.